27 Febrero 2004 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El presidente Néstor Kirchner participaba esta tarde en Caracas, Venezuela, de la reunión cumbre del Grupo de los 15, mientras la ciudad era escenario de graves choques entre la Guardia Nacional y manifestantes opositores, con un saldo provisorio de al menos siete heridos.
Antes de iniciarse la cumbre, Kirchner se reunió en el Palacio Miraflores, sede del Gobierno venezolano, con el presidente Hugo Chávez, encuentro al que luego se sumó su coleba del Brasil, Luiz Inacio "Lula" Da Silva.
Kirchner señaló que sigue "muy de cerca" la situación en Venezuela, pero se abstuvo de opinar sobre la "situación interna de países hermanos".
En declaraciones a la cadena Globovisión, de Caracas, indicó que el "proceso venezolano funciona muy bien" y dijo esperar "que todo el pueblo pueda resolver como corresponde históricamente sus problemas en la convivencia, y la democracia puedan seguir haciendo crecer a este gran país".
El presidente argentino, quien viajó acompañado por el canciller Rafael Bielsa y el gobernador bonaerense Felipe Solá, llegó a las 10.20 al Palacio Miraflores, a pocas cuadras de donde se desarrollan los incidentes, donde fue recibido por una guardia de Honor y el propio Chavez. Ambos mandatarios se estrecharon en un abrazo.
Según informaron fuentes de la delegación argentina, poco después Kirchner "se trasladó sin inconvenientes hacia el Hotel Hilton (donde se desarrollan las deliberaciones del G-15), y ni siquiera se topó con la manifestación".
Las fuentes aclararon que la delegación "no tuvo que alterar el recorrido" para llegar al hotel.
El encuentro con Chavez y Lula, quien regresará hoy mismo a su país, fue la primera actividad oficial que cumplió Kirchner en la capital venezolana, antes de participar de la XII Cumbre del G-15, integrado por países en vías de desarrollo. (Dyn)
Antes de iniciarse la cumbre, Kirchner se reunió en el Palacio Miraflores, sede del Gobierno venezolano, con el presidente Hugo Chávez, encuentro al que luego se sumó su coleba del Brasil, Luiz Inacio "Lula" Da Silva.
Kirchner señaló que sigue "muy de cerca" la situación en Venezuela, pero se abstuvo de opinar sobre la "situación interna de países hermanos".
En declaraciones a la cadena Globovisión, de Caracas, indicó que el "proceso venezolano funciona muy bien" y dijo esperar "que todo el pueblo pueda resolver como corresponde históricamente sus problemas en la convivencia, y la democracia puedan seguir haciendo crecer a este gran país".
El presidente argentino, quien viajó acompañado por el canciller Rafael Bielsa y el gobernador bonaerense Felipe Solá, llegó a las 10.20 al Palacio Miraflores, a pocas cuadras de donde se desarrollan los incidentes, donde fue recibido por una guardia de Honor y el propio Chavez. Ambos mandatarios se estrecharon en un abrazo.
Según informaron fuentes de la delegación argentina, poco después Kirchner "se trasladó sin inconvenientes hacia el Hotel Hilton (donde se desarrollan las deliberaciones del G-15), y ni siquiera se topó con la manifestación".
Las fuentes aclararon que la delegación "no tuvo que alterar el recorrido" para llegar al hotel.
El encuentro con Chavez y Lula, quien regresará hoy mismo a su país, fue la primera actividad oficial que cumplió Kirchner en la capital venezolana, antes de participar de la XII Cumbre del G-15, integrado por países en vías de desarrollo. (Dyn)







