29 Febrero 2004 Seguir en 
PUERTO PRINCIPE Y WASHINGTON. El presidente de Haití, Jean Bertrand Aristide, renunció hoy y el titular de la Corte de Justicia, Boniface Alexandre, asumió interinamente la presidencia, en tanto Estados Unidos anunció el envío de tropas a la isla para "contribuir a la estabilización del país".
"La constitución no debe ahogarse en la sangre de la población haitiana; si mi renuncia evita un derramamiento de sangre, acepto irme", fue el mensaje de Aristide antes de su dimisión.
Aristide abandonó el país en un helicóptero rumbo a la vecina República Dominicana en horas de la madrugada, informaron hoy un portavoz de la oposición haitiana y fuentes de la Casa Blanca.
El avión que lleva al ex presidente hizo escala en República Dominicana y reanudó viaje hacia un lugar en principio no determinado, dijo un canal de noticias local.
Un reducido grupo de militares del Ejército dominicano, encabezados por un general, estaba en las inmediaciones del aeropuerto de la provincia limítrofe con Haití, dijeron a ANSA habitantes de la zona.
"Aristide no está en la República Dominicana", dijo a la agencia DPA el vocero de la Presidencia, Luis González Fabra, al aclarar que los aviones que aterrizaron en el aeropuerto María Montez, de Barahona, traían a ciudadanos de diferentes nacionalidades evacuadas de Puerto Príncipe.
Según la versión, Aristide tiene intención de conseguir asilo en otro país, probablemente Marruecos, Taiwán o Panamá.
El presidente de la Corte Suprema, Boniface Alexandre, asumió interinamente la presidencia del país de acuerdo a los mecanismos que establece la constitución haitiana en caso de acefalía y hasta que se convoquen nuevas elecciones.
Tras la asunción, Alexandre llamó a la población a mantener la calma, mientras en las calles de Puerto Príncipe se producían enfrentamientos violentos entre partidarios de Aristide y de los rebeldes.
Cientos de seguidores de Aristide se reunieron afuera del palacio presidencial en Puerto Príncipe al enterarse de la noticia.
También se informó de tiroteos y de saqueos en comercios de distintos barrios de la ciudad capital, mientras los simpatizantes de la rebelión tomaban las calles y festejaban la caída de Aristide.
Los dirigentes del alzamiento, que controlan las principales ciudades de Haití, dijeron ayer que habían demorado su asalto final sobre Puerto Príncipe a raíz de un pedido de Estados Unidos, y hora después la Casa Blanca hizo su pronunciamiento contra Aristide.
El hombre fuerte de las fuerzas rebeldes es Guy Philippe, quien fue jefe de policía de Cap Haitien durante el gobierno de Aristide y se unió al alzamiento desde la República Dominicana, donde se había refugiado en el 2000 tras ser acusado de conspirar contra el ex presidente.
Por otra parte, Estados Unidos anunció hoy que enviará tropas a Haití para "contribuir a la estabilización del país", según informó el Departamento de Estado.
El comunicado oficial no determina la cantidad de soldados que integrarán la fuerza ni tampoco cuándo serán enviados aunque se prevé que los efectivos estadonidenses constituyan una avanzada de una tropa multinacional de paz.
"Estos soldados están pensados como elemento de conducción de una tropa internacional", declaró hoy el presidente estadounidense, George W. Bush."Esperamos que esto vuelva a restituir el orden y la estabilidad en Haití y que este sea un nuevo capítulo en la historia del país", afirmó Bush.
Según información del Departamento de Estado, Washington colaboró con la salida del presidente siguiendo un "deseo" del propio Aristide.
La misma fuente señaló que el jefe de la diplomacia estadounidense, Colin Powell, convenció personalmente durante la noche a Aristide de que dimitiera al cargo.
Asimismo, el gobierno dominicano dijo que tiene disposición para "facilitar" su territorio para que tropas estadounidenses puedan ingresar a Haití para "garantizar la paz".
No obstante, un grupo de congresistas estaounideneses denunció que la caída de Aristide fue un "golpe de Estado", organizado por el gobierno de Bush.
La renuncia de Aristide y la asunción de Alexandre aparentemente ponen fin a un mes de graves enfrentamientos entre las dos fracciones en que se dividió al sociedad haitiana, aunque los observadores dudan que la violencia cese y que la estabilización política sea inmediata.
Aristide, un ex sacerdote católico, había llegado al poder en 1991, como el primer presidente de Haití elegido democráticamente tras décadas de dictadura duvalerista, pero, unos meses después, fue depuesto por un grupo de militares.
En 1994, tras el éxito de la presión internacional -especialmente de Estados Unidos-, fue reinstaurado en el poder.
