Una tucumana se salvó milagrosamente

"Al salir nos encontramos en medio del infierno. Fue una conmoción", relató una testigo. Había gente ensangrentada por doquier. Otro tucumano viajaba en otra línea.

DEVASTADOR. Una de las explosiones dejó un enorme agujero de destrucción en un vagón de uno de los trenes en la estación de Atocha. MUY CERCA. Cecilia Barrionuevo (arriba a la izquierda) viajaba en el tren que iba detrás.
DEVASTADOR. Una de las explosiones dejó un enorme agujero de destrucción en un vagón de uno de los trenes en la estación de Atocha. MUY CERCA. Cecilia Barrionuevo (arriba a la izquierda) viajaba en el tren que iba detrás.
12 Marzo 2004
"Antes de llegar a la Estación Central de Trenes (Atocha), los agentes detuvieron el convoy en el que viajaba y nos hicieron descender a todos. No sabíamos qué pasaba. Al salir nos encontramos en medio del infierno. Había autos policiales, helicópteros, ambulancias, mucho humo y gente gritando que corría por todos lados. Fue una conmoción", relató con la voz quebrada Cecilia Barrionuevo, una tucumana, licenciada en Artes, que vive en Madrid desde hace tres años.
Ella viajaba hacia Alcalá de Henares en un subte que iba detrás de los trenes atacados. "Llegué tarde a la estación y perdí el tren anterior, que fue el que explotó. Eso me salvó. Creo que volví a nacer", expresó la mujer.
Claramente afectada, Barrionuevo contó que vio a muchísima gente ensangrentada sentada en las veredas y en las calles. "Alcancé a ver a un joven con el rostro lleno de sangre que caminaba tambaleándose sin rumbo; entonces, me quedé petrificada por la imagen. Ahora pienso que hubiera podido ayudar a ese muchacho, pero yo también estaba shockeada", comentó.

Podría haber sido peor
LA GACETA habló con cinco tucumanos que viven en Madrid y todos destacaron un detalle importante: ayer había paro en la Universidad Complutense, a donde concurren 200.000 estudiantes y 15.000 docentes, la mayoría de los cuales lo hace en tren. "La tragedia podría haber sido mucho peor porque esos trenes suelen ir llenos de estudiantes", aseguró Barrionuevo.El arquitecto Oscar Gonçalves, quien vive desde hace dos años allá, consideró que si no hubiera habido huelga universitaria las víctimas se habrían triplicado, ya que cuando hay clases los trenes van repletos de alumnos.
Otra tucumana también quedó en estado de pánico ya que habitualmente viaja en ese tren, pero justo ayer no lo hizo: María José García Soaje contó que su sobrino Benjamín también tuvo mucha suerte porque ayer salió muy temprano hacia la estación, pero en el camino encontró a un compañero de trabajo, quien se ofreció a llevarlo en auto y que sólo por esa razón no tomó el tren.
Lucas Durán (26), un tucumano que trabaja en informática desde hace dos años en Madrid, dijo que en el momento del atentado estaba en el metro (subte), pero en otra línea. "Escuché por los parlantes que la línea de los otros trenes estaba interrumpida. Luego se cortó la luz en nuestro tren y sospeché que algo pasaba. Entonces descendí para ir a mi trabajo; cuando llegué, mis compañeros me contaron respecto del atentado. No podía creer que yo hubiera estado tan cerca", contó aliviado Durán.

Sólo se escucharon sirenas y un silencio aterrador

"El silencio en Madrid fue aterrador durante todo el día. No se oyeron aviones, ni autos, ni los ruidos habituales. Se oían las sirenas de las ambulancias todo el tiempo", describió el tucumano Oscar Gonçalves.
Este arquitecto, quien vive en Madrid, contó que un amigo suyo que vive a 20 cuadras del lugar del atentado se despertó ayer con el ensordecedor estallido de las bombas. "Al principio no entendía nada; y como todavía no se habían registrado imágenes, se hablaba de unos pocos muertos. Salí hacia el trabajo; en el metro (subte) todos teníamos miedo, porque no estábamos seguros de nada. La gente que venía de distintas líneas se encontraba y se abrazaba. Se te ponía la piel de gallina", reconoció Gonçalves aún conmocionado.
El prosecretario de Arte y Diseño de LA GACETA, Sergio Fernández, quien se encuentra en Madrid en este momento, contó que ayer fue como un día domingo en la capital española. "Fue muy extraño. En pleno centro de la ciudad, había muy poca gente y mucho silencio. Unicamente se escucharon las sirenas durante toda la mañana", explicó Fernández.
"Es como si la ciudad entera estuviera de duelo. Sólo se escuchan sirenas, pero a la vez hay un silencio de muerte que domina cada rincón. Nunca imaginé que la vida me haría vivir un momento como este. Aún sigo muy impresionada", expresó la tucumana Cecilia Barrionuevo, quien viajaba muy cerca, en el tren que iba atrás del que explotó.

Misa en la Catedral y duelo
Luis Orozco Orozco, vicecónsul de España en Tucumán, informó que hoy, a las 20.30, se hará oficiar una misa en la iglesia Catedral para rogar por las víctimas de la catástrofe. El vicecónsul estimó que en España viven unos 5.000 tucumanos, la mayoría de ellos en Madrid, Barcelona y Valencia.El rector de la UNT, Mario Marigliano, repudió este acto criminal y dispuso el duelo en la casa de altos estudios .El presidente de la Legislatura, Fernando Juri, también condenó el hecho.

REPUDIO TOTAL

La condena internacional
La comunidad internacional condenó los atentados, mientras que los líderes de diferentes países ofrecieron toda la ayuda posible a España. El papa Juan Pablo II también repudió el ataque, expresó su pésame a los familiares de las víctimas y alentó al pueblo español a proseguir con constancia y sin desánimos en el camino de una convivencia pacífica y serena. (Télam-SNI)

Kirchnerhabló con el rey
El presidente Néstor Kirchner se comunicó ayer telefónicamente con el rey de España, Juan Carlos I, y con el candidato presidencial por el oficialismo, Mariano Rajoy para transmitirles la solidaridad y el repudio del Gobierno y del pueblo argentino por los atentados. A su vez, la Legislatura porteña declaró un duelo de tres días en la ciudad de Buenos Aires. (Télam)

Descendió un 2,05% la Bolsa
MADRID.- La Bolsa de Madrid cerró ayer con un fuerte descenso del 2,05%, a 180,15 puntos, en una sesión marcada por el nerviosismo tras las explosiones ocurridas en esta ciudad. Las pérdidas se acentuaron a mediodía, cuando empezó a plantearse la hipótesis de que detrás de las explosiones pudieran estar grupos islámicos. Los valores ligados al turismo cerraron con pérdida. (Reuter)

Juan Carlos I pidió serenidad
El rey Juan Carlos I pidió unidad, firmeza y serenidad para enfrentar los atentados. "No haya duda, el terrorismo nunca conseguirá doblegar nuestros objetivos", dijo en un discurso. La reina Sofía de España, acompañada por el Príncipe Felipe de Asturias y su prometida, Letizia Ortiz, visitaron a algunos de los heridos en el hospital Gregorio Marañón de Madrid. (Reuter)

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