13 Marzo 2004 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, rechazó ayer de plano la posibilidad de que se produzca un faltante de gas durante el invierno. "Hay muchos que se hacen los distraídos, y no dicen que en cinco años no se invirtió un solo peso en ninguna de las provincias argentinas con yacimientos de gas", reclamó.
De Vido garantizó que están tomados todos los recaudos para garantizar el abastecimiento de ese combustible, en declaraciones formuladas al participar de un encuentro con empresarios en la sede de la UIA. El ministro insistió en que el suministro está asegurado porque lo garantiza el Estado nacional. "Aquellos que se hicieron los distraídos y dicen que vamos a comprar gas a empresas extranjeras en Bolivia, en su momento decidieron aumentar los plazos de las concesiones en sus respectivas provincias y tampoco dijeron nada por el vacío de 5 años de inversiones", insistió el funcionario, según "Infobae".
La respuesta del ministro llegó luego de que trascendió la existencia de cortes de energía a algunas industrias en el interior del país -con el argumento de faltantes de fluido-, y de que algunos gobernadores presionan sobre el Gobierno nacional para obtener mejoras en sus distritos.
Importación
Por primera vez en cinco años el país importará gas, ya que la petrolera Repsol-YPF comenzará este invierno a traer fluido desde Bolivia con el fin de amortiguar lo que ya es un problema concreto para la industria.
Serán tres millones de metros cúbicos por día los que vendrán, a través de un gasoducto de la compañía Refinor que Repsol-YPF deberá reparar porque no opera desde hace cinco años. El objetivo es abastecer al Noroeste, en especial a Tucumán, cuyas industrias ya sufren desabastecimiento.
Para lograrlo se rehabilitará el gasoducto, que funcionó a pleno entre 1972 y 1999, y que transportaba el doble de lo que suministrará ahora: 6 millones de m3/día.
En tanto, el gobernador de Salta, Juan Carlos Romero, cuestionó la estrategia de importación de gas, que se haría a un precio que triplicará el que se paga localmente. "Es lamentable que tengamos que importar gas y volver a perder dinero", opinó.
Salta inició una ofensiva sobre el Gobierno para que se incentive el desarrollo de una industria gasífera en esa provincia, ya que pretende que las petroleras que van a invertir en Bolivia lo hagan en Salta. (Especial)
De Vido garantizó que están tomados todos los recaudos para garantizar el abastecimiento de ese combustible, en declaraciones formuladas al participar de un encuentro con empresarios en la sede de la UIA. El ministro insistió en que el suministro está asegurado porque lo garantiza el Estado nacional. "Aquellos que se hicieron los distraídos y dicen que vamos a comprar gas a empresas extranjeras en Bolivia, en su momento decidieron aumentar los plazos de las concesiones en sus respectivas provincias y tampoco dijeron nada por el vacío de 5 años de inversiones", insistió el funcionario, según "Infobae".
La respuesta del ministro llegó luego de que trascendió la existencia de cortes de energía a algunas industrias en el interior del país -con el argumento de faltantes de fluido-, y de que algunos gobernadores presionan sobre el Gobierno nacional para obtener mejoras en sus distritos.
Importación
Por primera vez en cinco años el país importará gas, ya que la petrolera Repsol-YPF comenzará este invierno a traer fluido desde Bolivia con el fin de amortiguar lo que ya es un problema concreto para la industria.
Serán tres millones de metros cúbicos por día los que vendrán, a través de un gasoducto de la compañía Refinor que Repsol-YPF deberá reparar porque no opera desde hace cinco años. El objetivo es abastecer al Noroeste, en especial a Tucumán, cuyas industrias ya sufren desabastecimiento.
Para lograrlo se rehabilitará el gasoducto, que funcionó a pleno entre 1972 y 1999, y que transportaba el doble de lo que suministrará ahora: 6 millones de m3/día.
En tanto, el gobernador de Salta, Juan Carlos Romero, cuestionó la estrategia de importación de gas, que se haría a un precio que triplicará el que se paga localmente. "Es lamentable que tengamos que importar gas y volver a perder dinero", opinó.
Salta inició una ofensiva sobre el Gobierno para que se incentive el desarrollo de una industria gasífera en esa provincia, ya que pretende que las petroleras que van a invertir en Bolivia lo hagan en Salta. (Especial)







