24 Abril 2016 Seguir en 
El punto de partida de un emprendimiento de alto impacto está en las oportunidades. Esto quiere decir que el negocio de las nuevas empresas y el esfuerzo del equipo de trabajo deben orientarse a resolver grandes problemas. Sobre esta idea giró la charla con Guibert Englebienne, co-fundador y CEO de Globant, una compañía argentina que desarrolla y exporta software a numerosos países del mundo.
El directivo, quien también disertó en el encuentro “Endeavor 200: La Experiencia del Bicentenario”, subrayó la importancia de formar un grupo de trabajo comprometido para poner en marcha el proyecto laboral. “Cuando un emprendedor se propone resolver grandes problemas, suele atraer a los buenos grupos de trabajo. Cuando esto pasa, el objetivo es alinear a los integrantes en el desafío”, recomendó.
Sobre este punto, consideró que la clave para formar un buen equipo es que los miembros sean diferentes, pero complementarios. “El viaje para concretar un emprendimiento es largo, y es muy difícil que una sola persona reúna todo lo necesario”, opinó. Entonces, agregó que, para fortalecer el grupo de trabajo, hay que poner énfasis en la importancia de la cultura de la empresa. “Los co-fundadores deben velar por los valores del equipo, para que no se diluyan en el camino, que será largo. El emprendedor no puede imponer los valores, pero sí debe ser como un pastor, para protegerlos”, insistió Englebienne.
El proceso de emprender siempre genera miedo y el contexto económico no debe ser un obstáculo para concretar el objetivo. “El contexto económico es una excusa que se puede utilizar para no emprender. No hay un momento ideal para hacerlo”, observó. Para explicar este punto más a fondo, el CEO de Globant recordó los inicios de la compañía. “Arrancamos en 2002, en medio de la crisis económica en la Argentina. Lo que aprendí en esos años es que la crisis también pueden traer oportunidades. Estoy convencido de que en el aprendizaje siempre hay oportunidades para corregir y para reinventarse. Con lo cual, los riesgos terminan siendo menores”, añadió el ejecutivo.
Una de las claves para afrontar las dificultades en el camino del emprendedor es consolidar las fortalezas del equipo de trabajo. De este modo, pase lo que pase, el objetivo no se perderá de vista. Además, el equipo desarrollará la capacidad para sobrevivir. “Cuando comenzamos con Globant, lo único que teníamos eran todos nuestros ahorros, que sumaban U$S 5.000. Pero vimos una oportunidad, porque descubrimos que el mundo necesitaba tecnología. Además, vimos que América Latina tiene mucho talento y, cuando unimos las fortalezas del equipo con las oportunidades, nos animamos a pensar que podíamos crear un líder en el mundo de la tecnología”, recordó Englebienne.
Finalmente, el CEO de Globant aseguró que cuando un emprendedor alcanza su objetivo, no debe perder nunca el espíritu que lo condujo al éxito. “Es muy bueno soñar con grandes objetivos, pero siempre hay que hacerlo con los pies en el piso. Ser humilde y ayudar a otros emprendedores es fundamental”, manifestó.
El directivo, quien también disertó en el encuentro “Endeavor 200: La Experiencia del Bicentenario”, subrayó la importancia de formar un grupo de trabajo comprometido para poner en marcha el proyecto laboral. “Cuando un emprendedor se propone resolver grandes problemas, suele atraer a los buenos grupos de trabajo. Cuando esto pasa, el objetivo es alinear a los integrantes en el desafío”, recomendó.
Sobre este punto, consideró que la clave para formar un buen equipo es que los miembros sean diferentes, pero complementarios. “El viaje para concretar un emprendimiento es largo, y es muy difícil que una sola persona reúna todo lo necesario”, opinó. Entonces, agregó que, para fortalecer el grupo de trabajo, hay que poner énfasis en la importancia de la cultura de la empresa. “Los co-fundadores deben velar por los valores del equipo, para que no se diluyan en el camino, que será largo. El emprendedor no puede imponer los valores, pero sí debe ser como un pastor, para protegerlos”, insistió Englebienne.
El proceso de emprender siempre genera miedo y el contexto económico no debe ser un obstáculo para concretar el objetivo. “El contexto económico es una excusa que se puede utilizar para no emprender. No hay un momento ideal para hacerlo”, observó. Para explicar este punto más a fondo, el CEO de Globant recordó los inicios de la compañía. “Arrancamos en 2002, en medio de la crisis económica en la Argentina. Lo que aprendí en esos años es que la crisis también pueden traer oportunidades. Estoy convencido de que en el aprendizaje siempre hay oportunidades para corregir y para reinventarse. Con lo cual, los riesgos terminan siendo menores”, añadió el ejecutivo.
Una de las claves para afrontar las dificultades en el camino del emprendedor es consolidar las fortalezas del equipo de trabajo. De este modo, pase lo que pase, el objetivo no se perderá de vista. Además, el equipo desarrollará la capacidad para sobrevivir. “Cuando comenzamos con Globant, lo único que teníamos eran todos nuestros ahorros, que sumaban U$S 5.000. Pero vimos una oportunidad, porque descubrimos que el mundo necesitaba tecnología. Además, vimos que América Latina tiene mucho talento y, cuando unimos las fortalezas del equipo con las oportunidades, nos animamos a pensar que podíamos crear un líder en el mundo de la tecnología”, recordó Englebienne.
Finalmente, el CEO de Globant aseguró que cuando un emprendedor alcanza su objetivo, no debe perder nunca el espíritu que lo condujo al éxito. “Es muy bueno soñar con grandes objetivos, pero siempre hay que hacerlo con los pies en el piso. Ser humilde y ayudar a otros emprendedores es fundamental”, manifestó.







