La Unión Europea afirma que sus normas no discriminan

Las negociaciones. Franz Fischler, comisario para la Agricultura de la UE, remarcó que las reglas comunitarias rigen para todos los países por igual. Los nuevos socios.

03 Mayo 2004
BUENOS AIRES. (Enviado especial, Juan José Concha Martínez).- El comisario para la Agricultura de la Unión Europea (UE), Franz Fischler, aseguró que las normas y las reglas fitosanitarias de la Unión Europea (UE) de ninguna manera son discriminatorias. "Son normas que rigen para todos por igual y cada país tiene el privilegio de fijar sus propias normas", señaló.
Esa fue la respuesta que dio Fischler a LA GACETA al ser consultado sobre las nuevas y más duras disposiciones que comenzaron a regir para las exportaciones de limón a Europa, tras la demanda que presentó España contra los cítricos procedentes de la Argentina. El austríaco, que visitó Buenos Aires para evaluar la marcha de las negociaciones entre el Mercosur y la UE con vista a la firma de un acuerdo de integración entre ambos bloques antes de octubre -en esa fecha se renueva la actual conducción política del bloque-, recibió a nuestro diario en la delegación de la UE en la Capital Federal.
Fischler, un duro negociador y funcionario de gran peso en Bruselas, aclaró que no es correcto decir que España aumentó tal o cual condición fitosanitaria para tal o cual tipo de producto, porque "existe una regla en la UE, que dice que las normas son europeas en el aspecto fitosanitario para todas las importanciones que nosotros realicemos".

- ¿Hasta donde las normas pueden ser tan duras? No hay posibilidades de una readecuación para no entorpecer el intercambio comercial?
-La cuestión fitosanitaria dentro de la UE no es de mi competencia; es un área que maneja el comisario David Burne. Pero lo que sí puedo garantizarle es que no es interés de la UE tener reglas que de alguna manera no puedan ser cubiertas, porque entonces estaríamos en un problema desde el punto de vista de la regionalización internacional.
- Pero de hecho hay cada vez normas más exigentes, que se agregan a aranceles altos, subsidios...
- Quiero ser claro y creo que el caso de los tucumanos es excelente para explicar mi postura. No existen subsidios para los limones en la UE, de manera que ese no puede ser el problema. Lo que sí existen son normas que se deben cumplir y que rigen absolutamente para todos por igual.

- ¿Qué significa para el agro la inclusión de diez nuevos socios a la UE y qué influencia tendría sobre el Mercosur?
- La incorporación de diez países a la UE. significa que también van a sumarse nuevos consumidores. Estamos hablando de cerca de 100 millones de personas que se unen nuestro bloque, que también tendrá 4 millones de nuevos agricultores. Va a haber consecuencias, pero en mi opinión, para el Mercosur van a ser más bien positivas. Estoy absolutamente seguro de que la inclusión de los diez países signficará un mayor flujo comercial y vamos a garantizar que eso pueda continuar. Esto también va a significar un impulso económico, es decir que el PBI de estos países aumentará, con lo cual se va a incrementar la demanda de productos.

- Cómo evalúa usted la marcha de las negociacones entre el Mercosur y la UE?
- La situación no permite que nosotros podamos deternos y esperar a ver qué pasa. No es una opción para nosotros. O logramos un acuerdo sustancial antes del mes de octubre o ya habríamos perdido muchísimo tiempo. Así que yo le diría que debemos continuar con lo que venimos haciendo para conseguir el acuerdo que estamos buscando. Pero no se trata de que la UE cargue con todo el acuerdo. Haremos una oferta importante, que será una mayor apertura a nuestro mercado agrícola. Y esperamos del Mercosur una oferta ambiciosa, especialmente, en las áreas de servicios, inversiones y compras gubernamentales.Aunque Fischler no lo expuso, una de las difucultades que enfrentan las negociaciones en esta etapa, pasan por una negativa inicial del gobierno de Brasil de abrir más su sector de la provisión de insumos y servicios para el Estado brasileño.

Mano de obra
Según Martín Redrado, el vicecanciller y jefe de las negociaciones del lado argentino, el punto algido del debate pasa ahora porque el Mercosur aspira a que la última generación de productos (alimentos agroprocesados) ingresen al mercado europeo y nos preocupa la creación de empleo. "Nos interesan más las galletitas que el maíz, la aceituna que el aceite", es decir que ingresen productos para los que se requiera mano de obra.
En la próxima semana, en Bruselas, la ronda de negociaciones continuará con un nuevo encuentro de los principales funcionarios de ambos bloques. El embajador europeo en la Argentina, Angelos Pagkratis, tiene la percepción de que hay un alto interés en la UE por concretar el acuerdo, porque pese a las diferencias actuales asegura que las "negociaciones avanzan".

Tamaño texto
Comentarios