02 Marzo 2004 Seguir en 
BAGDAD.- Una serie de ataques, los más mortíferos desde la caída de Saddan Hussein, causaron el martes 124 muertos en Bagdad y en la ciudad sagrada de Kerbala, donde miles de chiítas celebraban ceremonias religiosas.
Militares polacos en Kerbala y estadounidenses en Bagdad indicaron que los ataques, efectuados casi simultáneamente en ambas ciudades, fueron realizados con fuego de morteros que estallaron en medio de las congregaciones de chiítas.
Cuatro explosiones en la mezquita chiíta más sagrada de Bagdad causaron la muerte de al menos a 54 personas, según autoridades de salud.
Además, al menos otros 70 murieron y más de 100 resultaron heridos en cinco explosiones que sacudieron Kerbala, dijo el coronel Raed Nabil, jefe de la policía local.
No estaba claro quién estaba detrás de las explosiones, que se producen en un momento delicado y sagrado para la mayoría chiíta y amenazan con recrudecer las tensiones entre esa parte de la población iraquí y los musulmanes sunitas, que dominaban Irak antes del derrocamiento de Hussein.
Líderes de los chiítas, sector que representa el 60 por ciento de la población iraquí, dijeron que los ataques reflejaban el intento de iniciar una guerra civil.Se estima que más de dos millones de chiítas de Irak, Irán y otros países se encontraban en Kerbala para asistir a la ceremonia de Ashura, una de las más importantes del año y prohibida durante el régimen de Hussein.
Esta ceremonia se lleva a cabo el décimo día del mes musulmán de Muharram, cuando el Imán Hussein, nieto del profeta Mahoma, fue asesinado hace 1.400 años.Los chiítas celebran este día golpeándose la cabeza y el pecho y haciéndose cortes en la cabeza con espadas para mostrar su dolor y recordar el sufrimiento de Hussein, que fue decapitado por sus enemigos.Cientos de miles de chiítas habían estado marchando por las calles de Kerbala, cantando y flagelándose.
"Vi a unos iraníes flagelándose y entonces escuché una gran explosión. La explosión pareció provenir de un carro que estaban empujando", dijo Wisam Hadi, un testigo en Kerbala.
Por otra parte, un soldado estadounidense murió y otro resultó gravemente herido cuando un grupo de insurgentes les lanzó una bomba contra su vehículo el martes, dijo un portavoz militar estadounidense.La bomba destruyó el vehículo Humvee en el que los soldados de la Primera División Blindada viajaban en Bagdad, añadió el portavoz.
Con el soldado que falleció el martes ya son 379 los militares estadounidenses muertos en acción desde el inicio de la guerra liderada por Estados Unidos en Irak.(Reuter)
Militares polacos en Kerbala y estadounidenses en Bagdad indicaron que los ataques, efectuados casi simultáneamente en ambas ciudades, fueron realizados con fuego de morteros que estallaron en medio de las congregaciones de chiítas.
Cuatro explosiones en la mezquita chiíta más sagrada de Bagdad causaron la muerte de al menos a 54 personas, según autoridades de salud.
Además, al menos otros 70 murieron y más de 100 resultaron heridos en cinco explosiones que sacudieron Kerbala, dijo el coronel Raed Nabil, jefe de la policía local.
No estaba claro quién estaba detrás de las explosiones, que se producen en un momento delicado y sagrado para la mayoría chiíta y amenazan con recrudecer las tensiones entre esa parte de la población iraquí y los musulmanes sunitas, que dominaban Irak antes del derrocamiento de Hussein.
Líderes de los chiítas, sector que representa el 60 por ciento de la población iraquí, dijeron que los ataques reflejaban el intento de iniciar una guerra civil.Se estima que más de dos millones de chiítas de Irak, Irán y otros países se encontraban en Kerbala para asistir a la ceremonia de Ashura, una de las más importantes del año y prohibida durante el régimen de Hussein.
Esta ceremonia se lleva a cabo el décimo día del mes musulmán de Muharram, cuando el Imán Hussein, nieto del profeta Mahoma, fue asesinado hace 1.400 años.Los chiítas celebran este día golpeándose la cabeza y el pecho y haciéndose cortes en la cabeza con espadas para mostrar su dolor y recordar el sufrimiento de Hussein, que fue decapitado por sus enemigos.Cientos de miles de chiítas habían estado marchando por las calles de Kerbala, cantando y flagelándose.
"Vi a unos iraníes flagelándose y entonces escuché una gran explosión. La explosión pareció provenir de un carro que estaban empujando", dijo Wisam Hadi, un testigo en Kerbala.
Por otra parte, un soldado estadounidense murió y otro resultó gravemente herido cuando un grupo de insurgentes les lanzó una bomba contra su vehículo el martes, dijo un portavoz militar estadounidense.La bomba destruyó el vehículo Humvee en el que los soldados de la Primera División Blindada viajaban en Bagdad, añadió el portavoz.
Con el soldado que falleció el martes ya son 379 los militares estadounidenses muertos en acción desde el inicio de la guerra liderada por Estados Unidos en Irak.(Reuter)







