Hubo 750 heridos por la represión policial durante el referéndum por la independencia de Cataluña

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ENFRENTAMIENTOS Y REPRESIÓN. La Policía de España atacó a los ciudadanos que intentaron llegar a las zonas de votación. REUTERS

Las fuerzas de seguridad españolas tenían la orden de impedir la votación, que fue considerada por el Estado como "ilegal".

01 Oct 2017

BARCELONA, España.- Las actuaciones de la policía para impedir a los ciudadanos votar en el referéndum unilateral de independencia en Cataluña dejaron hoy más de 750 heridos de diversa consideración, aseguró el portavoz del Gobierno catalán, Jordi Turull. La votación finalizó a las 20 hora de España, como estaba previsto. 

El portavoz pidió a los heridos que denuncien los incidentes ante los Mossos d'Esquadra, la Policía autonómica de Cataluña. En la misma comparecencia, el responsable de Exteriores de la región, Raül Romeva, anunció que el Gobierno catalán "iniciará contactos con la Unión Europea (UE) por vulneración de derechos fundamentales".

La Policía tenía orden de impedir que se votara en la consulta, suspendida por el Tribunal Constitucional y considerada ilegal por el Gobierno central de Mariano Rajoy.

La intervención de los agentes en los colegios electorales provocó incidentes ya desde los primeros minutos de la votación iniciada a las 9. Luego se registraron choques en Barcelona y otros puntos de Cataluña. 



En una comparecencia previa, el jefe del Gobierno regional de Cataluña, Carles Puigdemont, acusó a las fuerzas de seguridad españolas de "brutalidad" y "violencia injustificada", aseguró DPA.

"Es una acción injustificada e injustificable", dijo. "Ante la violencia injustificada, las porras, las balas de goma... urnas, papeletas y colegios, la imagen del estado exterior ha llegado a unas cuotas de vergüenza que le acompará para siempre", añadió.



El Gobierno central, por el contrario, culpó a Puigdemont por la escalada de tensión debido a su insistencia en un referéndum suspendido por la Justicia y justificó la actuación policial.

"Nos vemos obligados a hacer lo que no queríamos hacer", lamentó el delegado del Gobierno español en Cataluña, Enric Millo. También el Ministerio del Interior justificó la actuación policial: "La Policía retira urnas para hacer cumplir el mandato judicial y la legalidad ante el referéndum ilegal", sostuvo el ministro Juan Ignacio Zoido.

Los secesionistas tienen previsto declarar la indepedendencia de Cataluña 48 horas después de que se conozca el resultado de la votación si gana el "sí", pese a que el referéndum fue suspendido por la Justicia y carece de reconocimiento internacional, junta electoral, censo y participación mínima para validar el resultado.

La consulta unilateral en una de las regiones más ricas y pobladas de España plantea un escenario imprevisible y abre la peor crisis institucional de las últimas décadas en el país, además de un inesperado foco de inestabilidad en Europa.

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