06 Abril 2004 Seguir en 
Bagdad.- Fuertes explosiones le siguieron anoche al ingreso de tropas estadounidenses en la ciudad iraquí de Kufa, con el propósito de arrestar al líder radical chiíta Moqtada al Sadr, quien desde el año pasado predica en una mezquita. Hace meses que un juez iraquí ordenó la detención de Al Sadr, según voceros estadounidenses, pero el arresto no se hizo efectivo por expreso pedido del Consejo de Gobierno interino iraquí -organismo controlado por Washington-, ya que el religioso vive en una mezquita.
Tanto Al Sadr como su mano derecha, Mustafa al Yaqubi, detenido el sábado, son sospechosos de estar involucrados en el asesinato del conocido religioso chiíta Abdelmayid al Joi, en abril del año pasado. Washington acusó a Al Sadr y a Yaqubi de tener contactos con organizaciones terroristas.
Fuentes próximas a Al Sadr advirtieron que no permitirán que su líder sea detenido. Kufa, a unos 180 kilómetros al sur de Bagdad, es otra de las ciudades santas de los chiítas a las afueras de Nayaf, en la zona bajo control de las tropas españolas destacadas en Irak.
Revueltas por doquier
El barrio chiíta de Al Shoala, al noroeste de Bagdad, se convirtió ayer en un verdadero campo de batalla. A media mañana dos helicópteros estadounidenses Apache acudieron a la zona en apoyo de una patrulla que había perdido un vehículo, incendiado por milicianos chiítas. Además varias comisarías fueron tomadas al asalto por el "Ejército del Mehdi", una milicia armada fiel a Al Sadr. En Basora, la capital del sur controlada por las fuerzas británicas, los seguidores del clérigo chiíta se habían apoderado de la sede de la gobernación provincial. En tanto, en el barrio bagdadí de Azamiyya, de mayoría sunnita, se registraban enfrentamientos entre iraquíes y fuerzas estadounidenses. Tanques norteamericanos fueron desplegados en el área mientras helicópteros sobrevuelan el lugar.
Toque de queda en Falluja
Además, fuerzas estadounidenses que buscan a los autores de una masacre de estadounidenses perpetrada la semana pasada bombardearon anoche objetivos en la ciudad iraquí de Falluja, en el triángulo sunnita. Las fuerzas de ocupación impusieron el toque de queda en la ciudad, por lo que no se puede precisar la cantidad de víctimas del bombardeo. Marines estadounidenses habían aislado Falluja, al oeste de Bagdad, para dar con los asesinos de cuatro civiles estadounidenses cuyos cuerpos fueron mutilados y colgados de un puente. (Reuter-DPA-Télam)
Bush no modifica los plazos
El presidente George W. Bush ratificó que el 30 de junio se transferirá el poder a un gobierno interino de Irak. "Mi intención es que el plazo siga vigente", dijo, y aseguró que el recrudecimiento de la resistencia armada en Irak no cambiará su política en ese país del Golfo Pérsico. "Vamos a mantener el rumbo. El pueblo iraquí no tiene que temer que Estados Unidos vaya a huir y dejarlo a la deriva", afirmó. (Télam)
Tanto Al Sadr como su mano derecha, Mustafa al Yaqubi, detenido el sábado, son sospechosos de estar involucrados en el asesinato del conocido religioso chiíta Abdelmayid al Joi, en abril del año pasado. Washington acusó a Al Sadr y a Yaqubi de tener contactos con organizaciones terroristas.
Fuentes próximas a Al Sadr advirtieron que no permitirán que su líder sea detenido. Kufa, a unos 180 kilómetros al sur de Bagdad, es otra de las ciudades santas de los chiítas a las afueras de Nayaf, en la zona bajo control de las tropas españolas destacadas en Irak.
Revueltas por doquier
El barrio chiíta de Al Shoala, al noroeste de Bagdad, se convirtió ayer en un verdadero campo de batalla. A media mañana dos helicópteros estadounidenses Apache acudieron a la zona en apoyo de una patrulla que había perdido un vehículo, incendiado por milicianos chiítas. Además varias comisarías fueron tomadas al asalto por el "Ejército del Mehdi", una milicia armada fiel a Al Sadr. En Basora, la capital del sur controlada por las fuerzas británicas, los seguidores del clérigo chiíta se habían apoderado de la sede de la gobernación provincial. En tanto, en el barrio bagdadí de Azamiyya, de mayoría sunnita, se registraban enfrentamientos entre iraquíes y fuerzas estadounidenses. Tanques norteamericanos fueron desplegados en el área mientras helicópteros sobrevuelan el lugar.
Toque de queda en Falluja
Además, fuerzas estadounidenses que buscan a los autores de una masacre de estadounidenses perpetrada la semana pasada bombardearon anoche objetivos en la ciudad iraquí de Falluja, en el triángulo sunnita. Las fuerzas de ocupación impusieron el toque de queda en la ciudad, por lo que no se puede precisar la cantidad de víctimas del bombardeo. Marines estadounidenses habían aislado Falluja, al oeste de Bagdad, para dar con los asesinos de cuatro civiles estadounidenses cuyos cuerpos fueron mutilados y colgados de un puente. (Reuter-DPA-Télam)
Bush no modifica los plazos
El presidente George W. Bush ratificó que el 30 de junio se transferirá el poder a un gobierno interino de Irak. "Mi intención es que el plazo siga vigente", dijo, y aseguró que el recrudecimiento de la resistencia armada en Irak no cambiará su política en ese país del Golfo Pérsico. "Vamos a mantener el rumbo. El pueblo iraquí no tiene que temer que Estados Unidos vaya a huir y dejarlo a la deriva", afirmó. (Télam)







