05 Marzo 2004 Seguir en 
BRASILIA.- "Francia pidió a Brasil que lidere una fuerza internacional de paz en Haití", dijo ayer un vocero del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, tras anunciar que un contingente de 1.100 soldados será destinado a Puerto Príncipe. El envío de las tropas se concretaría en unos tres meses, cuando se inicie la segunda etapa de las operaciones militares franco-estadounidenses destinadas a estabilizar el país antillano. El gobierno interino y las fuerzas internacionales ganaron ayer cierto grado de control en medio del caos que imperaba en Haití, tras forzar el retiro de los rebeldes de la capital y de los paramilitares leales al despuesto presidente Jean-Bertrand Aristide. Los bancos reabrieron sus puertas después de casi un mes de enfrentamientos armados, de saqueos y de barricadas en Puerto Príncipe que terminaron con la salida forzada de Aristide.
Llamado de Chirac
Según un vocero de Brasilia, el presidente francés Jacques Chirac dijo ayer a Lula, en conversación telefónica, que sería de suma importancia que Brasil asumiera el comando de la fuerza de paz, que estaría compuesta por "contingentes canadienses, franceses, estadounidenses, argentinos y de países caribeños". Chirac recordó asimismo -de acuerdo con la fuente- que el secretario general de la ONU, Kofi Annan, compartía su opinión. Lula habría respondido que Brasil está honrado con esa indicación. Por esa razón, se habría puesto a disposición de las Naciones Unidas tanto para el envío de tropas como para ejercer su comando. No quedó clara la alusión del vocero respecto de la presencia de tropas argentinas en la fuerza internacional. Hace pocos días, el gobierno de Néstor Kirchner anunció sólo operativos humanitarios a cargo de los Cascos Blancos.
La calma retorna lentamente a la capital, pero muchos barrios pobres de las ciudades haitianas, en los que operan los temidos "chimeres" partidarios de Aristide, continúan inaccesibles. Según testigos, los "chimeres" han tomado represalias, ya que hubo reportes de linchamientos. El gobierno declaró el estado de emergencia, con lo cual suspendió ciertos derechos constitucionales, como ser la libertad de prensa y el derecho a realizar protestas. Muchos residentes, aterrorizados por el levantamiento que dejó al menos 100 muertos, dijeron que la llegada de la ley y el orden ha sido muy limitada y tardía. Jeeps artillados de las fuerzas francesas patrullaban ayer las calles de la capital, mientras vehículos blindados custodiaban el Palacio Nacional. (Reuter-Télam)
Llamado de Chirac
Según un vocero de Brasilia, el presidente francés Jacques Chirac dijo ayer a Lula, en conversación telefónica, que sería de suma importancia que Brasil asumiera el comando de la fuerza de paz, que estaría compuesta por "contingentes canadienses, franceses, estadounidenses, argentinos y de países caribeños". Chirac recordó asimismo -de acuerdo con la fuente- que el secretario general de la ONU, Kofi Annan, compartía su opinión. Lula habría respondido que Brasil está honrado con esa indicación. Por esa razón, se habría puesto a disposición de las Naciones Unidas tanto para el envío de tropas como para ejercer su comando. No quedó clara la alusión del vocero respecto de la presencia de tropas argentinas en la fuerza internacional. Hace pocos días, el gobierno de Néstor Kirchner anunció sólo operativos humanitarios a cargo de los Cascos Blancos.
La calma retorna lentamente a la capital, pero muchos barrios pobres de las ciudades haitianas, en los que operan los temidos "chimeres" partidarios de Aristide, continúan inaccesibles. Según testigos, los "chimeres" han tomado represalias, ya que hubo reportes de linchamientos. El gobierno declaró el estado de emergencia, con lo cual suspendió ciertos derechos constitucionales, como ser la libertad de prensa y el derecho a realizar protestas. Muchos residentes, aterrorizados por el levantamiento que dejó al menos 100 muertos, dijeron que la llegada de la ley y el orden ha sido muy limitada y tardía. Jeeps artillados de las fuerzas francesas patrullaban ayer las calles de la capital, mientras vehículos blindados custodiaban el Palacio Nacional. (Reuter-Télam)







