Una bacteria causó la intoxicación de alumnos en San Pedro de Colalao

Se trata de la Shigella flexneri. Es endémica y circula en lugares donde falta la higiene.

03 Nov 2017
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ASAMBLEA EN LA ESCUELA. Los padres cuestionaron, en una reunión, el mal estado de salubridad en que se encuentra el establecimiento. LA GACETA / FOTO DE ANALÍA JARAMILLO.-

Una bacteria típica de lugares con poca higiene y mucho hacinamiento fue la causante del brote de gastroenteritis aguda producido en la escuela N° 44 Provincia de Neuquén, de San Pedro de Colalao. Los primeros resultados de los estudios bioquímicos realizados por el Siprosa coinciden en que se trata de la bacteria Shigella de la especie flexneri, confirmó a LA GACETA el director de Epidemiología de la Provincia, doctor Rogelio Cali. Los alumnos y docentes afectados presentaban vómitos, diarreas profusas (algunas con sangre), dolor abdominal, fiebre alta y malestar generalizado. Hasta el martes sólo en el CAPS de la zona se habían atendido 88 pacientes, todos de la misma escuela y con los mismos síntomas. Frente al desborde de ese centro asistencial muchos padres derivaron a sus hijos a consultorios particulares. Dos de los pequeños pacientes debieron ser trasladados a hospitales de la capital por el grado de deshidratación severa que presentaban, reconocieron médicos del CAPS.

Los resultados de los análisis eran esperados con ansiedad. Recién ayer los pacientes comenzaron a recibir antibióticos, que es el tratamiento indicado, explicó el doctor Cali. Desde el viernes pasado los chicos sólo estaban recibiendo un tratamiento paliativo.

La intoxicación se habría producido el viernes en el turno mañana, entre chicos que asisten al comedor escolar. “La vía de contagio es mano-boca. Shigella flexneri es una bacteria endémica, que circula en la población todo el año. A medida que aumenta la temperatura es mayor el nivel de circulación. Se da en lugares donde no se cuida la limpieza, no hay una buena manipulación de los alimentos ni de la cadena de frío. Cuando se da en establecimientos cerrados como ocurrió en este caso, porque se trataba de una escuela, puede afectar a muchas personas. La solución es tomar las medidas adecuadas para que la bacteria desaparezca”, afirmó Cali.

La shigelosis es una infección en el revestimiento del intestino. Las personas infectadas con la bacteria la excretan en sus heces, las cuales pueden propagar la bacteria al agua o a los alimentos, o directamente a otra persona, explicó el funcionario.

“No podemos saber si había alimentos contaminados o no, porque el hecho ocurrió el viernes y nosotros fuimos el sábado. Los alimentos debieron rescatarse el mismo día para tomar muestras porque después ya se produce una sobreinfección. Lo ideal es tomar una muestra en pocas horas porque también los estudios demoran”, explicó. En la escuela N° 44 la directora titular estaba de licencia y la vicedirectora tomó conocimiento del caso al día siguiente, según reconocieron en una asamblea de padres realizada el martes (ver “Los padres...”).

Estudios de muestras de agua (a pesar de que los padres de los alumnos insistieron en que está turbia y demostraron sus dichos con videos) certificaron “apta para consumo humano”, confirmó Cali.

Los padres responsabilizan a la escuela

“¡Dejen de lavarse las manos!” “¡Háganse cargo de los errores!”, les dispararon a quemarropa centenares de padres de la escuela N° 44 Provincia de Neuquén, de San Pedro de Colalao, a las autoridades con las que se reunieron para tratar el caso de las intoxicaciones. Con poca suerte, la directora y la vicedirectora intentaban responder los fuertes cuestionamientos de los padres: la falta de control de los alimentos del comedor escolar, la poca limpieza del establecimiento, el mal estado de los baños, las cañerías obsoletas, el tanque de agua con barro en su interior y ausencia de tapa, la inexistencia de materiales de limpieza y la escasez de personal auxiliar (hay ocho vacantes).

El edificio escolar está desbordado. Más de 700 alumnos de jardín de infantes y de primaria comparten el patio con 500 chicos del secundario, sin contar los adultos del turno noche, dijo el delegado comunal, Luis Andrada. El funcionario fue quien denunció la intoxicación de los alumnos. “Al ministro (de Educación) Juan Pablo Lichtmajer le pido que apoye la construcción de la escuela técnica que permitirá descomprimir el secundario de la 44. Ya está el presupuesto y sólo falta que la Provincia haga la licitación”, afirmó.

Mónica González fue aplaudida cuando dijo que la escuela no tiene un protocolo para actuar en casos de emergencia y que primó la burocracia antes que el sentido común, porque el lunes no se habían suspendido las clases a pesar de que ya se conocía que había más de 60 intoxicados. Hoy los chicos volverían a clases.

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