24 Abril 2016 Seguir en 
No es un emprendedor quien tiene un proyecto, es quien lo concreta a pesar de los cambios económicos. Un gran emprendedor lleva consigo locura, algo de extraordinario y coherencia; es casi un demente con visión de grandeza. Es así que un emprendedor termina siendo un empresario, aunque no necesariamente un empresario surge como un emprendedor.
“Nuestra ilusión es que existan emprendedores que se conviertan en empresarios. Ahora, vas a ver que en el ámbito de los microemprendimientos no pasa eso, y no hay vocación. En Endeavor queremos crear emprendedores de alto impacto, que terminen necesariamente convirtiéndose en empresarios. Nuestra visión es: preferimos que 100 PyME se transformen en grandes compañías antes que ayudar a construir 1.500 microempresas”, dijo Luciano Nicora, director de Endeavor Argentina y titular de VN Business Process Outsourcing.
“Anímese a emprender, hagan su vida, transformen la realidad, construyan su compañía porque eso genera trabajo. Los emprendedores y las PyME contienen el 65% de los nuevos puestos de trabajo en el país. Buscamos propiciamos trabajos de calidad”, fue el mensaje del referente del emprendedorismo en el país, en el marco de la jornada “Endeavor 200: La Experiencia del Bicentenario”, que se realizó en la capital tucumana.
Con tono cordobés, el especialista calificó de impresionante el encuentro que reunió a alrededor de 2.000 participantes, entre empresarios, estudiantes y público en general, tanto de Tucumán, el resto del NOA como de otros países.
“Se vivió una integración de organismos municipal, provincial y nacional y del sector privado, por la cantidad de empresarios que apoyaron al evento, no sólo nacionales sino también locales. Se vivió un cambio de época. Hubo una energía nueva que capturó Endeavor en Tucumán, traccionada por la nostalgia de los 200 años y la ‘casita de Tucumán (por el Museo Casa Histórica de la Independencia). Me impactó la energía que comienza a fluir para tratar de cambiar la realidad. Al final de cuenta, de eso se trata. Participaron muchos actores, lo que dio una impronta social que, generalmente, nos cuesta conseguir”, comentó.
Nicora insistió en que el emprendedor es una persona que tiene que cambiar la realidad, sin importar el escenario. Dijo que ese esfuerzo significa tomar riesgo, lo que marca la distinción.
“El mar en el que se transita puede ir o puede venir, pero siempre tenés que ir hacia adelante. La vida del emprendedor requiere un esfuerzo no común respecto de otros roles de la sociedad (...) El rol del emprendedor, sea económico, social, político o espiritual, tiene que ver con un premio, ya que pocos quieren hacer ese camino. Un líder en el sociedad toma riesgo”, explicó.
Según el especialista, una persona que tiene que emprender va a caminar por una ruta o un camino complicado y que lo único que justifica encarar ese trayecto es una propuesta diferente, que tenga que ver con la innovación. “Uno de los factores de la construcción de un proyecto, una propuesta de valor, una idea, es la innovación, es hacer algo distinto. El negocio tiene que estar basado en producto o servicio que no existe o basado en algo distinto de lo que hay dentro de un mercado”, finalizó.
“Nuestra ilusión es que existan emprendedores que se conviertan en empresarios. Ahora, vas a ver que en el ámbito de los microemprendimientos no pasa eso, y no hay vocación. En Endeavor queremos crear emprendedores de alto impacto, que terminen necesariamente convirtiéndose en empresarios. Nuestra visión es: preferimos que 100 PyME se transformen en grandes compañías antes que ayudar a construir 1.500 microempresas”, dijo Luciano Nicora, director de Endeavor Argentina y titular de VN Business Process Outsourcing.
“Anímese a emprender, hagan su vida, transformen la realidad, construyan su compañía porque eso genera trabajo. Los emprendedores y las PyME contienen el 65% de los nuevos puestos de trabajo en el país. Buscamos propiciamos trabajos de calidad”, fue el mensaje del referente del emprendedorismo en el país, en el marco de la jornada “Endeavor 200: La Experiencia del Bicentenario”, que se realizó en la capital tucumana.
Con tono cordobés, el especialista calificó de impresionante el encuentro que reunió a alrededor de 2.000 participantes, entre empresarios, estudiantes y público en general, tanto de Tucumán, el resto del NOA como de otros países.
“Se vivió una integración de organismos municipal, provincial y nacional y del sector privado, por la cantidad de empresarios que apoyaron al evento, no sólo nacionales sino también locales. Se vivió un cambio de época. Hubo una energía nueva que capturó Endeavor en Tucumán, traccionada por la nostalgia de los 200 años y la ‘casita de Tucumán (por el Museo Casa Histórica de la Independencia). Me impactó la energía que comienza a fluir para tratar de cambiar la realidad. Al final de cuenta, de eso se trata. Participaron muchos actores, lo que dio una impronta social que, generalmente, nos cuesta conseguir”, comentó.
Nicora insistió en que el emprendedor es una persona que tiene que cambiar la realidad, sin importar el escenario. Dijo que ese esfuerzo significa tomar riesgo, lo que marca la distinción.
“El mar en el que se transita puede ir o puede venir, pero siempre tenés que ir hacia adelante. La vida del emprendedor requiere un esfuerzo no común respecto de otros roles de la sociedad (...) El rol del emprendedor, sea económico, social, político o espiritual, tiene que ver con un premio, ya que pocos quieren hacer ese camino. Un líder en el sociedad toma riesgo”, explicó.
Según el especialista, una persona que tiene que emprender va a caminar por una ruta o un camino complicado y que lo único que justifica encarar ese trayecto es una propuesta diferente, que tenga que ver con la innovación. “Uno de los factores de la construcción de un proyecto, una propuesta de valor, una idea, es la innovación, es hacer algo distinto. El negocio tiene que estar basado en producto o servicio que no existe o basado en algo distinto de lo que hay dentro de un mercado”, finalizó.







