INTEGRACIÓN. Prueban variedades de caña en diversas zonas productivas.
11 Junio 2016 Seguir en 

Actualmente, el esquema productivo de la actividad cañera en Argentina tiene como objetivo no sólo la producción de azúcar, sino también de bioetanol. Esto generó la demanda de varias provincias ante las posibilidades de cultivar caña en ambientes no tradicionales y aptos desde el punto de vista agroecológico, económico y ambiental. En ese contexto, desde el año 2012, el INTA Famaillá conduce la Red de Evaluación de Cultivares de Caña de Azúcar (Red Caña) con el objetivo de generar información para estas nuevas áreas, que incluya aspectos de adaptabilidad, estabilidad productiva y riesgos potenciales derivados del estrés ambiental ante la posibilidad de implantar el cultivo.
El trabajo se desarrolla en el marco del Programa Nacional de Cultivos Industriales del INTA y en articulación con otras unidades de la Institución (EEA Yuto, El Colorado, Corrientes, Bella Vista y Colonia Benítez; IPAF NEA y AER San Javier) y organizaciones y empresas como el Centro de Validación de Tecnologías Agropecuarias (Cedeva) de Formosa, el Centro Operativo Experimental Tacuarendí (COET) de Santa Fe y los ingenios Tabacal y San Isidro, de Salta y Ledesma, Río Grande y Esperanza, de Jujuy.
La Red Caña funciona con grupos de trabajo, ambientes predefinidos y materiales genéticos en evaluación común para la selección de los genotipos adaptados a cada sitio específico. Y está organizada de modo de proveer de materiales a estos sitios de manera continua, para lo cual cuenta con un protocolo de implantación, seguimiento y toma de datos, que luego son analizados para confeccionar las recomendaciones para cada ambiente.
Buenos resultados
La evaluación de los resultados obtenidos entre el 2013 y 2015, ya permite destacar algunos ambientes y variedades por las buenas condiciones de adaptación. En este sentido, el técnico del Grupo Caña de Azúcar del INTA Famaillá y responsable del programa Arturo Felipe explicó que “Laguna Yema, en la zona medio oeste de Formosa, se comporta como un sitio diferencial donde los genotipos más sobresalientes presentan una adaptación particular: se destacan Fam 97-388, Fam 98-1090, Fam 02-238, Fam 01-1634, entre otras. En el caso de la provincia de Corrientes, sobresale el genotipo Fam 02-186; mientras, en Santa Fe (norte) lo hace Fam 02-406”.
Comercialización
Por otra parte, el especialista señaló que hay genotipos y variedades ya difundidas comercialmente que presentan una adaptación favorable en, al menos, dos ambientes diferentes.
Es el caso de INTA NA 89-686 en Corrientes y Laguna Naineck (norte de Formosa); también INTA CP 98-828, que muestra buena adaptación en El Colorado (sudeste Formosa) y Laguna Naineck; y Fam 02-323 y Fam 01-1505, que sobresalen en Santa Fe y Corrientes.
Felipe aclaró que estos datos representan sólo una parte de toda la información recabada hasta el momento de los puntos que son investigados, y que son expresados a modo de ejemplo de la diversidad de ambientes y comportamientos diferenciales y generales de los genotipos en evaluación.
Hacia el futuro
“Con esta iniciativa estamos avanzando en la integración de la Primera Red Nacional de Evaluación de Cultivares de caña de azúcar, lo que permitirá un intercambio más fluido de información y mejorará la construcción de conocimientos y capacidades en áreas no tradicionales para el cultivo en el NEA”, señaló Felipe.
Por otra parte -continuó diciendo-, “con la Red Caña apostamos a la generación de innovación tecnológica, validando el comportamiento productivo de genotipos adaptados a ambientes muy diferentes a los tradicionales”, concluyó el técnico del INTA.
El trabajo se desarrolla en el marco del Programa Nacional de Cultivos Industriales del INTA y en articulación con otras unidades de la Institución (EEA Yuto, El Colorado, Corrientes, Bella Vista y Colonia Benítez; IPAF NEA y AER San Javier) y organizaciones y empresas como el Centro de Validación de Tecnologías Agropecuarias (Cedeva) de Formosa, el Centro Operativo Experimental Tacuarendí (COET) de Santa Fe y los ingenios Tabacal y San Isidro, de Salta y Ledesma, Río Grande y Esperanza, de Jujuy.
La Red Caña funciona con grupos de trabajo, ambientes predefinidos y materiales genéticos en evaluación común para la selección de los genotipos adaptados a cada sitio específico. Y está organizada de modo de proveer de materiales a estos sitios de manera continua, para lo cual cuenta con un protocolo de implantación, seguimiento y toma de datos, que luego son analizados para confeccionar las recomendaciones para cada ambiente.
Buenos resultados
La evaluación de los resultados obtenidos entre el 2013 y 2015, ya permite destacar algunos ambientes y variedades por las buenas condiciones de adaptación. En este sentido, el técnico del Grupo Caña de Azúcar del INTA Famaillá y responsable del programa Arturo Felipe explicó que “Laguna Yema, en la zona medio oeste de Formosa, se comporta como un sitio diferencial donde los genotipos más sobresalientes presentan una adaptación particular: se destacan Fam 97-388, Fam 98-1090, Fam 02-238, Fam 01-1634, entre otras. En el caso de la provincia de Corrientes, sobresale el genotipo Fam 02-186; mientras, en Santa Fe (norte) lo hace Fam 02-406”.
Comercialización
Por otra parte, el especialista señaló que hay genotipos y variedades ya difundidas comercialmente que presentan una adaptación favorable en, al menos, dos ambientes diferentes.
Es el caso de INTA NA 89-686 en Corrientes y Laguna Naineck (norte de Formosa); también INTA CP 98-828, que muestra buena adaptación en El Colorado (sudeste Formosa) y Laguna Naineck; y Fam 02-323 y Fam 01-1505, que sobresalen en Santa Fe y Corrientes.
Felipe aclaró que estos datos representan sólo una parte de toda la información recabada hasta el momento de los puntos que son investigados, y que son expresados a modo de ejemplo de la diversidad de ambientes y comportamientos diferenciales y generales de los genotipos en evaluación.
Hacia el futuro
“Con esta iniciativa estamos avanzando en la integración de la Primera Red Nacional de Evaluación de Cultivares de caña de azúcar, lo que permitirá un intercambio más fluido de información y mejorará la construcción de conocimientos y capacidades en áreas no tradicionales para el cultivo en el NEA”, señaló Felipe.
Por otra parte -continuó diciendo-, “con la Red Caña apostamos a la generación de innovación tecnológica, validando el comportamiento productivo de genotipos adaptados a ambientes muy diferentes a los tradicionales”, concluyó el técnico del INTA.







