El trabajo de una astrónoma ayuda a esclarecer delitos

Al establecer si había luz al momento del hecho puede desarmar una defensa. El caso Cabezas.

11 Oct 2017
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COMO DETECTIVE. María Silvina de Biasi colabora activamente con la Justicia. archivo

María Silvina de Biasi es astrónoma, miembro del Instituto de Astrofísica de La Plata y suele investigar estrellas muy lejanas, construyendo algo así como una cartografía del cielo. Pero hay días en los que a su escritorio llegan oficios judiciales, porque, alguien “se estrella” contra algún otro alguien, o se cometen delitos, y entonces le toca hacer de detective. Y -según el sitio web del Conicet- el pedido de jueces, fiscales y secretarios es concreto: que informe sobre la ubicación del Sol en el cielo o el grado de iluminación al momento de ocurridos ciertos hechos.

“Escuché ruido, era de noche y no se veía nada... Pensé que era un ladrón y disparé”. Esto podría argüir en su defensa alguien implicada en un homicidio. Y lo que la doctora De Biasi -que desde hace cerca de 30 años se ocupa de determinar la posición exacta de los astros en un momento y un lugar determinado- debe establecer es si aquella noche fue realmente tan oscura como para no ver nada sin encender la luz. Porque no es lo mismo una noche de Luna llena que una sin Luna.

“También he contestado oficios en casos de lesiones culposas en accidentes -para los que se argüía que la luz del amanecer o del atardecer había cegado al conductor- o problemas entre vecinos por la sombra que produce una construcción sobre una casa”, le contó De Biasi a la BBC.

Para hacer sus cálculos utiliza las efemérides diarias del sol y de la luna y las coordenadas geográficas brindadas por el Instituto Geográfico Nacional y el huso horario vigente en el país; también programas de simulación especiales para corroborar la ubicación de los astros. Los datos tienen validez en un rango de 50 kilómetros; por eso es importante saber con precisión no solo la hora sino también el lugar del hecho.

“En cualquier lugar de la Tierra -explica-, conociendo las coordenadas geográficas se puede saber cuándo salió el Sol, cuándo se puso, su posición en el cielo hora por hora, cuándo tuvo la máxima altura, etcétera”, explicó.

“En el asesinato de José Luis Cabezas, por ejemplo, el oficio no explicitaba en qué lugar había ocurrido el homicidio. Como todo el mundo sabía que era Pinamar se pudo brindar la información real, pero si no hubiese sido un caso mediático se hubiese calculado para la ciudad de Dolores, origen de la solicitud, y los resultados no hubieran sido válidos ”, ejemplificó.

Los pies en la Tierra

Aunque los pedidos judiciales “no le llueven” todos los días, este oficio le apasiona. “Normalmente investigo estrellas muy lejanas. En cambio, esta es una tarea útil para la sociedad que puede ser decisiva en algunos casos, y me hace sentir mucho más cerca de la gente”, señaló. “Cuando me llega un oficio dejo todo lo que estoy haciendo y lo respondo enseguida. Hago todo dos veces y lo verifico muy bien antes de remitirlo al Poder Judicial”, dice, sabiendo que -aunque después ella no se entera de qué resultado tuvo la pericia- su respuesta puede cambiar el destino de una persona.

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