05 Marzo 2004 Seguir en 
CARACAS.- El embajador de Venezuela ante las Naciones Unidas (ONU) dimitió tras afirmar que el gobierno de Hugo Chávez se alejó de los principios democráticos al reprimir las protestas callejeras que pedían un referendo revocatorio de su mandato. Milos Alcalay, diplomático de carrera que fue representante de su país en Brasil, en Israel y en Rumania, y que esta semana fue designado embajador ante el Reino Unido, se declaró defensor de los derechos humanos, de la plena vigencia de un régimen democrático y del diálogo constructivo. "Venezuela se aleja de estos tres principios fundamentales", se lamentó al anunciar su renuncia en la sede de la ONU en Nueva York.
Las reglas de juego
Además, Alcalay criticó al Consejo Electoral Nacional (CNE) por haber adoptado una posición militante favorable al gobierno al dilatar su decisión sobre el referendo. También acusó a Chávez de cambiar constantemente las reglas de juego de la revocatoria. Caracas y diversas ciudades venezolanas han sido sacudidas desde el viernes pasado por choques entre tropas y opositores que exigen la convocatoria de un referendo para sacar del cargo a Chávez, un militar retirado que ganó la presidencia en las urnas en 1998 montado en una alta ola de popularidad. Hasta ahora, suman ocho los muertos en enfrentamientos, además de decenas de heridos y más de 300 opositores detenidos.
El gobierno venezolano rechazó los términos de la renuncia. Por su parte, un vocero de la embajada de Venezuela en Washington dijo respetar la decisión de Alcalay, pero remarcó que en más de 30 años el embajador nunca se refirió a previas violaciones a los derechos humanos y que, en cambio, respaldó el golpe de 2002 contra Chávez. (Reuter)
Las reglas de juego
Además, Alcalay criticó al Consejo Electoral Nacional (CNE) por haber adoptado una posición militante favorable al gobierno al dilatar su decisión sobre el referendo. También acusó a Chávez de cambiar constantemente las reglas de juego de la revocatoria. Caracas y diversas ciudades venezolanas han sido sacudidas desde el viernes pasado por choques entre tropas y opositores que exigen la convocatoria de un referendo para sacar del cargo a Chávez, un militar retirado que ganó la presidencia en las urnas en 1998 montado en una alta ola de popularidad. Hasta ahora, suman ocho los muertos en enfrentamientos, además de decenas de heridos y más de 300 opositores detenidos.
El gobierno venezolano rechazó los términos de la renuncia. Por su parte, un vocero de la embajada de Venezuela en Washington dijo respetar la decisión de Alcalay, pero remarcó que en más de 30 años el embajador nunca se refirió a previas violaciones a los derechos humanos y que, en cambio, respaldó el golpe de 2002 contra Chávez. (Reuter)







