03 Mayo 2004 Seguir en 
BAGDAD.- Siete militares estadounidenses han recibido sanciones displininarias a causa de los supuestos maltratos y torturas a que sometieron a prisioneros en Irak, informó hoy un portavoz militar en Bagdad. El representante aseguró que se trata de oficiales y suboficiales.
Seis de ellos han recibido la peor amonestación posible del ejército, que significa en los hechos el final de su carrera militar, mientras que el séptimo obtuvo una carta de reprimenda de menor gravedad.
Los seis oficiales expedientados pertenecen a la unidad de lapolicía militar asignada a la prisión de Abu Ghoreib, cerca de Bagdad, y enfrentan acusaciones de asalto, crueldad, abusos deshonestos y maltrato de detenidos. Sin embargo, estas acciones disciplinarias evitan la amenaza de que tengan que comparecer ante una corte marcial.
A su vez, otros seis soldados, todos de la policía militar y debajo rango, enfrentan cargos criminales por el tratamiento dispensado a los prisioneros. Ellos fueron quienes llevaron a cabo las torturas y serán juzgados por una corte militar. Los presuntos abusos en la cárcel de Abu Ghoreib fueron hechos públicos la semana pasada en un informe de la televisión estadounidense. Las acusaciones se basan en su mayor parte en fotografías que muestran las humillaciones a que fueron sometidos los presos, como cables conectados a sus genitales o simulaciones de actos sexuales.
A su lado se ve a militares norteamericanos sonriendo en tono de burla. Las imágenes generaron conmoción en todo el mundo y el presidente estadounidense, George W. Bush, se manifestó muy disgustado por los hechos. Los comentaristas del mundo árabe recordaron la triste fama de Abu Ghoreib como centro de detención bajo el régimen de Saddam Hussein y las violaciones de los derechos humanos cometidas allí, y las conectaban con las torturas ahora perpetradas por los estadounidenses. (DPA)
Seis de ellos han recibido la peor amonestación posible del ejército, que significa en los hechos el final de su carrera militar, mientras que el séptimo obtuvo una carta de reprimenda de menor gravedad.
Los seis oficiales expedientados pertenecen a la unidad de lapolicía militar asignada a la prisión de Abu Ghoreib, cerca de Bagdad, y enfrentan acusaciones de asalto, crueldad, abusos deshonestos y maltrato de detenidos. Sin embargo, estas acciones disciplinarias evitan la amenaza de que tengan que comparecer ante una corte marcial.
A su vez, otros seis soldados, todos de la policía militar y debajo rango, enfrentan cargos criminales por el tratamiento dispensado a los prisioneros. Ellos fueron quienes llevaron a cabo las torturas y serán juzgados por una corte militar. Los presuntos abusos en la cárcel de Abu Ghoreib fueron hechos públicos la semana pasada en un informe de la televisión estadounidense. Las acusaciones se basan en su mayor parte en fotografías que muestran las humillaciones a que fueron sometidos los presos, como cables conectados a sus genitales o simulaciones de actos sexuales.
A su lado se ve a militares norteamericanos sonriendo en tono de burla. Las imágenes generaron conmoción en todo el mundo y el presidente estadounidense, George W. Bush, se manifestó muy disgustado por los hechos. Los comentaristas del mundo árabe recordaron la triste fama de Abu Ghoreib como centro de detención bajo el régimen de Saddam Hussein y las violaciones de los derechos humanos cometidas allí, y las conectaban con las torturas ahora perpetradas por los estadounidenses. (DPA)







