Represión militar con gases y balas

Una barrera infranqueable en el centro de Caracas. Miles de personas reclamaban un referendo revocatorio contra el presidente Chávez. Un petitorio que no pudo llegar a la sede de la cumbre del G-15

LUCHA DESIGUAL. Un manifestante opositor ataca con un disparo de honda a las bien equipadas fuerzas antimotines de la Guardia Nacional
LUCHA DESIGUAL. Un manifestante opositor ataca con un disparo de honda a las bien equipadas fuerzas antimotines de la Guardia Nacional
28 Febrero 2004
CARACAS.- Al menos dos muertos y más de 20 heridos dejaron los violentos incidentes registrados ayer en Caracas, durante una multitudinaria marcha de la oposición, que fue reprimida por fuerzas del gobierno del presidente Hugo Chávez. Los choques se produjeron cuando efectivos armados con equipos antimotines -gases lacrimógenos y balas de goma- dispersaron a miles de manifestantes que respondieron lanzando piedras y botellas contra los uniformados. La marcha pretendía llegar hasta la sede de la cumbre del Grupo de los 15, para pedir su respaldo a la consulta popular que, según la oposición, está siendo obstaculizada por la autoridad electoral.
Al final de la tarde se manejaba la cifra de dos fallecidos y 14 heridos, todos de bala; más de 10 lesionados por perdigones y unas 100 personas afectadas por los gases lacrimógenos, entre ellas niños de corta edad. "Están disparando contra el pueblo inerme", dijo ofuscado el líder opositor Henry Ramos. Sin embargo, un vocero del gobierno afirmó que un policía fue herido de bala en la cabeza, pero que el casco protector le salvó la vida.

Casi 11.000 soldados
El gobierno había advertido que no permitiría que la marcha llegara a las adyacencias de donde se desarrolla la cumbre, en el centro de Caracas, y dispuso unos 10.800 soldados y vehículos blindados para formar barreras de seguridad en la zona. Varios ministros justificaron la contundente acción de las fuerzas de seguridad -que comenzó al mediodía y se extendió hasta inicios de la noche- argumentando que los militares respondieron a los ataques con botellas, palos y piedras que lanzaron algunos que trataron de traspasar las barreras.

Las firmas
La oposición sostiene que consignó ante el Consejo Nacional Electoral más de 3,4 millones de firmas para pedir el referendo, por encima de los 2,4 millones que exige la ley. Pero el órgano electoral envió esta semana a observación alrededor de 1,9 millón de rúbricas, lo que pone en suspenso el acto electoral. Esa decisión del máximo organismo electoral desató la furia de la oposición, que ve torpedeada su intención de derrocar por la vía democrática a Chávez, quien sobrevivió en 2002 a un golpe de estado y a un desgarrador paro que pedía su renuncia.
La oposición está segura de poder desplazar del gobierno a Chávez mediante el referendo revocatorio. Sin embargo, observadores del Centro Carter, organismo que supervisa la legitimidad de las firmas de la oposición, estiman que Chávez podría salir fortalecido luego de la consulta popular. Este comentario surgió durante una visita fuera de protocolo que realizó la primera dama argentina, Cristina Fernández de Kirchner, a los directivos de la organización creada por el ex presidente de EE.UU. James Carter en Caracas. La senadora acompaña al Presidente durante la cumbre del G-15. (Reuter-Télam)

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