Luego de un primer tiempo en el que San Martín casi no inquietó a su rival, Diego Cagna dio en la tecla. Dejó en el vestuario a Sergio Viturro, que está claro que no se siente cómodo jugando por los costados y mandó a la cancha a Víctor Rodríguez, que le dio aire y juego al equipo.
Luego, sumados los ingresos de Matías García y Gonzalo Rodríguez, el “Santo” fue otro equipo. Dejó de lado el 4-4-2 para darle vía libre a un osado 4-3-3 que le rindió sus frutos.
Los cambios transformaron el apático conjunto del primer tiempo en un equipo incisivo y veloz.
San Martín logró tres puntos claves, porque el DT supo cambiar a tiempo.
Luego, sumados los ingresos de Matías García y Gonzalo Rodríguez, el “Santo” fue otro equipo. Dejó de lado el 4-4-2 para darle vía libre a un osado 4-3-3 que le rindió sus frutos.
Los cambios transformaron el apático conjunto del primer tiempo en un equipo incisivo y veloz.
San Martín logró tres puntos claves, porque el DT supo cambiar a tiempo.







