29 Febrero 2004 Seguir en 
Caracas.- Tras los graves disturbios del viernes en Caracas, que dejaron al menos dos muertos y una veintena de heridos, opositores y partidarios del presidente Hugo Chávez volverán hoy a ocupar las calles de la capital, para presionar sobre la decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) que habilitará o no un referendo revocatorio del mandato del jefe de Estado. Para hoy está prevista una declaración del CNE al respecto, tras el análisis de las planillas con firmas remitidas por la oposición para formalizar la convocatoria a la consulta popular.
Primeros enfrentamientos
Pequeños grupos de opositores cerraron ayer avenidas en la zona de Maracaibo, en protesta por la observación que hizo el CNE contra más de un millón de firmas que piden el referendo contra Chávez. Hubo enfrentamientos entre "chavistas" y "antichavistas" que, según observadores, anticipan nuevos choques. Los opositores han denunciado la maniobra del CNE, mientras que los partidarios del gobierno la defienden desde que Chávez aseguró que la recolección de firmas de la oposición fue un fraude.
Calles, avenidas y autopistas de Caracas amanecieron ayer devastadas tras la violenta jornada del viernes, en la que manifestantes opositores se enfrentaron con la policía en su esfuerzo por alcanzar el teatro Teresa Carreño, sede de la Cumbre presidencial del Grupo de los Quince (G-15), para pedir apoyo internacional al referendo. El alumbrado público destrozado; objetos incendiados; piedras, palos, tubos y hasta camiones atravesados en autopistas eran, al mediodía, como frescas señales de la violencia desatada. El vicepresidente, José Vicente Rangel, señaló que la marcha del viernes evidenció la reducción del poder de convocatoria de la oposición porque, a su entender, no superó las 10.000 personas. Por su parte, el dirigente opositor Andrés Velásquez llamó a mantenerse en pie de lucha con movilizaciones callejeras en las capitales de todos los Estados del país. (Reuter-Télam)
Declaración del Grupo de los 15
Caracas.- La XII Cumbre del G-15 reunida en Caracas fustigó el "desequilibrio de la cobertura mediática global" y llamó a desarrollar la información alternativa. Asimismo, exhortó a una mayor participación de los países en desarrollo en la definición de las reglas financieras internacionales y a priorizar la colaboración energética entre las naciones nucleadas en el G-15. La Declaración de Caracas, aprobada ayer al cierre de la Cumbre, declara que la seguridad energética es la base de la coexistencia pacífica del mundo, por lo que considera fundamental la colaboración de todos los países y de las organizaciones internacionales y financieras para mejorar las ganancias de los países en desarrollo dentro del contexto energético. "Procuramos poner en práctica la cooperación mutua para el desarrollo de recursos humanos y la formación de capacidades en el sector energético, el intercambio de experiencias e información, la promoción de inversiones y asociaciones, la movilización de recursos para instrumentar proyectos energéticos", dice el documento. La Cumbre finalizó con la presencia de sólo cuatro jefes de Estado. Los presidentes de Colombia, Alvaro Uribe, y de Brasil, Lula da Silva, abandonaron Caracas el viernes, aduciendo compromisos previos, y el mandatario argentino Néstor Kirchner no participó de la sesión de clausura. Venezuela entregó la presidencia de turno a Argelia. (Télam)
Primeros enfrentamientos
Pequeños grupos de opositores cerraron ayer avenidas en la zona de Maracaibo, en protesta por la observación que hizo el CNE contra más de un millón de firmas que piden el referendo contra Chávez. Hubo enfrentamientos entre "chavistas" y "antichavistas" que, según observadores, anticipan nuevos choques. Los opositores han denunciado la maniobra del CNE, mientras que los partidarios del gobierno la defienden desde que Chávez aseguró que la recolección de firmas de la oposición fue un fraude.
Calles, avenidas y autopistas de Caracas amanecieron ayer devastadas tras la violenta jornada del viernes, en la que manifestantes opositores se enfrentaron con la policía en su esfuerzo por alcanzar el teatro Teresa Carreño, sede de la Cumbre presidencial del Grupo de los Quince (G-15), para pedir apoyo internacional al referendo. El alumbrado público destrozado; objetos incendiados; piedras, palos, tubos y hasta camiones atravesados en autopistas eran, al mediodía, como frescas señales de la violencia desatada. El vicepresidente, José Vicente Rangel, señaló que la marcha del viernes evidenció la reducción del poder de convocatoria de la oposición porque, a su entender, no superó las 10.000 personas. Por su parte, el dirigente opositor Andrés Velásquez llamó a mantenerse en pie de lucha con movilizaciones callejeras en las capitales de todos los Estados del país. (Reuter-Télam)
Declaración del Grupo de los 15
Caracas.- La XII Cumbre del G-15 reunida en Caracas fustigó el "desequilibrio de la cobertura mediática global" y llamó a desarrollar la información alternativa. Asimismo, exhortó a una mayor participación de los países en desarrollo en la definición de las reglas financieras internacionales y a priorizar la colaboración energética entre las naciones nucleadas en el G-15. La Declaración de Caracas, aprobada ayer al cierre de la Cumbre, declara que la seguridad energética es la base de la coexistencia pacífica del mundo, por lo que considera fundamental la colaboración de todos los países y de las organizaciones internacionales y financieras para mejorar las ganancias de los países en desarrollo dentro del contexto energético. "Procuramos poner en práctica la cooperación mutua para el desarrollo de recursos humanos y la formación de capacidades en el sector energético, el intercambio de experiencias e información, la promoción de inversiones y asociaciones, la movilización de recursos para instrumentar proyectos energéticos", dice el documento. La Cumbre finalizó con la presencia de sólo cuatro jefes de Estado. Los presidentes de Colombia, Alvaro Uribe, y de Brasil, Lula da Silva, abandonaron Caracas el viernes, aduciendo compromisos previos, y el mandatario argentino Néstor Kirchner no participó de la sesión de clausura. Venezuela entregó la presidencia de turno a Argelia. (Télam)







