Doblete a la Unesco

15 Oct 2017

Por Carlos Duguech

En el mismo día, el miércoles último, Netanhayu como un eco del tronar del singular presidente de los EEUU, Trump, decidió que su país, Israel, también se retirará de la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura).

Las razones coincidentes de Estados Unidos e Israel entroncan en la decisión de la prestigiosa entidad internacional de incorporar a Palestina como miembro pleno. Y otra razón más: la decisión de la Unesco de declarar patrimonio palestino de la Humanidad a la ciudad de Hebrón, en Cisjordania, en parte de los territorios que Israel ocupa manu militari desde la “Guerra de los seis días”, iniciada por las fuerzas armadas israelíes el día 5 de junio de 1967.

Cuando se conforma el 30 de abril de 2003, integrado por Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea y las Naciones Unidas suscribieron una Hoja de Ruta para la Paz, El objetivo final la constitución del estado Palestino de plena soberanía e independencia, lindante con Israel y con fronteras seguras. Se impusieron un plazo: el año 2005!

Si el objetivo del Cuarteto que dirigía esa “Hoja de ruta para la paz” era ése, ¿cómo puede interpretarse que una organización que se ocupa de la educación, la ciencia y la cultura y que nada tiene que ver con la política internacional ni con el Cuarteto ni con su Hoja de ruta, pueda ser abandonada por EEUU, país integrante del Cuarteto, nada menos? ¿Y cómo Israel puede aportar a la Paz y hacer creíble que se trabaja arduamente para la solución ·dos estados” si el mismo día que EEUU también la abandona?

¿Y cómo puede objetarse a la Unesco que decida honrar a Hebrón, ciudad en territorio reservado para los palestinos desde la Resolución 181(II) de la ONU del 27/11/1947? La misma que le dio alas a la decisión de constituir el Estado de Israel en 1948. La ONU, “parteras de los siameses”.

La “Hoja de ruta”, entonces, no será más que un papel con trazos y plazos imposibles de cumplir, cosa que en verdad está ocurriendo desde su nacimiento, hace más de cuatro años. Malos tiempos vienen. La dupla Trump-Netanyahu, un cóctel de alto riesgo para la paz, aunque se la declame a boca llena.

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