Desde mañana, la Unión Europea estará integrada por 25 países

La vieja Europa teme al déficit y los nuevos se ilusionan con el crecimiento.

30 Abril 2004
Mañana, en Dublín, el primer ministro irlandés, Bertie Ahern, encabezará el Día de la Bienvenida. Será la ceremonia de adhesión de 10 nuevos estados miembro al grupo de 15 países que integran la Unión Europea (UE). Chipre (sólo la parte que pertenece a Grecia, al sur, ingresará a la UE), Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Polonia y República Checa serán los nuevos socios del bloque. Salvo las islas de Chipre y de Malta, los nuevos miembros son ex Estados comunistas. La ceremonia coronará un proceso que demandó 14 años de negociaciones para llegar a la inclusión del grupo de los 10.

Connotaciones múltiples
* La ampliación de la UE trae aparejadas cuestiones difíciles. En el plano geopolítico deberá considerarse una política exterior común en 25 países de ideología diferente, así como el eventual ingreso de miembros difíciles, como Turquía (su ingreso podría demorar hasta 15 años por la violación de los derechos humanos, que rechaza la UE) o los países balcánicos.
* Desde una visión mercantilista, los nuevos se acercan para mejorar su modo de vida: conformarán una suba del 20% de la población, del 66% de los Estados, del 25% del mapa y del 80% de las lenguas oficiales en la UE. Pero aportarán sólo 404,1 miles de millones de euros (el 5%) adicionales al PBI europeo y, a cambio, recibirán 40.800 millones, incluidas subvenciones agrícolas y fondos estructurales, de aquí a 2006.
* Polonia será el que más dinero recibirá, por su cantidad de habitantes. Varsovia, la capital polaca, será la ciudad más barata del bloque en términos de costos (la más cara es Londres).
* Los nuevos son, en su mayoría, países pequeños de tradición agrícola y con salarios y una renta per cápita muy por debajo de los de los tradicionales 15.
* Se necesitarán al menos 20 años para que los 10 alcancen el nivel económico de los miembros actuales.
* Polonia o Eslovenia tienen potencial para adherir al euro hacia 2007. Pero los especialistas afirman que pasará al menos un par de décadas para que el resto pueda tomar la moneda común europea.
* La UE pasará a ser el tercer grupo más poblado del mundo después de China e India y se convertirá en el mercado interno más grande del planeta.
* Salvo Malta y Chipre, los nuevos ciudadanos europeos no se beneficiarán del privilegio de libre circulación laboral en los demás países ricos hasta dentro de siete años.
* La unificación europea no entusiasma a los actuales ciudadanos de los 15 países miembro de la Unión. Sólo el 47% de la población apoya la ampliación. Según el mismo sondeo, Francia es el país más hostil a la ampliación.
* Excepto Malta, los demás tienen una renta de apenas el 20% de la media de los europeos ricos. Eslovenia es el mejor alumno: su PBI supera incluso al de Portugal y Grecia.

Un cambio global
La ampliación de la UE llegará con sus largos brazos con cambios en todos los rincones del mundo: EEUU ya festeja la inclusión de los países ex comunistas, eternos aliados suyos. La vieja Europa se preocupa por la inclusión de naciones ajenas a su tradicional cultura. Rusia mira con recelo cómo pierde poder y espacio. Y América Latina, según el comisario europeo de Comercio, Pascal Lamy, se beneficiará con mayores operaciones de exportación y más clientes para atender.

Más clientes para los exportadores de citrus tucumanos

La ampliación de la Unión Europea (UE) es recibida con buenas expectativas por los productores citrícolas de Tucumán, que tienen como principal destino de sus exportaciones los países del Viejo Continente. "La incorporación de nuevos países a la UE no va a entorpecer la exportación de citrus a ese destino, porque las naciones del este se tendrán que sumar también a las costumbres del mercado común europeo. Es decir que van a demandar fruta de mayor calidad", aseguró el productor citrícola Alvaro Bulacio.
Tucumán exporta alrededor de 318.000 toneladas anuales de citrus Hacia Europa, por un valor aproximado de U$S 117 millones. El 70% de esa producción tiene como destino la UE.
Según Bulacio, que 10 países más se rijan por las mismas exigencias fitosanitarias de la UE para importar alimentos no es un problema para los productores citrícolas de la provincia. "Cuando más países se incorporen a la Unión Europea más serán los que exijan, y eso es bueno para nosotros porque es la calidad con que se produce en Tucumán. Por eso creo que es bueno. Los países que están por fuera de las normas de la UE pueden comprar o ingresar cualquier fruta, los precios caen estrepitosamente y la oferta de fruta es exagerada", agregó el especialista.
El beneficio para la provincia -agregó Bulacio- es que ahora los países nuevos de la UE tendrán que limitar la oferta, porque el citrus que ingrese va a tener que estar limitado y ajustarse a las exigencias de calidad del bloque europeo. "Y esto va a ser una especie de regulador natural del mercado y del precio, lo que nos va a permitir ampliar nuestra ingerencia en Europa. Para los empaques que hacen las cosas bien y están trabajando seriamente no tiene que significar un problema la ampliación", concluyó.

