Leonel Di Plácido, tan rápido como el viento

Una de las figuras de Atlético cree que 2017 puede ser mejor que 2016.

06 Ene 2017
Complicado todavía para sumar las dos nuevas incorporaciones que pidió Pablo Lavallén, Atlético entendió que lo mejor para su futuro deportivo es simplificar jaquecas. Y una de ellas parecía ser la despedida en junio de Leonel Di Plácido, el lateral derecho del plantel que explotó casi a la par de los goles de Fernando Zampedri.

Los dos fueron, quizás, los de mejor rendimiento en la última etapa del semestre, por lo que en 25 de Mayo y Chile quisieron hacérselo saber a ambos. Uno, Zampedri (le mejorarán el contrato), es de la casa, el otro, Di Plácido no lo era hasta hace unos días, cuando el “Decano” hizo uso de una opción de compra adelantada por su ficha. Fue un premio a su labor.

“Me da mucha alegría que esto haya terminado así. De All Boys me llamaron para contarme de la operación”, reconoce algo tímido “Flecha”, como lo bautizara en enero pasado Matías Ballini. El pase de Di Plácido ya es ciento por ciento albiceleste, aunque aún restan limar detalles en el contrato del futbolista. Nada de otro mundo.

Lo cierto es que el diestro esperaba un final de año como el que tuvo. “Me lo propuse como objetivo cuando vine a Atlético. Vine a jugar. Al principio no se dio -recuerda-, pero en la instancia final, que suele ser la más importante porque es la que queda en la memoria, se pudo dar”, comenta quien le terminó ganando la pulseada a Mauricio Rosales, el refuerzo que había pedido el ex técnico Juan Manuel Azconzábal para suplir la venta de Nicolás Romat a Huracán.

Si Di Plácido fuera un jinete, sería de los que ganan las carreras de arremetida. “Parece que sí, jaja. El esfuerzo de un año, de pelearla, de apoyar al equipo, de estar siempre preparado, tuvo sus frutos”, reconoce “Flecha”, a quien se conoce así luego de su presentación a la sociedad “decana”, junto al resto de los viejos refuerzos, caso Nery Leyes, Lucas Villalba, el mismo Ballini y Enrique Meza Brítez, entre otros. “Ese día me preguntaron cómo podía describirme. Dije que ‘era un tipo normal, un jugador rápido’. Entonces los chicos empezaron a decirme ‘Rayo’ hasta que Matías empezó con lo de ‘Flecha’, y me quedó”, cuenta Leonel en una versión más pudorosa que la guerrera que demuestra habitualmente en una cancha de fútbol.

“Me cuesta hablar de mí”, confiesa a regañadientes el lateral, confiado en repetir o superar la campaña pasada.

“Sí, se puede. Estamos con mucha expectativa. Imaginate, de movida tenemos cosas lindas para jugar, como lo son los partidos de la Copa Libertadores. Eso nos sirve de motivación”, asegura y reconoce estar ansioso por los duelos del 31 de enero y del 7 de febrero con El Nacional de Ecuador. “Lo bueno es que acá jugamos primero y debemos hacer una buena ventaja, porque allá va a ser difícil. No le tengo miedo a la altura, sí respeto, como calculo que ellos lo tendrán de venir acá. No les será fácil”.

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