09 Abril 2004 Seguir en 
BAGDAD.- Encarnizados combates entre las fuerzas de ocupación y rebeldes chiítas y sunnitas, en varias ciudades de Irak, evidenciaban ayer que, a un día de cumplirse un año del ingreso de las tropas estadounidenses a Bagdad, la guerra continúa en este país árabe ocupado por una coalición liderada por EE.UU. Además de los enfrentamientos que desde el domingo han dejado más de 300 muertos -40 de ellos, soldados de la coalición-, el secuestro de extranjeros por parte de grupos insurgentes les agregó un nuevo tono dramático a los más sangrientos combates en Irak desde la caída de Saddam Hussein, hace un año.
El Pentágono admitió que ha perdido el control de las ciudades de Nayaf, Kut (ambas de mayoría chiíta), además de Falluja y Ramadi (del triángulo sunnita), pero insistió en que las fuerzas estadounidenses eliminarán los focos rebeldes. En Falluja, 50 kilómetros al oeste de la capital iraquí, las tropas de ocupación siguen protagonizando duros enfrentamientos con los sunnitas que responden a Saddam.
Decreto del líder espiritual
En un intento por poner fin a la revuelta, el líder espiritual de los chiítas, Alí al Sistani, emitió una fatwa (decreto religioso de obligado cumplimiento), en la que insta a arreglar los problemas de Irak de manera pacífica. Los radicales chiítas exigen el retiro inmediato de las fuerzas de ocupación, por lo que es poco probable que la fatwa tenga efecto. En Kut, las milicias chiítas forzaron la retirada de las tropas ucranianas. En Bagdad, fuerzas estadounidenses atacaron con tanques y helicópteros oficinas del clérigo radical chiíta Moqtada al Sadr, quien lidera la rebelión desde Nayaf. Sadr es solicitado por la justicia iraquí en relación con el asesinato de un clérigo rival, ocurrido el año pasado. Las tropas españolas, a cargo de la seguridad en Nayaf y Diwaniya, negociaban una tregua para restablecer el orden. A su vez, las tropas italianas y las británicas estacionadas en el sur del país dejaron la seguridad en manos de la policía iraquí.
Piden más tropas
EE.UU. pidió a una docena de países -entre ellos, Francia, India, Pakistán- que envíen tropas a Irak en una fuerza internacional que proteja a una posible nueva misión de la ONU, una vez que Washington devuelva el poder a los iraquíes, el próximo 30 de junio. Washington quiere que sea la ONU la encargada de ayudar al próximo gobierno provisional iraquí a preparar y organizar las primeras elecciones, previstas para 2005. Por otra parte, el Pentágono está cerca del límite de lo que puede desplegar en Irak, y los países que integran la coalición de ocupación no están dispuestos a enviar más tropas. Además, Washington quiere lograr compromisos de países opuestos a la invasión de Irak para tratar de generar aceptación interna y externa al proceso que se abrirá en el país árabe. (Reuter-Télam-DPA-Especial)
El Pentágono admitió que ha perdido el control de las ciudades de Nayaf, Kut (ambas de mayoría chiíta), además de Falluja y Ramadi (del triángulo sunnita), pero insistió en que las fuerzas estadounidenses eliminarán los focos rebeldes. En Falluja, 50 kilómetros al oeste de la capital iraquí, las tropas de ocupación siguen protagonizando duros enfrentamientos con los sunnitas que responden a Saddam.
Decreto del líder espiritual
En un intento por poner fin a la revuelta, el líder espiritual de los chiítas, Alí al Sistani, emitió una fatwa (decreto religioso de obligado cumplimiento), en la que insta a arreglar los problemas de Irak de manera pacífica. Los radicales chiítas exigen el retiro inmediato de las fuerzas de ocupación, por lo que es poco probable que la fatwa tenga efecto. En Kut, las milicias chiítas forzaron la retirada de las tropas ucranianas. En Bagdad, fuerzas estadounidenses atacaron con tanques y helicópteros oficinas del clérigo radical chiíta Moqtada al Sadr, quien lidera la rebelión desde Nayaf. Sadr es solicitado por la justicia iraquí en relación con el asesinato de un clérigo rival, ocurrido el año pasado. Las tropas españolas, a cargo de la seguridad en Nayaf y Diwaniya, negociaban una tregua para restablecer el orden. A su vez, las tropas italianas y las británicas estacionadas en el sur del país dejaron la seguridad en manos de la policía iraquí.
Piden más tropas
EE.UU. pidió a una docena de países -entre ellos, Francia, India, Pakistán- que envíen tropas a Irak en una fuerza internacional que proteja a una posible nueva misión de la ONU, una vez que Washington devuelva el poder a los iraquíes, el próximo 30 de junio. Washington quiere que sea la ONU la encargada de ayudar al próximo gobierno provisional iraquí a preparar y organizar las primeras elecciones, previstas para 2005. Por otra parte, el Pentágono está cerca del límite de lo que puede desplegar en Irak, y los países que integran la coalición de ocupación no están dispuestos a enviar más tropas. Además, Washington quiere lograr compromisos de países opuestos a la invasión de Irak para tratar de generar aceptación interna y externa al proceso que se abrirá en el país árabe. (Reuter-Télam-DPA-Especial)