ANALISIS I
EE.UU. está feliz

Washington.- Estados Unidos no deja de impulsar la ampliación de la Unión Europea. El secretario de Estado, Colin Powell, ya ha dicho varias veces que Turquía tiene que ser admitida como candidato cuanto antes.
Lo que ocurre es que con la integración en el bloque de nuevos aliados de EEUU como Polonia o Hungría, Washington cree que se cimentará la influencia pronorteamericana en Europa, en donde muchos Estados han tomado distancia de la potencia atlántica y no sólo por la guerra de Irak. "Es un malentendido pensar que los nuevos Estados miembro actuarán como un caballo de Troya de Estados Unidos y representarán nuestros intereses", replica sin embargo Charles Ries, secretario adjunto de Asuntos Europeos de EEUU. Pero, pese al desmentido, con Hungría, Polonia, República Checa y los estados bálticos crece el grupo de los estrechos aliados de EEUU, que se suman a otros como Gran Bretaña, Italia u Holanda. La ampliación de mañana es celebrada sin reservas en Washington. Pero para EEUU más importante sería la entrada de Turquía, por el temor de que los extremistas y fundamentalistas islámicos ganen influencia en ese país.
Según los planes estadounidenses, Turquía debe convertirse en un modelo democrático para el mundo islámico y servir como enlace entre Occidente y el conflictivo Cercano Oriente.

Otra visión
Washington ve en la integración europea un paso valiente e histórico. "Todas las democracias europeas tienen que tener las mismas posibilidades de seguridad y libertad de formar parte de las instituciones europeas", lo resumió el presidente George W. Bush. Estados Unidos ve la ampliación europea en relación estrecha con la de la OTAN, por lo que las observaciones geoestratégicas están en primer lugar por encima de consideraciones comerciales o aduaneras. Con Polonia, República Checa y Hungría se incorporan a la UE tres nuevos miembros de la OTAN, y con Eslovaquia, Estonia, Letonia y Lituania crece el número de países antes bajo el dominio soviético que ahora han pasado bajo la égida occidental también institucionalmente. La unidad europea significa para Estados Unidos el cierre de una época intranquila en la que Europa lo forzó dos veces a entrar en una guerra y luego lo sumió en la Guerra Fría. Sólo algunas pocas voces conservadoras advierten en Washington que con la integración de Europa surge también una competencia frente al poder de Estados Unidos. (DPA)
Laszlo Trankovits

ANALISIS II
Rusia pierde poder

Moscú.- Para el presidente ruso, Vladimir Putin, la ampliación de la Unión Europea (UE) es un problema mayor que el avance de la OTAN hasta sus fronteras. El jefe del Kremlin se ha quejado muchas veces de la incapacidad de los funcionarios de la UE para entender la situación en Rusia.
El país teme además quedarse sin numerosos socios comerciales en el centro y este de Europa, con unas pérdidas estimadas en U$S 182 millones para la industria del acero y otros sectores. Estonia, Letonia y Lituania se convertirán en las primeras ex repúblicas soviéticas en ingresar a la UE, como ya lo hicieron a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) el 2 de abril. Pero también entran ex subordinados como Polonia, República Checa, Eslovaquia y Hungría. Tras perder el control político y militar de estas naciones, Rusia teme ahora que se rompan también los lazos económicos y culturales. "No se puede hablar de una crisis. Más bien se trata de malentendidos", explica la situación con la UE el viceministro del Exterior ruso, Vladimir Chishov. En el pasado había expectativas demasiado altas puestas por ambas partes, según reconocen diplomáticos occidentales en Moscú. La relación entre los rusos y los bálticos sigue siendo difícil hasta hoy. Casi todas las semanas hay alguna queja del Ministerio del Exterior en Moscú a causa de discriminaciones cometidas con las minorías rusas en Letonia y Estonia.

El más y el menos
La ampliación implica que las importaciones de Rusia a países de la UE aumentarán del 36 al 50%. Pero a la vez se reducen las posibilidades de exportación para la industria rusa, cuyos productos no cumplen las normas del bloque y son cada vez menos competitivos. El país tendrá un papel más destacado como proveedor energético.
Con su organización tan centralista, Rusia siente muy poco entusiasmo frente a una Unión de 25 Estados más o menos con los mismos derechos. También causa confusión en Moscú el que funcionarios alemanes o franceses remitan a sus colegas rusos a Bruselas como portavoz de la política exterior. Al final, aunque las relaciones entre EEUU y Rusia siguen siendo complejas, las claras palabras de Washington son mucho mejor entendidas en Moscú que las voces diversas de Bruselas. Además, el malestar es claro en lo que respecta a la posible inclinación de la UE ahora a favor de EEUU, debido a que muchos de los nuevos miembros son estrechos aliados del país del otro lado del Atlántico. (DPA)
Stefan Voss

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