La tragedia del padre Juan tiene en vilo al país. Se discute cómo enfocar la muerte del sacerdote que denunció la inseguridad y el narcotráfico y que había pedido su traslado porque su familia había sido amenazada. Gran parte de la opinión pública acuerda con la hipótesis de que fue asesinado por las mafias de la droga y que es imposible que una persona así se haya quitado la vida; y esta hipótesis es acompañada por declaraciones de personas de gran predicamento, como el padre Pepe di Paola. Paralelamente, la Justicia lleva su investigación hacia datos de la vida privada que sustentan la hipótesis del suicidio. Un vecino, Héctor Gómez, definió este complejo camino a la verdad: “La Justicia dice que tiene sus elementos; nosotros, en cambio, tenemos nuestros sentimientos”. En esta situación transita LA GACETA y en su producción refleja esas emociones y esa difícil pesquisa, cuyas conclusiones aún son inciertas. Nuestra tapa es una muestra de esta conmoción social.








