21 Agosto 2016 Seguir en 
La economía de Japón, uno de los actores centrales del concierto global, afronta serias dificultades. La confianza de los fabricantes retrocedió en agosto a su nivel más bajo desde 2013. Según una encuesta trimestral del Banco de Japón, las exportaciones anotaron en julio su mayor caída desde la última crisis financiera mundial, y la expansión económica se estancó entre abril y junio. Este escenario desafía al primer ministro, Shinzo Abe, quien debe impulsar el crecimiento en momentos en que su receta de estímulo monetario y de gasto fiscal -conocida como “Abenomics”- no ha logrado sacar a la economía de la deflación y del bajo crecimiento. (Reuters).







