Una oleada de ataques dejó al menos 170 muertos y más de 400 heridos

La sombra de Al Qaeda. Los atentados suicidas se produjeron casi en forma simultánea durante la celebración a la que habían asistido millones de peregrinos.

LA URGENCIA. Sobrevivientes de Kerbala intentaron por todos los medios auxiliar a las víctimas.
LA URGENCIA. Sobrevivientes de Kerbala intentaron por todos los medios auxiliar a las víctimas.
03 Marzo 2004
KERBALA.- Al menos 170 muertos y más de 400 heridos dejó una serie de ataques coordinados que sacudieron ayer las ciudades iraquíes de Bagdad y Kerbala, en momentos en que millones de musulmanes celebraban el Ashura, la principal fiesta religiosa del calendario litúrgico chiíta. Fue la más sangrienta jornada en Irak desde la caída de Saddam Hussein. Tres agresores suicidas mataron a 58 personas en los alrededores de la mezquita Kadhimiya de Bagdad, mientras que otro atentado suicida combinado con fuego de morteros dejó al menos 112 víctimas mortales en la ciudad santa chiíta, ubicada 110 kilómetros al sur de la capital iraquí. Los chiítas también fueron blanco de ataques en Pakistán, donde hubo 40 muertos y más de 150 heridos, luego de un ataque con bombas y armas contra una procesión.
En un hecho separado, guerrilleros mataron en Bagdad a un soldado e hirieron de gravedad a otro en un ataque con bomba contra un vehículo militar. Esta muerte elevó a 379 la cifra de bajas estadounidenses desde que se inició la invasión a Irak hace casi un año.

La tradición
El día del Ashura conmemora el martirio del imán Hussein, nieto de Mahoma y tercer imán chiíta, asesinado en el año 680 por orden de un califa sunnita. Este hecho marcó el inicio del cisma entre chiítas y sunnitas. La jornada sagrada, observada por los chiítas a través de frenéticas demostraciones de luto y autoflagelación, se celebraba ayer en Irak por primera vez en más de 30 años, ya que había sido prohibida por el régimen sunnita de Saddam como parte de su política de represión sistemática de la mayoría chiíta. En esta fecha los chiítas se golpean el pecho y la cabeza y se hacen cortes con espadas para honrar a una reverenciada figura que murió en una batalla hace 1.324 años. En Kerbala, los equipos de rescate transportaban velozmente pilas de cuerpos en todo tipo de vehículos, buscando desesperadamente médicos o ambulancias. Los chiítas, que poco antes de los ataques se habían hecho cortes en su cabeza con las espadas, hacían filas para donar sangre.

En busca de culpables
Nadie se responsabilizó de inmediato por los ataques dirigidos contra la comunidad, que representa el 60% de la población iraquí. Varios miembros del Consejo de Gobierno de Irak designado por Estados Unidos atribuyeron los ataques a la red Al Qaeda, que lidera el saudí Osama Bin Laden. Por su parte, sin saber a quién culpar, sobrevivientes del ataque en Bagdad apedrearon a soldados estadounidenses que llegaron al lugar. Pero en Kerbala, furiosos chiítas se volvieron contra peregrinos iraníes luego de las explosiones, pese a que entre 40 y 50 de ellos figuran entre los muertos o los heridos.
Según el Pentágono, los ataques contra los chiítas obedecen a una nueva estrategia de Al Qaeda, consistente en crear tensiones étnicas en el país ocupado. Ayer, Mowaffaq al Rubaie, un chiíta del Consejo de Gobierno, afirmó que la lucha sectaria que quiere imponer Al Qaeda en Irak no tendrá éxito. "Sunnitas, chiítas, árabes, kurdos, asirios, todos los iraquíes estamos determinados a avanzar unidos hacia un nuevo Irak", dijo. (Reuter-Télam)

Demandan a Blair ante La Haya

Londres.- Un equipo de notables abogados británicos presentó en el Tribunal Penal Internacional de La Haya una demanda contra al primer ministro Tony Blair y otros funcionarios del gobierno, por crímenes de guerra y genocidio en Irak. "Estos cargos son principalmente por ordenar intencionalmente un ataque a sabiendas de que causaría la pérdida de vida humana incidental y heridas a civiles", indicó Michael Mansfield, director del grupo de juristas de la organización Acción Legal contra la Guerra. Mansfield, experto en leyes internacionales, dijo que el objetivo del equipo es limpiar el honor del Reino Unido y honrar a los soldados británicos muertos en una guerra ilegal.
Los juristas pidieron que se juzgue por crímenes de guerra a Blair, a su canciller, Jack Straw, al titular de Defensa, Geoff Hoon, y al fiscal general, Peter Goldsmith. Las acusaciones están fundamentadas en las "atrocidades y muertes" de miles de civiles tras la invasión a Irak. Además, el grupo explicó que no fueron justificadas por el Consejo de Seguridad de la ONU las razones que dieron Londres y Washington para lanzar la guerra, "principalmente las nunca encontradas supuestas armas de destrucción masiva".
Por su parte, en conferencia en el palacio de Westminster para anunciar la medida, lord Stoddart de Swindon afirmó que cree que la guerra fue ilegal e injustificada. (Télam)

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