Estados Unidos enviará más tropas para luchar contra chiítas y sunnitas

El Pentágono prepara tropas de despliegue rápido y deja en suspenso el retorno de otras divisiones estadounidenses.

A LA OFENSIVA. Los tanques estadounidenses recorren los suburbios de la capital en busca de rebeldes.
A LA OFENSIVA. Los tanques estadounidenses recorren los suburbios de la capital en busca de rebeldes.
08 Abril 2004
FALLUJA.- Las tropas estadounidenses combatían ayer contra guerrilleros musulmanes sunnitas y contra las milicias radicales chiítas en casi todo el territorio iraquí, mientras informes de un ataque de las fuerzas de ocupación a una mezquita, que dejó al menos 40 muertos, desataban nuevos enfrentamientos entre civiles y soldados de las fuerzas de ocupación. En un esfuerzo por minimizar los hechos, el secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, afirmó que "un pequeño número de gente" provoca hechos de violencia en Irak. No obstante, anunció que las tropas estadounidenses serán reforzadas con contingentes de despliegue rápido. Asimismo, dijo que se atrasará el regreso previsto de algunos soldados y que habrá un período en el que las tropas se superpondrán. En Irak hay actualmente 135.000 soldados estadounidenses, un número superior al previsto inicialmente, a causa de las postergaciones en la repatriación.
En los últimos tres días han muerto al menos 35 efectivos de las fuerzas estadounidenses y sus aliados, además de unos 200 iraquíes, en algunos de los más fieros enfrentamientos desde el derrocamiento de Saddam Hussein, hace casi un año. La espiral de violencia ha generado interrogantes sobre si será posible realizar la transferencia de soberanía a los iraquíes, prevista pare el 30 de junio. De todas formas, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, reiteró la disposición de su país a mantener la fecha del traspaso de poder y dijo que los ataques no intimidarán a Washington.
Los combates continuaban ayer en Falluja y en Ramadi, ambas situadas en el "triángulo sunnita", al oeste de Bagdad. En la convulsionada Falluja, la oficina de una organización musulmana en los terrenos de una mezquita fue impactada por un misil. Según voceros del Pentágono, aviones de la coalición arrojaron dos bombas de 227 kilogramos cada una y lanzaron misiles contra insurgentes ocultos tras un muro exterior de una mezquita.

Sin tregua
El brigadier general de las fuerzas armadas de Estados Unidos, Mark Kimmitt, dijo que las fuerzas estadounidenses destruirán a la milicia armada del clérigo chiíta radical Moqtada al Sadr, quien ha instado a la rebelión contra las tropas de la coalición, y que el líder será detenido. El jefe de la oficina en Kerbala del clérigo radical murió en combates contra las fuerzas polacas en la ciudad sagrada. Estados Unidos admitió que no controla la ciudad Nayaf, donde se refugió Al Sadr, mientras crece el alzamiento tanto en el sur como en el norte de Irak contra las fuerzas de ocupación. Un juez iraquí pidió la captura de Sadr, a quien acusa de haber ordenado en 2003 la muerte de un religioso chiíta moderado. (Reuter-Télam)

ANALISIS
Son cada vez más los que se cruzan al campo anti-Bush

Por Andy Goldberg
WASHINGTON- El presidente George W. Bush tiene unos U$S 200 millones para gastar en su campaña electoral. Pero si la televisión sigue mostrando escenas del caos sangriento en Irak, todo el dinero del mundo podría no ser suficiente para persuadir al electorado de elegirlo para un segundo mandato en noviembre. Bush se halla en el foco de las críticas a un nivel que ni siquiera soñaba hace un año el opositor Partido Demócrata.
Buen ejemplo de este cambio es lo que sucede con Michael Moore, director del premiado documental "Bowling for Columbine", quien usó el discurso que pronunció al ganar el Oscar para criticar a Bush por haber entrado en una "guerra ficticia". En su momento fue muy criticado, incluso por los izquierdistas de Hollywood. "Pero el bocón parece haberse convertido en profeta", señaló recientemente la revista "Variety". El mes pasado, en un sólo día de colecta en Hollywood, John Kerry, futuro candidato demócrata a presidente, recaudó más de U$S 4 millones y atrajo a Meg Ryan, Leonardo Di Caprio, Jennifer Aniston, Dustin Hoffman, Helen Hunt, Henry Winkler, Danny DeVito y Sharon Stone, entre decenas de estrellas. El campo anti-Bush ha llegado incluso a la televisión de entretenimiento, habitualmente apolítica. La semana pasada nació Air America, una red de radio pensada para la audiencia de izquierda, basada en la idea de que hay suficientes oyentes como para lanzar un producto que compita con unos medios dominados por los conservadores. (DPA)

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