Aristide fue elegido nuevamente presidente, en 2000, pero su popularidad se desvaneció progresivamente, entre denuncias de corrupción y violencia política (Télam)
"La constitución no debe ahogarse en la sangre de la población haitiana; si mi renuncia evita un derramamiento de sangre, acepto irme", fue el mensaje de Aristide antes de su dimisión.
Aristide abandonó el país en un helicóptero rumbo a la vecina República Dominicana en horas de la madrugada, informaron hoy un portavoz de la oposición haitiana y fuentes de la Casa Blanca.
El avión que lleva al ex presidente hizo escala en República Dominicana y reanudó viaje hacia un lugar en principio no determinado, dijo un canal de noticias local.
Un reducido grupo de militares del Ejército dominicano, encabezados por un general, estaba en las inmediaciones del aeropuerto de la provincia limítrofe con Haití, dijeron a ANSA habitantes de la zona.
"Aristide no está en la República Dominicana", dijo a la agencia DPA el vocero de la Presidencia, Luis González Fabra, al aclarar que los aviones que aterrizaron en el aeropuerto María Montez, de Barahona, traían a ciudadanos de diferentes nacionalidades evacuadas de Puerto Príncipe.
Según la versión, Aristide tiene intención de conseguir asilo en otro país, probablemente Marruecos, Taiwán o Panamá.
El presidente de la Corte Suprema, Boniface Alexandre, asumió interinamente la presidencia del país de acuerdo a los mecanismos que establece la constitución haitiana en caso de acefalía y hasta que se convoquen nuevas elecciones.
Tras la asunción, Alexandre llamó a la población a mantener la calma, mientras en las calles de Puerto Príncipe se producían enfrentamientos violentos entre partidarios de Aristide y de los rebeldes.
Cientos de seguidores de Aristide se reunieron afuera del palacio presidencial en Puerto Príncipe al enterarse de la noticia.
También se informó de tiroteos y de saqueos en comercios de distintos barrios de la ciudad capital, mientras los simpatizantes de la rebelión tomaban las calles y festejaban la caída de Aristide.
Los dirigentes del alzamiento, que controlan las principales ciudades de Haití, dijeron ayer que habían demorado su asalto final sobre Puerto Príncipe a raíz de un pedido de Estados Unidos, y hora después la Casa Blanca hizo su pronunciamiento contra Aristide.
El hombre fuerte de las fuerzas rebeldes es Guy Philippe, quien fue jefe de policía de Cap Haitien durante el gobierno de Aristide y se unió al alzamiento desde la República Dominicana, donde se había refugiado en el 2000 tras ser acusado de conspirar contra el ex presidente.
Por otra parte, Estados Unidos anunció hoy que enviará tropas a Haití para "contribuir a la estabilización del país", según informó el Departamento de Estado.
El comunicado oficial no determina la cantidad de soldados que integrarán la fuerza ni tampoco cuándo serán enviados aunque se prevé que los efectivos estadonidenses constituyan una avanzada de una tropa multinacional de paz.
"Estos soldados están pensados como elemento de conducción de una tropa internacional", declaró hoy el presidente estadounidense, George W. Bush."Esperamos que esto vuelva a restituir el orden y la estabilidad en Haití y que este sea un nuevo capítulo en la historia del país", afirmó Bush.
Según información del Departamento de Estado, Washington colaboró con la salida del presidente siguiendo un "deseo" del propio Aristide.
La misma fuente señaló que el jefe de la diplomacia estadounidense, Colin Powell, convenció personalmente durante la noche a Aristide de que dimitiera al cargo.
Asimismo, el gobierno dominicano dijo que tiene disposición para "facilitar" su territorio para que tropas estadounidenses puedan ingresar a Haití para "garantizar la paz".
No obstante, un grupo de congresistas estaounideneses denunció que la caída de Aristide fue un "golpe de Estado", organizado por el gobierno de Bush.
La renuncia de Aristide y la asunción de Alexandre aparentemente ponen fin a un mes de graves enfrentamientos entre las dos fracciones en que se dividió al sociedad haitiana, aunque los observadores dudan que la violencia cese y que la estabilización política sea inmediata.
Aristide, un ex sacerdote católico, había llegado al poder en 1991, como el primer presidente de Haití elegido democráticamente tras décadas de dictadura duvalerista, pero, unos meses después, fue depuesto por un grupo de militares.
En 1994, tras el éxito de la presión internacional -especialmente de Estados Unidos-, fue reinstaurado en el poder.
Aristide fue elegido nuevamente presidente, en 2000, pero su popularidad se desvaneció progresivamente, entre denuncias de corrupción y violencia política (Télam)







