Al enemigo de Twitter lo salvó un iPhone

Por Andrei Sokolov - DPA

17 Julio 2016
Hace dos años años, Recep Erdogan bloqueaba la red social Twitter en Turquía. El viernes no le quedaba otra opción que recurrir a Internet: sólo tenía un iPhone para comunicarse con su pueblo.

Tres horas después del comienzo del golpe, mientras los tanques ocupaban la calle, los aviones de combate sobrevolaban Estambul y se extendían los rumores de que el presidente se marchaba a Londres o a Berlín, Erdogan aparecía en la CNN Turquía desde la pantalla de su celular, usando la aplicación de videollamadas FaceTime de Apple.

La moderadora sujetaba en la mano su celular mientras la cámara enfocaba el iPhone desde el que hablaba Erdogan, que se encontraba de vacaciones con su familia. Y es que FaceTime sólo funciona entre teléfonos de la empresa de la manzanita.

Fue un momento decisivo: el jefe de Estado instaba a sus compatriotas a salir a la calle y a ocupar los lugares públicos y, mediante una aplicación digital, demostraba que estaba vivo y dispuesto a combatir.

Poco después, Erdogan hacía uso de redes sociales como Twitter para llegar a más gente. Fue una gran ironía, teniendo en cuenta que Erdogan había bloqueado Twitter en su país porque sus rivales habían hecho públicas por ese medio acusaciones de corrupción en su contra. Al día de hoy, Turquía sigue siendo el país con más peticiones de censura a Twitter.

Sin embargo, ahora la tecnología y las redes sociales jugaron un papel clave para que Erdogan se mantuviese en el poder. Por medio de Facebook Live y de la aplicación equivalente de Twitter, Periscope, se vieron en todo el mundo las imágenes de los tanques avanzando por las calles y de los turcos enfrentándose a ellos sin miedo.

Los teléfonos inteligentes son ya el hilo directo a lo que está sucediendo en el mundo. Para los golpistas, algo mal calculado: después de ocupar puentes y canales de televisión, al final quedaba demostrado que con sólo un celular todos podemos ser una emisora de TV.

CNN Turquía emitía a la vez cómo llegaban los soldados a sus estudios. “Podía transmitir dos videos en vivo por streaming en Facebook mientras huía de los golpistas”, escribió un periodista del diario Hürriyet, ante el que también se encontraba el Ejército.

Hace algunos años las redes sociales se convirtieron en imprescindibles para el surgimiento de las protestas que llevaron a las revoluciones en el mundo árabe. El viernes por la noche se vio por primera vez un golpe de Estado en directo. Y eso, pese a que Facebook, Twitter y YouTube funcionan bastante mal en Turquía.

El hecho de que un golpe de Estado pueda fallar gracias a los servicios de Internet puede ser oro en polvo para las compañías, que se oponen a las medidas de control del Estado y apoyan la encriptación de los contenidos.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios