02 Mayo 2004 Seguir en 
DUBLIN- Los líderes de los 25 nuevos y antiguos Estados de la Unión Europea (UE) izaron ayer sus banderas nacionales de forma simultánea, con lo cual sellaron la ampliación histórica del bloque. El primer ministro irlandés Bertie Ahern, presidente de turno de la UE, encabezó la ceremonia oficial, que se realizó frente a la residencia de la presidenta de Irlanda, Mary McAleese. "Este es un día de esperanza, ya que 25 Estados soberanos están depositando su confianza los unos en los otros", dijo McAleese. "Prácticamente todo Estado tiene un triste recuerdo generacional de cuando Europa se separó y desperdició su potencial en conflictos violentos", agregó, para proclamar el fin de una Europa dividida.
Las 25 banderas nacionales y la bandera azul con estrellas y amarilla de la UE fueron presentadas por 26 niños a los líderes reunidos. Luego, los presidentes y los primeros ministros de la UE entregaron las banderas a 26 cadetes militares, que las izaron simultáneamente. Se escuchó el Himno Europeo, que es la Oda a la Alegría de la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven. A casi 15 años de la caída del Muro de Berlín, la UE se expandió hasta lo que eran las fronteras del extinto imperio soviético. Se trata de la ampliación más importante en la historia del bloque, que se concretó con el ingreso de Polonia, Hungría, República Checa, Eslovaquia, Estonia, Lituania, Letonia, Eslovenia, Chipre y Malta.
La fiesta anticipada
El día oficial de celebraciones en Dublín le siguió a una noche de fuegos artificiales y de manifestaciones callejeras en los países que desde ayer se integraron al poderoso bloque continental. Cientos de miles de personas se congregaron en fiestas al aire libre, conciertos y ceremonias en las fronteras de los países, desde el Atlántico hasta el Báltico y el Mediterráneo. La bandera de la UE fue enarbolada en los ocho países del centro y del este del continente que, durante décadas, estuvieron bajo el poder del comunismo ruso, y en dos islas mediterráneas: Chipre y Malta. "Damas y caballeros: estamos haciendo historia. Hoy nuestro sueño se hace realidad. Polonia retorna a la familia europea", dijo a medianoche el presidente polaco, Aleksander Kwasniewski, a una multitud reunida en el centro de Varsovia, pese a las protestas de un nutrido grupo de "euroescépticos".
Por su parte, más de 100.000 húngaros festejaron en el centro de Budapest con fuegos artificiales, música y champaña. "Hungría merecía regresar a Europa. Diez millones de personas han trabajado por ello", dijo en un discurso el primer ministro Peter Medgyessy. En cambio, el presidente de la República Checa, Vaclav Klaus, un viejo crítico de la UE, dijo, en un amargo discurso por televisión, que los checos deberían vencer a los burócratas de Bruselas para preservar su identidad. Para los europeos orientales, la ampliación corona quince años de reformas económicas, por lo general dolorosas, tras el colapso del dominio comunista. En Bruselas, capital de la UE, los embajadores de los 10 países ingresantes asistieron a una emotiva ceremonia en la histórica plaza Grand, en la que un reflector destacaba las banderas -una por una- en un balcón del ayuntamiento, ante 3.000 personas que festejaban alborozadas. "Ahora somos todos europeos", declaró el conductor del acto. (Reuter-Télam)
LUCES Y SOMBRAS
UNIDAD RELIGIOSA.- La ceremonia formal en Dublín comenzó más temprano, con un acto religioso multiconfesional y una oración por Europa, oficiada por destacados representantes de las comunidades religiosas cristiana, judía y musulmana de Irlanda. (DPA)
FERIA CONTINENTAL.- Dublín fue transformada en una especie de feria multicolor, con puestos callejeros de venta de comidas, artesanías, música y muestras culturales de 28 países. Además de los 25 del bloque también estuvieron representantes de Bulgaria y de Rumania, países con fecha de ingreso para 2007, y de Turquía, país candidato con fecha de admisión sujeta a cambios en materia de derechos humanos en este país. (DPA)
EL DEBUTANTE.- El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien debutó ayer en la cumbre del bloque ampliado, afirmó que ya no hay ni vieja ni nueva Europa, sino una gran Europa unida. Sus definiciones fueron una réplica indirecta al secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, quien el año pasado alabó a la "nueva Europa", en referencia a los países del Este que apoyan a EE.UU. con soldados en la ocupación de Irak. (Reuter)
ESCEPTICISMO.- Con la expansión, la población europea aumentará de 380 a 450 millones de habitantes, y su superficie, en un 36%. En términos productivos, este paso del bloque representa tan sólo un 5% del total comunitario. Ello equivale al 60% del PBI español y al total del de Holanda. "La Europa de los Veinticinco será más pobre que la de los Quince; la caída en los promedios de riqueza perjudicará a los que, para bien y para mal, ocupaban hasta ahora ese lugar", escribió Fernando García en el diario "La Vanguardia". (Especial)
Las 25 banderas nacionales y la bandera azul con estrellas y amarilla de la UE fueron presentadas por 26 niños a los líderes reunidos. Luego, los presidentes y los primeros ministros de la UE entregaron las banderas a 26 cadetes militares, que las izaron simultáneamente. Se escuchó el Himno Europeo, que es la Oda a la Alegría de la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven. A casi 15 años de la caída del Muro de Berlín, la UE se expandió hasta lo que eran las fronteras del extinto imperio soviético. Se trata de la ampliación más importante en la historia del bloque, que se concretó con el ingreso de Polonia, Hungría, República Checa, Eslovaquia, Estonia, Lituania, Letonia, Eslovenia, Chipre y Malta.
