15 Abril 2017 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La inflación de marzo registrada en las provincias fue más alta que el 2,4% informado por el Indec para el Gran Buenos Aires o el 2,9% relevado por la Dirección General de Estadística y Censos porteña, en lo que marca un rasgo diferente de lo que venía ocurriendo en 2016.
Hasta el momento, los datos oficiales disponibles dan cuenta de un índice de precios al consumidor del 3,4% en Córdoba y otro de 3,6% en Mendoza, en ambos casos con una fuerte incidencia de la Educación y los Servicios públicos.
En los próximos días deben darse a conocer los índices de precios de marzo de San Luis, Santa Fe y Neuquén, los distritos cuyas direcciones de Estadística elaboran informes sobre la inflación local.
La diferencia respecto de 2016 radica en que en ese año los aumentos en las facturas de los servicios públicos se sintieron mucho más en el Gran Buenos Aires (ciudad y partidos del conurbano), que contaba con niveles tarifarios inferiores a los del resto del país, al ser la región más favorecida por los subsidios durante las gestiones kirchneristas.
En consecuencia, el impacto de los aumentos tarifarios fue menor en las provincias que en el área metropolitana, lo que se reflejó en los diferentes índices de precios para todo 2016: 41% en la Ciudad de Buenos Aires contra 31,4% en San Luis, 32,9% en Santa Fe, 34,4% en Córdoba y 37,64% en Neuquén.
Cambio de sentido
Una vez que las tarifas tendieron al equilibrio entre el Gran Buenos Aires y el interior, esa brecha se fue reduciendo y, en el caso particular de marzo, directamente cambió de sentido, registrándose inflaciones mayores en Córdoba y Mendoza que en la Ciudad de Buenos Aires.
En la composición del 3,4% del IPC de Córdoba los precios regulados subieron 6,53% y los estacionales 1,01%, en tanto la denominada “inflación núcleo” (que excluye a los otros dos componentes) fue de 2,52%.
Los sectores
Enseñanza fue el rubro que lideró los aumentos, con el 8,57%, seguido por Transporte y comunicaciones (5,62%) y Propiedades, combustibles, agua y electricidad (5,43%). El resto de los rubros tuvieron una variación inferior al nivel general: 2,83% en Salud, 2,11% en Equipamiento y mantenimiento del hogar, 1,98% en Indumentaria y calzados, 1,96% en Alimentos y bebidas, 1,47% en Bienes y servicios varios y 0,76% en Esparcimiento.
En cuanto a Mendoza (que no discrimina entre precios regulados y estacionales), el rubro Vivienda y servicios básicos, con el 11,8%, encabezó las subas, seguido por Educación (9,4%) y Equipamiento y mantenimiento del hogar (4,8%).
Por debajo del 3,6% general se ubicaron Transporte y comunicaciones (2,9%), Atención médica y gastos para salud (2,8%), Alimentos y bebidas (2,5%), Indumentaria (2,2%), Esparcimiento (1,8%) y Otros bienes y servicios (0,4%). (DyN)
Hasta el momento, los datos oficiales disponibles dan cuenta de un índice de precios al consumidor del 3,4% en Córdoba y otro de 3,6% en Mendoza, en ambos casos con una fuerte incidencia de la Educación y los Servicios públicos.
En los próximos días deben darse a conocer los índices de precios de marzo de San Luis, Santa Fe y Neuquén, los distritos cuyas direcciones de Estadística elaboran informes sobre la inflación local.
La diferencia respecto de 2016 radica en que en ese año los aumentos en las facturas de los servicios públicos se sintieron mucho más en el Gran Buenos Aires (ciudad y partidos del conurbano), que contaba con niveles tarifarios inferiores a los del resto del país, al ser la región más favorecida por los subsidios durante las gestiones kirchneristas.
En consecuencia, el impacto de los aumentos tarifarios fue menor en las provincias que en el área metropolitana, lo que se reflejó en los diferentes índices de precios para todo 2016: 41% en la Ciudad de Buenos Aires contra 31,4% en San Luis, 32,9% en Santa Fe, 34,4% en Córdoba y 37,64% en Neuquén.
Cambio de sentido
Una vez que las tarifas tendieron al equilibrio entre el Gran Buenos Aires y el interior, esa brecha se fue reduciendo y, en el caso particular de marzo, directamente cambió de sentido, registrándose inflaciones mayores en Córdoba y Mendoza que en la Ciudad de Buenos Aires.
En la composición del 3,4% del IPC de Córdoba los precios regulados subieron 6,53% y los estacionales 1,01%, en tanto la denominada “inflación núcleo” (que excluye a los otros dos componentes) fue de 2,52%.
Los sectores
Enseñanza fue el rubro que lideró los aumentos, con el 8,57%, seguido por Transporte y comunicaciones (5,62%) y Propiedades, combustibles, agua y electricidad (5,43%). El resto de los rubros tuvieron una variación inferior al nivel general: 2,83% en Salud, 2,11% en Equipamiento y mantenimiento del hogar, 1,98% en Indumentaria y calzados, 1,96% en Alimentos y bebidas, 1,47% en Bienes y servicios varios y 0,76% en Esparcimiento.
En cuanto a Mendoza (que no discrimina entre precios regulados y estacionales), el rubro Vivienda y servicios básicos, con el 11,8%, encabezó las subas, seguido por Educación (9,4%) y Equipamiento y mantenimiento del hogar (4,8%).
Por debajo del 3,6% general se ubicaron Transporte y comunicaciones (2,9%), Atención médica y gastos para salud (2,8%), Alimentos y bebidas (2,5%), Indumentaria (2,2%), Esparcimiento (1,8%) y Otros bienes y servicios (0,4%). (DyN)







