AL RITMO DE LA PIZARRA

29 Febrero 2004

ALGO DE FLEXIBILIDAD.- Lentamente el Gobierno Nacional muestra indicios de cierta flexibilidad con respecto a la reestructuración de la deuda en default. Desde el momento en que el Fondo Monetario Internacional (FMI) comenzó a tomar un mayor protagonismo en la negociación, el ministro Lavagna sintió que los tiempos se acortaban y que la presión de la comunidad internacional, en especial la del Grupo de los Siete, obligaba al Gobierno a cambiar la estrategia negociadora.


MEJORIA.- Los indicadores económicos muestran que la economía se está recuperando y que los números del Gobierno mejoran paulatinamente a través de los meses. Las metas con el FMI se están cumpliendo con amplitud. Finalmente, el temor que había surgido en el mercado por el Comunicado de Caja de Valores que informaba la inclusión de los títulos Pro 11, Pro 12 y Pre 8 como bonos encontrados en default fue disipada gracias a la aclaración que realizó Economía indicando haber incurrido en un error a la hora de incluir estos bonos como defaulteados.


ASUNTOS PRIORITARIOS.- Muchas de las expectativas del mercado están depositadas en la evolución de las negociaciones con los tenedores de bonos en default y con la aprobación de las metas por parte del FMI. La postura del Gobierno es ofrecer otras ofertas alternativas tratando de mantener una quita del 75%. Por ahora, la idea es tentar a los tenedores con el ofrecimiento de bonos que puedan generar mayores retornos. Por ejemplo: aquellos que se encuentren atados al crecimiento de la economía. Por otro lado, se busca que los gobiernos de Alemania e Italia (principales damnificados por el default argentino) contribuyan recomprando los bonos a los tenedores o bien que el FMI flexibilice el acuerdo firmado en setiembre de 2003 refinanciando el pago de intereses. Aunque estas alternativas se encuentran lejos de concretarse, este es un primer paso hacia un mejor entendimiento entre las partes intervinientes.


UN MES CLAVE.- La renegociación de la deuda ya lleva más de 24 meses y aún resulta prematuro hablar de una solución cercana. La presión del FMI hacia el Gobierno recién dio sus primeros frutos con la elección de los bancos intervinientes en la negociación. Marzo se presenta como mes clave para el Gobierno no sólo por el pago que debe realizar a los organismos internacionales sino también para mostrar avances claros en la renegociación de la deuda. Presentar sólo los buenos números en materia económica (mayor superávit fiscal por ejemplo), no garantizaría alcanzar un acuerdo con el directorio del FMI. El resultado del acuerdo se sabrá en pocos días.


SOBRE LOS BONOS.- Economía aclaró (a través de Guillermo Nielsen -, a la izquierda-) que los bonos PRO 11, PRO 12 y PRE8 no se encuentran en cesación de pagos. Refutó así el comunicado de Caja de Valores que indicaba que el PRO 11 estaba alcanzado por una Resolución Economía dado que se trata de deuda pública contraída con anterioridad al 31 de diciembre de 2001. La interpretación inicial diferenciaba el concepto entre deuda emitida y contraída. Si bien estos bonos habían sido emitidos en 2002, correspondieron a deudas contraídas en el pasado, con anterioridad al 31 de diciembre de 2001.


DE LA REACTIVACION.- Los números de la economía muestran signos de importante recuperación. El 2003 cerró con un crecimiento del 8,4%. Así, la actividad registra un importante rebote luego de la fuerte caída del 10,9% en 2002. El PBI no registraba una suba similar desde 1997, cuando la actividad se incrementó el 8,1%. Este crecimiento no formó parte de un rebote respecto a una crisis como fue la sufrida en 2002. Por otro lado, los datos de diciembre muestran que la actividad no varió respecto a los valores de noviembre.


DESCONCIERTO.- El mercado se mostró desconcertado al recibir la información ya que el cupón se venía pagando y nada hacía prever que algo así ocurriera. El efecto contagio se propagó entre el resto de los títulos post default ya que otros bonos podrían sufrir igual suerte. Los títulos tuvieron una baja considerable (un 6%) y complicaron la jornada. El PRO 11 es un título emitido por el Gobierno para indemnizar a los hijos de los desaparecidos. Posee una tasa del 2% y se ajusta por CER. Finalmente la Secretaría de Financiamiento rectificó su error y aclaró que el 3 de marzo se continuará con el pago de los servicios de amortización y renta de los bonos Pro 11 a todos los tenedores y no sólo a los originales.

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