La fiesta anticipada
El día oficial de celebraciones en Dublín le siguió a una noche de fuegos artificiales y de manifestaciones callejeras en los países que desde ayer se integraron al poderoso bloque continental. Cientos de miles de personas se congregaron en fiestas al aire libre, conciertos y ceremonias en las fronteras de los países, desde el Atlántico hasta el Báltico y el Mediterráneo. La bandera de la UE fue enarbolada en los ocho países del centro y del este del continente que, durante décadas, estuvieron bajo el poder del comunismo ruso, y en dos islas mediterráneas: Chipre y Malta. "Damas y caballeros: estamos haciendo historia. Hoy nuestro sueño se hace realidad. Polonia retorna a la familia europea", dijo a medianoche el presidente polaco, Aleksander Kwasniewski, a una multitud reunida en el centro de Varsovia, pese a las protestas de un nutrido grupo de "euroescépticos".
Por su parte, más de 100.000 húngaros festejaron en el centro de Budapest con fuegos artificiales, música y champaña. "Hungría merecía regresar a Europa. Diez millones de personas han trabajado por ello", dijo en un discurso el primer ministro Peter Medgyessy. En cambio, el presidente de la República Checa, Vaclav Klaus, un viejo crítico de la UE, dijo, en un amargo discurso por televisión, que los checos deberían vencer a los burócratas de Bruselas para preservar su identidad. Para los europeos orientales, la ampliación corona quince años de reformas económicas, por lo general dolorosas, tras el colapso del dominio comunista. En Bruselas, capital de la UE, los embajadores de los 10 países ingresantes asistieron a una emotiva ceremonia en la histórica plaza Grand, en la que un reflector destacaba las banderas -una por una- en un balcón del ayuntamiento, ante 3.000 personas que festejaban alborozadas. "Ahora somos todos europeos", declaró el conductor del acto. (Reuter-Télam)
UNIDAD RELIGIOSA.- La ceremonia formal en Dublín comenzó más temprano, con un acto religioso multiconfesional y una oración por Europa, oficiada por destacados representantes de las comunidades religiosas cristiana, judía y musulmana de Irlanda. (DPA)
FERIA CONTINENTAL.- Dublín fue transformada en una especie de feria multicolor, con puestos callejeros de venta de comidas, artesanías, música y muestras culturales de 28 países. Además de los 25 del bloque también estuvieron representantes de Bulgaria y de Rumania, países con fecha de ingreso para 2007, y de Turquía, país candidato con fecha de admisión sujeta a cambios en materia de derechos humanos en este país. (DPA)
EL DEBUTANTE.- El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien debutó ayer en la cumbre del bloque ampliado, afirmó que ya no hay ni vieja ni nueva Europa, sino una gran Europa unida. Sus definiciones fueron una réplica indirecta al secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, quien el año pasado alabó a la "nueva Europa", en referencia a los países del Este que apoyan a EE.UU. con soldados en la ocupación de Irak. (Reuter)
ESCEPTICISMO.- Con la expansión, la población europea aumentará de 380 a 450 millones de habitantes, y su superficie, en un 36%. En términos productivos, este paso del bloque representa tan sólo un 5% del total comunitario. Ello equivale al 60% del PBI español y al total del de Holanda. "La Europa de los Veinticinco será más pobre que la de los Quince; la caída en los promedios de riqueza perjudicará a los que, para bien y para mal, ocupaban hasta ahora ese lugar", escribió Fernando García en el diario "La Vanguardia". (Especial)







