Los bikers brindaron una fiesta inolvidable en el Trasmontaña

Una marca superadora de participantes, un clima ideal, las emociones clásicas y otras que sorprenden formaron parte de la carrera que unió San Javier con El Portezuelo.

21 Ago 2017

La puesta en escena de un nuevo Trasmontaña fue magistral. Superadora, no sólo porque la cantidad de competidores creció con récord incluido en esta edición (ver nota en contratapa), sino porque cada año hay nuevas emociones. De las clásicas y de las que sorprenden.

El punto para descubrirlas fue la meta. Los bikers empezaron a llegar a la zona de El Portezuelo cerca del mediodía, cuando el lugar ya estaba repleto. Los amigos, familiares, prensa, todos los esperaban.

Lágrimas, y muchas, fueron las que derramaron varios ciclistas. Algunos casi no podían hablar, pero la dupla 3118 juntó valor. “Acá ponés todo lo que querés”, dijo con vos entrecortada Sergio Valdez Robles. El quiebre fue por contagio: su hijo Gerónimo Valdez Berardinelli lloraba también. De felicidad, seguramente, pero también de cansancio porque el pequeño había recorrido un poco más de 21 kilómetros. “Muy contento. Carrera muy dura”, es lo que pudo decir Gerónimo entre su agitación y las lágrimas tras completar el Trasmontañita. Papá tampoco estaba mucho mejor, pero no le esquivó al rol que le corresponde y que adoptó, incluso con menos dificultad, en la senda. “Lo voy cuidando. Viendo que disfrute y que no le pase nada”, explicó Sergio. “No es el esfuerzo, ni el puesto, ni nada; sino llegar bien con él”, agregó ahogado por el llanto.

Aunque no llegó a las lágrimas el sanjuanino Ricardo Dante Agudo tenía una emoción distinta. No tanto por su actuación, sino por la de su compañero. “Es su primer Trasmontaña. Corre con un sólo brazo”, destacó la condición que era imperceptible. Lo mejor era que Alejandro Andrés Pereyra contara su realidad. “Tuve un accidente en moto hace 20 años y se me cortó el plexo braquial. Por eso perdí la movilidad en el brazo derecho”, contó el biker.

El relato lo acompañaba con ejemplos. Primero movía con su mano izquierda el brazo accidentado: si se graficaba el movimiento, era similar a un zig zag. Después, para despejar las incógnitas sobre cómo maneja la bici, trababa y destrababa el guante adaptado, diseñado por él mismo, que se acoplaba en el puño derecho del manubrio. “Tengo ciertas limitaciones que los demás no las tienen”, reconoció el hombre de 44 años. “Para todo biker, terminar el Trasmontaña es lo máximo”, dio cómo respuesta al porqué de correr por primera vez una prueba tan exigente. Su compañero fue menos diplomático. “Es loco. Por eso se animó”, sostuvo Agudo sobre su sorprendente compañero.

Macías y Sundblad festejaron antes de tiempo

Los indicios los llevaron a celebrar y a la gente a felicitarlos. Álvaro Macías y Felipe Sundblad llegaron y calcularon que habían ganado la prueba. Sin embargo, casi media hora más tarde cuando ingresaron al sistema todos los tiempos del cronómetro llegó la confirmación de que la dupla italo-argentina Matías Armando y Giuseppe Lamastra había triunfado. La diferencia fue de 1’02” entre ambos binomios.

Gasco y Caraccioli se quedaron sin resto en el final

“No se pudo dar, pero así son estas carreras, durísimas. Salimos muy decididos a buscar el triunfo desde el arranque, como los hacemos todos los años. Tuvimos un gran rendimiento hasta más de la mitad del circuito. Impusimos un gran ritmo, pero al final me cansé. Darío venía muy bien, con mucho resto. Ahora habrá que esperar hasta el próximo año para ir por la revancha”, dijo Luciano Caraccioli, que corriendo en pareja con Darío Gasco terminó cuarto. El biker bonaerense es el más ganador, con siete éxitos en la general. “No pudimos sostener el ritmo de carrera. Faltando 20 minutos para el final comenzamos a sentir el esfuerzo. Sabíamos que tenía sus riesgos hacer un planteo así, pero ese es nuestro estilo, dar todo siempre desde el arranque, sin guardarnos nada”, explicó el “Mono”.

Altamirano y el “Chimpa” mostraron un gran nivel

Los concepcionenses Rodrigo Altamirano y Franco Molina cumplieron una gran performance al terminar tercero, a 2’48” de los ganadores. “Fue una carrera muy dura. No hubo especulaciones. Por muy poco se nos escapó el triunfo”, dijo Altamirano.

Listo para entrar en acción

El helicóptero de la provincia estuvo sobrevolando por distintos lapsos de tiempo el cerro San Javier. La aeronave funcionó como apoyo en caso de que sugiera alguna emergencia de traslado para algún accidentado. Mientras estuvo apostado en la zona de La Sala generó admiración y curiosidad en la gente.

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