29 Abril 2004 Seguir en 
LIMA.- El presidente de Perú, Alejandro Toledo, condenó la muerte de un alcalde a manos de una turba enardecida en el poblado andino de Ilave, cercano al lago Titicaca, y aseguró que la Justicia sancionará a los responsables. Sin embargo, los pobladores de Ilave anunciaron que resistirán al arresto de los principales acusados, que ya estarían identificados, según voceros policiales. La situación se mantenía ayer en relativa calma, luego de que la policía retomó el control de esta localidad de 50.000 habitantes.
El alcalde de Ilave, Cirilo Robles, fue secuestrado el lunes junto con cuatro ediles y otras 15 personas por miles de campesinos que protestaban desde inicios de abril contra su gestión, y reclamaban sin éxito la intervención del gobierno central. Los vecinos acusaban a Robles de malversar fondos públicos en esa zona de extrema pobreza del departamento de Puno, en la frontera con Bolivia. Después de lincharlo, los campesinos arrastraron su cuerpo por las calles y lo ataron a un poste, para luego dejarlo debajo de un puente.
La policía logró detectar a uno de los ediles, gravemente herido, en un hospital de la zona, pero nada se sabe de los otros tres. Luis Thais, un enviado especial del gobierno, llegó a Ilave y anunció que en unos 4 a 6 meses se convocará a elecciones para nombrar al sucesor del alcalde ejecutado. (Reuter)
El alcalde de Ilave, Cirilo Robles, fue secuestrado el lunes junto con cuatro ediles y otras 15 personas por miles de campesinos que protestaban desde inicios de abril contra su gestión, y reclamaban sin éxito la intervención del gobierno central. Los vecinos acusaban a Robles de malversar fondos públicos en esa zona de extrema pobreza del departamento de Puno, en la frontera con Bolivia. Después de lincharlo, los campesinos arrastraron su cuerpo por las calles y lo ataron a un poste, para luego dejarlo debajo de un puente.
La policía logró detectar a uno de los ediles, gravemente herido, en un hospital de la zona, pero nada se sabe de los otros tres. Luis Thais, un enviado especial del gobierno, llegó a Ilave y anunció que en unos 4 a 6 meses se convocará a elecciones para nombrar al sucesor del alcalde ejecutado. (Reuter)







