El reajuste jubilatorio no afectará las metas fiscales
Según un informe de la consultora Economía & Regiones (E&R), la iniciativa para recomponer los ingresos de la clase pasiva implicará un leve impacto del 0,8% en el Producto Bruto Interno (PBI) del país, en el cierre del año. El estudio sostiene que, mediante el ajuste del gasto estatal, el Gobierno redujo el déficit fiscal de las cuentas públicas durante el primer cuatrimestre.
05 Junio 2016 Seguir en 
El proyecto del Gobierno nacional para pagar deudas de haberes mal liquidados y para actualizar las jubilaciones no comprometería las metas fiscales esperadas para este año. Según un informe de la consultora Economía & Regiones (E&R), la iniciativa para mejorar los haberes jubilatorios tendría, al cierre del año, un impacto fiscal leve, del 0,8% en el Producto Bruto Interno (PBI) del país. Este pronóstico se debe a que el resultado fiscal de las cuentas públicas, durante el primer cuatrimestre del año, totalizó un monto de $ 62.400 millones, lo cual implicó una reducción del 2,7% en el déficit fiscal.
Esta mejora en la administración de los recursos públicos, explica E&R, se originó en el ajuste de los gastos primarios del Estado nacional, que crecieron el 24% interanual en el primer cuatrimestre de 2016, mientras que los ingresos primarios se expandieron el 29% en el mismo período. No obstante, la consultora que dirige Verónica Sosa advierte que es necesario analizar si la mejora del resultado fiscal se basa en una reducción genuina y sostenible del gasto estatal o si, por el contrario, se sostiene sólo sobre una postergación temporal del gasto. Este punto, según la consultora, es clave para saber si el Gobierno podrá afrontar los aumentos de las jubilaciones.
Los recortes
La consultora afirma que los ítems de mayor incidencia en el gasto estatal son los salarios de la administración pública y las prestaciones de la seguridad social. El informe recalca que los sueldos de estatales acumularon una expansión del 34% en el primer cuatrimestre, a un ritmo cercano a la evolución de los precios.
En tanto, E&R subraya que el gasto en jubilaciones, por su lado, se expandió en el primer cuatrimestre a un ritmo promedio del 40%. “Por lo tanto, ambas partidas del gasto se expandieron muy por arriba del gasto primario total, ya que, en su conjunto, crecieron el 38,4% interanual durante los primeros cuatro meses del año”, precisa el análisis.
Por otro lado, E&R destaca los ajustes en el gasto público destinado a la obra pública y a las empresas de servicios públicos, para sostener las tarifas. Sobre este punto, señala que casi el 70% de estos subsidios económicos corresponden a transferencias del Estado para empresas del sector energético. Los envíos de estos recursos, detalla el estudio privado, disminuyeron el 35% en el primer cuatrimestre, y el 0,4% del PBI, respecto de igual período de 2015.
En paralelo, el Gobierno también contrajo el gasto de capital, que registró un descenso del 6,6% interanual en los primeros cuatro meses del año. La consultora recalca que hasta abril el nivel de inversión del Estado, especialmente en obra pública, aún no muestra señales de recuperación. Por su lado, las transferencias de capital hacia las provincias cayeron el 12% en el mismo período. Sin embargo, las mayores transferencias automáticas del Fondo Federal Solidario (FFS) de la soja se expandieron el 110% en el mismo período. “Las transferencias de capital a las provincias se redujeron el 38%”, precisa E&R.
El estudio privado asegura la reducción del gasto público y, en consecuencia del déficit fiscal de las cuentas públicas, la mejora en el desempeño fiscal se sostiene en base al ajuste del gasto en los salarios públicos, al recorte de subsidios económicos, más precisamente a la energía, y a la paralización del gasto en obra pública, que en realidad debería repuntar en los próximos meses, según las proyecciones del Gobierno nacional.
“Los gastos fijos continuarán presionando al alza el déficit, mientras que las postergaciones de obra pública, tarde o temprano, se presentarán y acelerarán el gasto. Además, el ajuste en energía no sostendría el ritmo debido a los conflictos por los aumentos de tarifas. En definitiva, todo esto sumado al aumento del pago de jubilaciones, proyectamos que la reducción del 4,8% en la meta de déficit fiscal se cumplirá con lo justo en 2016”, concluye la consultora.
Esta mejora en la administración de los recursos públicos, explica E&R, se originó en el ajuste de los gastos primarios del Estado nacional, que crecieron el 24% interanual en el primer cuatrimestre de 2016, mientras que los ingresos primarios se expandieron el 29% en el mismo período. No obstante, la consultora que dirige Verónica Sosa advierte que es necesario analizar si la mejora del resultado fiscal se basa en una reducción genuina y sostenible del gasto estatal o si, por el contrario, se sostiene sólo sobre una postergación temporal del gasto. Este punto, según la consultora, es clave para saber si el Gobierno podrá afrontar los aumentos de las jubilaciones.
Los recortes
La consultora afirma que los ítems de mayor incidencia en el gasto estatal son los salarios de la administración pública y las prestaciones de la seguridad social. El informe recalca que los sueldos de estatales acumularon una expansión del 34% en el primer cuatrimestre, a un ritmo cercano a la evolución de los precios.
En tanto, E&R subraya que el gasto en jubilaciones, por su lado, se expandió en el primer cuatrimestre a un ritmo promedio del 40%. “Por lo tanto, ambas partidas del gasto se expandieron muy por arriba del gasto primario total, ya que, en su conjunto, crecieron el 38,4% interanual durante los primeros cuatro meses del año”, precisa el análisis.
Por otro lado, E&R destaca los ajustes en el gasto público destinado a la obra pública y a las empresas de servicios públicos, para sostener las tarifas. Sobre este punto, señala que casi el 70% de estos subsidios económicos corresponden a transferencias del Estado para empresas del sector energético. Los envíos de estos recursos, detalla el estudio privado, disminuyeron el 35% en el primer cuatrimestre, y el 0,4% del PBI, respecto de igual período de 2015.
En paralelo, el Gobierno también contrajo el gasto de capital, que registró un descenso del 6,6% interanual en los primeros cuatro meses del año. La consultora recalca que hasta abril el nivel de inversión del Estado, especialmente en obra pública, aún no muestra señales de recuperación. Por su lado, las transferencias de capital hacia las provincias cayeron el 12% en el mismo período. Sin embargo, las mayores transferencias automáticas del Fondo Federal Solidario (FFS) de la soja se expandieron el 110% en el mismo período. “Las transferencias de capital a las provincias se redujeron el 38%”, precisa E&R.
El estudio privado asegura la reducción del gasto público y, en consecuencia del déficit fiscal de las cuentas públicas, la mejora en el desempeño fiscal se sostiene en base al ajuste del gasto en los salarios públicos, al recorte de subsidios económicos, más precisamente a la energía, y a la paralización del gasto en obra pública, que en realidad debería repuntar en los próximos meses, según las proyecciones del Gobierno nacional.
“Los gastos fijos continuarán presionando al alza el déficit, mientras que las postergaciones de obra pública, tarde o temprano, se presentarán y acelerarán el gasto. Además, el ajuste en energía no sostendría el ritmo debido a los conflictos por los aumentos de tarifas. En definitiva, todo esto sumado al aumento del pago de jubilaciones, proyectamos que la reducción del 4,8% en la meta de déficit fiscal se cumplirá con lo justo en 2016”, concluye la consultora.







