El público infantil es más exigente que el adulto

La pieza, con dirección de Ricardo Podazza, subirá a escena en el Centro Cultural de la UNT.

10 Mayo 2004
"El primer error de los actores adultos es creer que lo saben todo". De esta manera, los actores tucumanos Olga Vides Almonacid y Manuel Garavat desmitifica el rol del teatro para chicos, considerado por muchos como un género menor.
A punto de estrenar la obra "El rey enano" (que, con la dirección de Ricardo Podazza, subirá a escena el domingo a las 18 en el Centro Cultural de la UNT), los actores aseguraron a LA GACETA que hacer teatro infantil es mucho más difícil que trabajar para un público adulto. "A los chicos no se los puede tratar como tontos. El niño es el jurado más exigente. Cuando una obra es mala, el público adulto se la banca hasta el final y, en el peor de los casos, no vuelve más. Pero si un chico se aburre con la historia, inmediatamente se levanta de la butaca y empieza a jugar en el teatro", señaló Garavat.
Por eso, las puestas infantiles necesitan tener personajes muy definidos. "El rey enano", por ejemplo, gira en torno de un monarca déspota que tiene a dos poetas bajo cerrojo para que le escriban un nuevo cuento. "Es un personaje con el que los chicos se identifican", agregó Vides Almonacid. De hecho, el papel del rey es cubierto por dos niños que se turnan: Javier Ganem y Germán Stegmayer, ambos de 12 años.

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