10 Marzo 2004 Seguir en 
PARIS.- Más de 2.000 científicos franceses renunciaron a sus trabajos en laboratorio, en protesta por los recortes presupuestarios a la investigación realizados por el gobierno francés.
Reunidos ayer en asamblea en el Ayuntamiento de París, los investigadores cumplieron con la amenaza de renunciar en bloque, una medida que inicialmente tiene carácter simbólico pero que puede paralizar los laboratorios si se prolonga. La asamblea empezó con un clima caliente debido al anuncio de que 200 investigadores, quienes no acudieron a París, habían presentado la renuncia incluso antes de que se iniciaran los debates. Apenas unos diez científicos se opusieron a la decisión de mantener una situación de conflicto que lleva dos meses. El gobierno había propuesto una reunión con los científicos con el objetivo de marcar las líneas directrices de la investigación.
Oferta no creíble
Los investigadores rechazaron la promesa de último momento del primer ministro Jean-Pierre Raffarin de aumentar en 3.000 millones de euros la inversión en investigación entre 2005 y 2007. Ninguno de los científicos cree que el gobierno vaya a invertir tanto dinero cuando es incapaz de desbloquear 20 millones de euros para mantener medio millar de contratos temporales que llegan a su fin de jóvenes investigadores, y cuya defensa se convirtió en la bandera de la reivindicación. Los renunciantes seguirán investigando, pero bloquearán toda labor administrativa y todo contacto con las instituciones oficiales. En Francia hay 191.000 empleados en investigación; el 54% del total pertenece al sector público. Se destinan 34.000 millones de euros para la atención de esta comunidad, lo que sitúa a Francia como el cuarto país que dedica un mayor porcentaje de su PIB a investigación y desarrollo, detrás de Japón, de EE.UU. y de Alemania. (Reuter-Especial)
Reunidos ayer en asamblea en el Ayuntamiento de París, los investigadores cumplieron con la amenaza de renunciar en bloque, una medida que inicialmente tiene carácter simbólico pero que puede paralizar los laboratorios si se prolonga. La asamblea empezó con un clima caliente debido al anuncio de que 200 investigadores, quienes no acudieron a París, habían presentado la renuncia incluso antes de que se iniciaran los debates. Apenas unos diez científicos se opusieron a la decisión de mantener una situación de conflicto que lleva dos meses. El gobierno había propuesto una reunión con los científicos con el objetivo de marcar las líneas directrices de la investigación.
Oferta no creíble
Los investigadores rechazaron la promesa de último momento del primer ministro Jean-Pierre Raffarin de aumentar en 3.000 millones de euros la inversión en investigación entre 2005 y 2007. Ninguno de los científicos cree que el gobierno vaya a invertir tanto dinero cuando es incapaz de desbloquear 20 millones de euros para mantener medio millar de contratos temporales que llegan a su fin de jóvenes investigadores, y cuya defensa se convirtió en la bandera de la reivindicación. Los renunciantes seguirán investigando, pero bloquearán toda labor administrativa y todo contacto con las instituciones oficiales. En Francia hay 191.000 empleados en investigación; el 54% del total pertenece al sector público. Se destinan 34.000 millones de euros para la atención de esta comunidad, lo que sitúa a Francia como el cuarto país que dedica un mayor porcentaje de su PIB a investigación y desarrollo, detrás de Japón, de EE.UU. y de Alemania. (Reuter-Especial)







