Jornada bochornosa para jubilados, entre el calor y la falta de remedios

Jornada bochornosa para jubilados, entre el calor y la falta de remedios

Hasta ayer seguía el corte de prestación de las farmacias a los afiliados al PAMI. Eco de la medida en las colas de los bancos

23 Diciembre 2016
Por segundo día consecutivo se cumplió ayer la suspensión de las prestaciones de medicamentos con descuentos para los jubilados del PAMI. El conflicto se originó el miércoles con el corte del servicio en todo el país.

La vicepresidenta del Colegio de Farmacéuticos de Tucumán, Elvira Iranzo, confirmó a LA GACETA que las cuatro entidades que agrupan al sector enviaron un nuevo petitorio al titular del PAMI, Carlos Regazzoni. Ese documento fue firmado por representantes de la Federación de Farmacéuticos de la República Argentina (Fefara), la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), la Federación Argentina de Cámaras de Farmacia (Facaf) y la Asociación de Farmacias Mutuales y Sindicales.

En diálogo con LA GACETA, la dirigente tucumana defendió el planteo. “Ratificamos la solicitud del pago de la deuda y pedimos nuevas condiciones para el convenio que está a punto de vencer”, afirmó Iranzo. Además, la vicepresidenta del Colegio de Farmacéuticos de Tucumán resaltó que hay muchas farmacias con crédito cortado. “Somos los primeros interesados en que se resuelva el conflicto. Somos los que más sufrimos esta situación, porque tenemos clientes que vienen todos los días y los conocemos y tenemos un trato directo con ellos y ahora tenemos que decirles que no; eso es terrible, es muy doloroso para nosotros y además porque tenemos que trabajar, porque es nuestro medio de vida”, remarcó.

Las quejas

Ayer, en una de las boca de pago ubicada en barrio Sur, los jubilados lamentaban la suspensión del beneficio. “No se puede creer; encima que uno va al súper y la plata no alcanza, ahora vienen con esto de los remedios”, dijo Josefa Gutiérrez.

Un agente de seguridad privada intentaba ordenar el caos en el acceso al banco, mientras dos policías observaban la escena en silencio. “Mire, la esposa de mi vecino gasta más de $ 1.500 por mes en remedios; imagínese cómo va a hacer sin el descuento”, se preguntó Mario Petturossi. El hombre esperaba su turno para cobrar la jubilación. Para resguardarse del sol, prefirió cruzar la vereda y sentarse bajo la sombra de un árbol. “Recién van en el número 96 y tengo el 640”, dijo.

Una mujer llegó acompañada por su hija al centro de pago. Lentamente y apoyándose en un bastón cruzó la calle en medio del bullicio de bocinazos, porque se había detenido el tránsito. Después de sacar su turno, se quejó por el corte de servicio de las farmacias. “Cómo quieren que uno viva con tranquilidad si ahora no puedo retirar mis remedios; sin el descuento es imposible. Lo único que queda en esta vida es padecer”, dijo con resignación Raquel Díaz.

Al mediodía, el presidente de la Federación Farmacéutica de la República Argentina, Manuel Agotegaray, dijo a Télam que el PAMI negocia una salida al conflicto. “Sabemos que hay reuniones con los laboratorios para que regularicen los pagos y para fijar las condiciones de cobertura de 2017”, señaló.

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