09 Marzo 2004 Seguir en 
PUERTO PRINCIPE.- El exiliado ex presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide exhortó a sus simpatizantes a resistir pacíficamente la ocupación del país, un día después de que milicianos que responden a su mandato dispararon contra una manifestación que celebraba su salida del poder. Al menos siete muertos y 40 heridos dejó este grave incidente registrado en la capital. Un periodista español recibió mortales disparos en el tórax, y un reportero estadounidense sufrió serias heridas en el cuello. Ayer, una fuente estadounidense admitió que una de las víctimas fue abatida por marines norteamericanos y no por "chiméres" -los partidarios radicales de Aristide-. Según la versión, los soldados dispararon contra dos supuestos atacantes armados; abatieron a uno de ellos, pero el otro huyó.
Desde Bangui
En su primera conferencia de prensa desde que llegó exiliado a la República Centroafricana, Aristide insistió ayer en que sigue siendo el mandatario de Haití. "Soy el presidente democráticamente electo, lo sigo siendo. Pido que la democracia sea restablecida en Haití", dijo Aristide a periodistas en Bangui. "El pueblo haitiano debe llevar a cabo una resistencia pacífica a fin de enfrentar la intolerable ocupación posterior a este secuestro político, que también es inaceptable", indicó.
Machetes en alto
Centenares de haitianos saquearon ayer una zona industrial próxima al aeropuerto de Puerto Príncipe; atacaron a automovilistas y amenazaron a periodistas con machetes. "Ni policías ni soldados extranjeros (estadounidenses, franceses y chilenos) se acercaron para controlar los incidentes", denunciaron los testigos. Francia, país que envió hasta ahora 800 militares como parte de una tropa multinacional integrada en su mayoría por unos 2.000 marines norteamericanos, reclamó el inmediato desarme de elementos descontrolados.
Por otra parte, la misión de los Cascos Blancos argentinos que partió rumbo a Haití ya entregó 12 toneladas de alimentos a la Orden Teresa de Calcuta, además de medicamentos y pastillas potabilizadores a la Organización Panamericana de la Salud. (Reuter-Télam-DyN)
Los siete "sabios" eligen al primer ministro
PUERTO PRINCIPE.- En la ceremonia de toma de posesión como presidente provisional de Haití, Boniface Alexandre, el titular de la Corte Suprema de Justicia, condenó ayer los hechos de violencia y pidió a la Policía que asuma responsabilidades. Alexandre, quien fue designado presidente provisional de Haití el pasado 29 de febrero, tras la renuncia y abandono del país de Jean-Bertand Aristide, hizo un llamamiento a la reconciliación y prometió elecciones libres, aunque no fijó plazos.
En la toma de posesión estuvieron los siete miembros del llamado "Consejo de Sabios", que hoy nombrarán un nuevo primer ministro en sustitución de Yvon Neptune, último vestigio del gobierno de Aristide.
El nuevo mandatario instó a todos los rebeldes, y en especial a los "cheméres" -partidarios radicalizados de Aristide-, a deponer las armas. Con él coincidieron otros líderes políticos, como el dirigente del Congreso Nacional de los Movimientos Democráticos, Victor Benoit. "Los partidarios de Lavalas sembraron la terror", dijo. Evans Paul, líder de la Unidad Democrática, afirmó a su vez que Lavalas sigue atada a sus armas. El industrial Charles Henry Baker, miembro de la oposición, acusó a Neptune de incitar a la violencia. (Especial)
Desde Bangui
En su primera conferencia de prensa desde que llegó exiliado a la República Centroafricana, Aristide insistió ayer en que sigue siendo el mandatario de Haití. "Soy el presidente democráticamente electo, lo sigo siendo. Pido que la democracia sea restablecida en Haití", dijo Aristide a periodistas en Bangui. "El pueblo haitiano debe llevar a cabo una resistencia pacífica a fin de enfrentar la intolerable ocupación posterior a este secuestro político, que también es inaceptable", indicó.
Machetes en alto
Centenares de haitianos saquearon ayer una zona industrial próxima al aeropuerto de Puerto Príncipe; atacaron a automovilistas y amenazaron a periodistas con machetes. "Ni policías ni soldados extranjeros (estadounidenses, franceses y chilenos) se acercaron para controlar los incidentes", denunciaron los testigos. Francia, país que envió hasta ahora 800 militares como parte de una tropa multinacional integrada en su mayoría por unos 2.000 marines norteamericanos, reclamó el inmediato desarme de elementos descontrolados.
Por otra parte, la misión de los Cascos Blancos argentinos que partió rumbo a Haití ya entregó 12 toneladas de alimentos a la Orden Teresa de Calcuta, además de medicamentos y pastillas potabilizadores a la Organización Panamericana de la Salud. (Reuter-Télam-DyN)
PUERTO PRINCIPE.- En la ceremonia de toma de posesión como presidente provisional de Haití, Boniface Alexandre, el titular de la Corte Suprema de Justicia, condenó ayer los hechos de violencia y pidió a la Policía que asuma responsabilidades. Alexandre, quien fue designado presidente provisional de Haití el pasado 29 de febrero, tras la renuncia y abandono del país de Jean-Bertand Aristide, hizo un llamamiento a la reconciliación y prometió elecciones libres, aunque no fijó plazos.
En la toma de posesión estuvieron los siete miembros del llamado "Consejo de Sabios", que hoy nombrarán un nuevo primer ministro en sustitución de Yvon Neptune, último vestigio del gobierno de Aristide.
El nuevo mandatario instó a todos los rebeldes, y en especial a los "cheméres" -partidarios radicalizados de Aristide-, a deponer las armas. Con él coincidieron otros líderes políticos, como el dirigente del Congreso Nacional de los Movimientos Democráticos, Victor Benoit. "Los partidarios de Lavalas sembraron la terror", dijo. Evans Paul, líder de la Unidad Democrática, afirmó a su vez que Lavalas sigue atada a sus armas. El industrial Charles Henry Baker, miembro de la oposición, acusó a Neptune de incitar a la violencia. (Especial)







