06 Mayo 2004 Seguir en 
EL CAIRO.- El presidente de EE.UU., George W. Bush, prometió ayer que los soldados culpables de torturar presos iraquíes serán castigados, y admitió que esas acciones han erosionado la credibilidad de su país en Oriente Medio. En entrevistas grabadas por emisoras televisivas árabes, Bush calificó de aberrantes los maltratos a presos iraquíes, aunque no pidió disculpas. Por su parte, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) indicó que las fotografías que muestran los maltratos no revelan la auténtica magnitud de los abusos. "En la cárcel de Abu Ghraib sucedieron cosas más graves que lo que se ve en las fotos", dijo un vocero.
Bush aseguró que habrá una investigación exhaustiva y que se hará justicia. Asimismo, dijo que el pueblo de Irak debe saber que él ve esas prácticas de torturas como algo terrible. "Tuvieron lugar en una prisión que no representa a los EE.UU. que yo conozco", aseguró.
"No todo es perfecto"
Bush aseguró también que no tiene nada que ocultar al respecto. "Creemos en la transparencia porque así funcionan las sociedades libres. Pero es importante que el pueblo iraquí comprenda que en democracia no todo es perfecto", afirmó. Estas sorpresivas entrevistas son consideradas en Washington una prueba contundente de los fuertes deseos de Washington de limitar los daños que está provocando el caso. Bush también trató de minimizar comentarios que compararon el maltrato de prisioneros con la tortura que en el pasado aplicaban los esbirros del ex dictador Saddam Hussein a sus opositores. En tanto, el Comité de Defensa del Senado estadounidense citó para mañana al secretario de Defensa, Donald Rumsfeld. Entre otras cosas, el Comité busca establecer qué hizo la cúpula militar luego de que se conocieron las acusaciones. Varios centenares de iraquíes protestaron ayer contra la presencia de las tropas estadounidenses en Irak, frente a la polémica cárcel de Abu Ghoreib, en el oeste de Bagdad, donde se tomaron las fotografías de presos torturados que ya dieron varias veces la vuelta al mundo.
Recios combates
Mientras tanto, una veintena de iraquíes y un soldado de EE.UU. murieron ayer en combates librados por tropas norteamericanas y guerrilleros leales al clérigo radical chiíta Moqtada al Sadr, en las ciudades de Kerbala y Diwaniya.Los enfrentamientos se extendieron, además, a la ciudad santa de Nayaf, refugio de Al Sadr, donde se ha informado de la muerte de varias personas, entre ellas civiles. Al menos nueve milicianos del Ejército de Al Mahdi, creado por el joven clérigo, murieron en Diwaniya, donde se encuentra la Base España, al sur de Bagdad.
Los combates en Diwaniya coincidieron con choques de igual intensidad en Kerbala, donde murieron un soldado estadounidense y diez rebeldes chiítas. (Reuter-Télam)
Bush aseguró que habrá una investigación exhaustiva y que se hará justicia. Asimismo, dijo que el pueblo de Irak debe saber que él ve esas prácticas de torturas como algo terrible. "Tuvieron lugar en una prisión que no representa a los EE.UU. que yo conozco", aseguró.
"No todo es perfecto"
Bush aseguró también que no tiene nada que ocultar al respecto. "Creemos en la transparencia porque así funcionan las sociedades libres. Pero es importante que el pueblo iraquí comprenda que en democracia no todo es perfecto", afirmó. Estas sorpresivas entrevistas son consideradas en Washington una prueba contundente de los fuertes deseos de Washington de limitar los daños que está provocando el caso. Bush también trató de minimizar comentarios que compararon el maltrato de prisioneros con la tortura que en el pasado aplicaban los esbirros del ex dictador Saddam Hussein a sus opositores. En tanto, el Comité de Defensa del Senado estadounidense citó para mañana al secretario de Defensa, Donald Rumsfeld. Entre otras cosas, el Comité busca establecer qué hizo la cúpula militar luego de que se conocieron las acusaciones. Varios centenares de iraquíes protestaron ayer contra la presencia de las tropas estadounidenses en Irak, frente a la polémica cárcel de Abu Ghoreib, en el oeste de Bagdad, donde se tomaron las fotografías de presos torturados que ya dieron varias veces la vuelta al mundo.
Recios combates
Mientras tanto, una veintena de iraquíes y un soldado de EE.UU. murieron ayer en combates librados por tropas norteamericanas y guerrilleros leales al clérigo radical chiíta Moqtada al Sadr, en las ciudades de Kerbala y Diwaniya.Los enfrentamientos se extendieron, además, a la ciudad santa de Nayaf, refugio de Al Sadr, donde se ha informado de la muerte de varias personas, entre ellas civiles. Al menos nueve milicianos del Ejército de Al Mahdi, creado por el joven clérigo, murieron en Diwaniya, donde se encuentra la Base España, al sur de Bagdad.
Los combates en Diwaniya coincidieron con choques de igual intensidad en Kerbala, donde murieron un soldado estadounidense y diez rebeldes chiítas. (Reuter-Télam)







