11 Marzo 2004 Seguir en 
Harare.- Tres días después de la interceptación de un avión que llevaba mercenarios a bordo, Zimbabwe acusó a servicios de Inteligencia de Estados Unidos, de Gran Bretaña y de España de alentar un golpe de Estado en Guinea Ecuatorial. El domingo pasado, en Harare, las autoridades arrestaron a 67 mercenarios que se hallaban en un avión Boeing 727, que fue confiscado. Simon Mann, uno de los detenidos, reveló que habían sido ayudados por el M-16 (servicio de Inteligencia británico), la CIA y los servicios secretos españoles para dar un golpe de Estado, según un vocero del gobierno.
Esos servicios habían acordado con los jefes de la Policía y del Ejército de Guinea Ecuatorial para que cooperaran con los golpistas, agregó la fuente. También fueron arrestados un ex integrante del Servicio Especial Aéreo de Gran Bretaña (SAS) y dos personas que el domingo aguardaban el arribo del avión en Harare. Los detenidos podrían ser condenados a la pena capital, declaró el canciller de Zimbabwe, Stan Mudenge. Las autoridades de Zimbabwe, país en conflicto desde hace años con EE.UU. y Gran Bretaña, presentaron elementos hallados en el avión, entre ellos uniformes de camuflaje y equipos de comunicación. Según la empresa operadora de la aeronave, el vuelo interceptado en Harare llevaba guardias de minas desde Sudáfrica a la República Democrática del Congo, pero no precisó por cuenta de quién realizaba el traslado.
Guinea Ecuatorial confirmó también el arresto de mercenarios en su territorio. El presidente de este país petrolero, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, agradeció a Sudáfrica y a Angola por advertirle sobre el complot financiado por "poderes enemigos y compañías multinacionales". (Télam)
Esos servicios habían acordado con los jefes de la Policía y del Ejército de Guinea Ecuatorial para que cooperaran con los golpistas, agregó la fuente. También fueron arrestados un ex integrante del Servicio Especial Aéreo de Gran Bretaña (SAS) y dos personas que el domingo aguardaban el arribo del avión en Harare. Los detenidos podrían ser condenados a la pena capital, declaró el canciller de Zimbabwe, Stan Mudenge. Las autoridades de Zimbabwe, país en conflicto desde hace años con EE.UU. y Gran Bretaña, presentaron elementos hallados en el avión, entre ellos uniformes de camuflaje y equipos de comunicación. Según la empresa operadora de la aeronave, el vuelo interceptado en Harare llevaba guardias de minas desde Sudáfrica a la República Democrática del Congo, pero no precisó por cuenta de quién realizaba el traslado.
Guinea Ecuatorial confirmó también el arresto de mercenarios en su territorio. El presidente de este país petrolero, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, agradeció a Sudáfrica y a Angola por advertirle sobre el complot financiado por "poderes enemigos y compañías multinacionales". (Télam)







