Pedalear a fondo, la clave

El santiagueño Armando y el italiano Lamastra triunfaron por más de un minuto de ventaja

21 Ago 2017

Todos los que forman parte del universo Trasmontaña lo hacen: mirar la página web de la carrera en las últimas horas del día previo. El objetivo, casi como un juego de pericia, es buscar a la dupla que se coronará como dueña de la montaña. El destino inevitable es la categoría Elite masculina, donde en todas las ediciones estuvo el mejor tiempo de carrera.

El orden de largada indica que los más veloces, consecuentemente candidatos al triunfo, serán los últimos en largar. El top final, el de las 12.55, suele tener entre esas seis duplas a la ganadora. En la edición 2017 eso no se cumplió porque el santiagueño Matías Armando y el italiano Giuseppe Lamastra se llevaron la victoria por 1’02” sobre Felipe Sundblad y el catamarqueño Álvaro Macías quienes largaron media hora más tarde que los ítalo-argentino. Rodrigo Altamirano y Franco Molina completaron el podio. “No se si nos favoreció estar en un top diferente”, reconoció Armando. “Sólo se que las piernas hablan. Acá lo importante es pedalear y darle con todo”, sintetizó el santiagueño mientras que el italiano asentía con su cabeza.

La estrategia fue simple entonces para ellos cuando le dieron la señal de largada. “Había que ir a fondo de entrada, hasta que se termine”, explicó el rubio de ojos claros. “Fue una carrera muy exigente. En Italia es muy difícil encontrar algo tan técnico como esto, con un 100 por ciento de sendas”, reconoció Lamastra compañero de equipo del santiagueño.

Ellos forman parte del Silmax X-Bionic Racing Team italiano. “A la carrera la conocí por Matías”, contó “Pipo”, que vive en Cogne, al norte de Italia. “No esperaba ver tanta gente. Estoy sorprendido por la convocatoria de la prueba. Vivimos en una hermosa aventura”, reconoció Lamastra.

El europeo comparó la carrera en el cerro San Javier con la prueba francesa Roc D`Azur que durante cinco días reúne a más de 20.000 personas, cifra que ayer, en una sóla jornada, casi logra el Trasmontaña. “La sensación que tuve es la de estar viviendo una fiesta del mountain bike”, se explayó el italiano. El sentimiento de Lamastra no sólo fue por el nivel técnico y de organización muy correcto de la prueba, sino también porque el entorno acompañó. “Es una naturaleza increíble, en Europa es difícil encontrar un medio ambiente no contaminado como el que pude observar durante la carrera”, destacó el biker de 32 años. Armando ya en 2013, cuando corrió en Mixtos, soñaba con tener la copa en su vitrina. “Cuando me fui pensaba: ‘algún día quisiera volver y ganar un Trasmontaña’”, reveló el santiagueño. ¿Motivo para no volver? “En un año vuelvo”, afirmó. ¿Y “Pipo”? “Sí, volvería muy contento. Solamente tengo que pedirle permiso a mi esposa”, contó entre risas de satisfacción.

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