Rosarito, la niña desnutrida de Alberdi, fue dada de alta

Un caso testigo de la Clínica Jurídica de la Facultad de Derecho de la UNT. Un juez había ordenado al Gobierno provincial su recuperación integral.

ROSARITO SEGUIRA RECIBIENDO ATENCION EN SU CASA.
ROSARITO SEGUIRA RECIBIENDO ATENCION EN SU CASA.
18 Marzo 2004
Rosarito, la niña que estaba en grave estado de desnutrición y que fue internada en diciembre por orden de la Justicia, fue dada de alta ayer del Centro de Rehabilitación Nutricional (Cerenu).
"Logramos que al menos una niña reciba atención integral para superar su desnutrición", expresó uno de los abogados de la Clínica Jurídica de la Facultad de Derecho de la UNT. Cabe recordar que los abogados presentaron la demanda a la Justicia, por la que luego se ordenó al Gobierno provincial la rehabilitación completa de la niña.
Rosarito, quien hace unos días cumplió cuatro años, regresó a su casa de Alberdi, pero continuará recibiendo atención integral por parte del Siprosa. Contará con alimentos, con la medicación y con los medios necesarios para poder trasladarse a esta capital, en donde le realizarán los controles médicos.
La niña llegó al Hospital de Niños con grado tres de desnutrición; luego de tres meses de internación, tiene grado uno. Fue restituida a su casa por pedido de los padres, de los abogados y de los médicos con el propósito de que se mantenga la integridad del grupo familiar.
En el Cerenu, que funciona en el Hospital de Niños, también se consiguió curar malformaciones en manos y en pies que tenía la pequeña desde su nacimiento.
Rosarito fue internada el 10 de diciembre, cuando sólo pesaba 9 kilos, por orden del juez Salvador Ruiz, quien concedió la medida cautelar solicitada por los integrantes de la Clínica de la Facultad de Derecho.

No hay un plan
La demanda en favor de la niña y en contra del Estado provincial fue firmada por los abogados Fernando Ganami, Mario Leal y Oscar Flores, quienes pertenecen a la clínica jurídica de interés público que preside Mariela Puga y que integran 21 personas. Las estudiantes de la clínica Florencia Sana y Agustina Ramón Michel destacaron el enorme esfuerzo que hizo la familia para afrontar el difícil momento. También opinaron que este caso demostró que el Estado no está haciéndose cargo de la desnutrición, y que no existe un plan integral para recuperar a los niños que padecen hambre.

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