11 Marzo 2004 Seguir en 
MADRID.- Con pronóstico de victoria, pero no de mayoría absoluta, el Partido Popular (PP) se lanzó en busca del voto indeciso, en la recta final de las elecciones presidenciales del próximo 14. También el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), se esfuerza por achicar ventajas y por evitar un tercer triunfo consecutivo de los conservadores.
Mariano Rajoy es el candidato designado por el saliente jefe del gobierno español, José María Aznar. Su rival principal es José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE). El tercer aspirante es Gaspar Llamazares, líder de Izquierda Unida (IU).
Los candidatos de la oposición centraron sus respectivas campañas en temas urticantes, como la guerra contra la guerrilla vasca, la economía y el conflicto de Irak, sin olvidar la supuesta mentira de las armas de destrucción masiva que llevaron a la intervención de España en la invasión al país árabe liderada por EE.UU. y por Gran Bretaña.
Mayor experiencia
Si bien esta es la primera carrera presidencial de Rajoy y de Rodríguez Zapatero, el candidato del PP arranca con más experiencia en los asuntos de gobierno. El probable sucesor de Aznar fue miembro de todos los gabinetes del gobierno conservador. En 1989, 1993 y 1996 fue también diputado. Rajoy, de 49 años, es licenciado en Derecho.
Por su parte, Rodríguez Zapatero, de 54 años, también licenciado en Derecho, llegó a ejercer el liderazgo de la oposición tras la crisis partidaria que produjo la severa derrota en las elecciones generales de 2000. Más atrás en las encuestas de intención de voto se encuentra Llamazares, de 47 años, médico de profesión, quien se ha propuesto contribuir a quitarle la mayoría absoluta al PP en el Parlamento y a garantizar una mayoría de izquierda.
Durante su campaña, Rajoy insistió en advertir a los votantes que no hicieran "experimentos que alteren el orden social, constitucional y económico de España". Su consigna es "juntos vamos a por más". A su vez, Rodríguez Zapatero pronunció lo que muchos españoles quisieron oír: "Aznar ha gobernado con arrogancia frente a la opinión pública", en referencia a la invasión a Irak en la que se embarcó pese a la oposición del 90% de la población, según diferentes encuestas.
Los socialistas, además, están pidiendo a los izquierdistas que no dividan el voto progresista para que el PP no gane escaños que se disputarán por un escaso margen de votos en distintas circunscripciones. La IU aparece en principio como la principal víctima de ese consejo. (Especial)
Mariano Rajoy es el candidato designado por el saliente jefe del gobierno español, José María Aznar. Su rival principal es José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE). El tercer aspirante es Gaspar Llamazares, líder de Izquierda Unida (IU).
Los candidatos de la oposición centraron sus respectivas campañas en temas urticantes, como la guerra contra la guerrilla vasca, la economía y el conflicto de Irak, sin olvidar la supuesta mentira de las armas de destrucción masiva que llevaron a la intervención de España en la invasión al país árabe liderada por EE.UU. y por Gran Bretaña.
Mayor experiencia
Si bien esta es la primera carrera presidencial de Rajoy y de Rodríguez Zapatero, el candidato del PP arranca con más experiencia en los asuntos de gobierno. El probable sucesor de Aznar fue miembro de todos los gabinetes del gobierno conservador. En 1989, 1993 y 1996 fue también diputado. Rajoy, de 49 años, es licenciado en Derecho.
Por su parte, Rodríguez Zapatero, de 54 años, también licenciado en Derecho, llegó a ejercer el liderazgo de la oposición tras la crisis partidaria que produjo la severa derrota en las elecciones generales de 2000. Más atrás en las encuestas de intención de voto se encuentra Llamazares, de 47 años, médico de profesión, quien se ha propuesto contribuir a quitarle la mayoría absoluta al PP en el Parlamento y a garantizar una mayoría de izquierda.
Durante su campaña, Rajoy insistió en advertir a los votantes que no hicieran "experimentos que alteren el orden social, constitucional y económico de España". Su consigna es "juntos vamos a por más". A su vez, Rodríguez Zapatero pronunció lo que muchos españoles quisieron oír: "Aznar ha gobernado con arrogancia frente a la opinión pública", en referencia a la invasión a Irak en la que se embarcó pese a la oposición del 90% de la población, según diferentes encuestas.
Los socialistas, además, están pidiendo a los izquierdistas que no dividan el voto progresista para que el PP no gane escaños que se disputarán por un escaso margen de votos en distintas circunscripciones. La IU aparece en principio como la principal víctima de ese consejo. (Especial)







