27 Febrero 2004 Seguir en 
TOKIO.- El fundador y líder de la secta japonsa Verdad Suprema, Shoko Asahara, fue condenado hoy a muerte tras ser hallado culpable de organizar el atentado con gas sarín contra el subterráneo de Tokio de 1995 y una serie de crímenes que dejaron 27 muertos.
Asahara, cuyo nombre verdadero es Chizuo Matsumoto y cumplirá 49 años la próxima semana, se mostró impasible cuando el juez lo condenó a morir ahorcado por crímenes "horribles y crueles", al final de un juicio que duró siete años y 10 meses.
"Se condena a muerte al acusado", sentenció el juez Shoji Ogawa tras hallar a Asahara responsable de organizar el ataque con gas sarín de hace cinco años contra el subterráneo de Tokio, que causó 12 muertos y más de 5.000 heridos.
Asahara también fue hallado culpable de ordenar otros 15 asesinatos -de un abogado que perseguía a su secta, de la familia del letrado y de varios miembros de su propia cofradía-, y los intentos de asesinatos de varias personas más.
Otros once integrantes de la secta Verdad Suprema (Aum Shinrikyo, en japonés) -que llegó a reunir 15.400 miembros en Japón- fueron ya condenados a la pena capital.
Miembros de la secta, fundada en 1984 y rebautizada Aleph, testificaron que los crímenes fueron cometidos por órdenes de Asahara, reconocieron su responsabilidad en los hechos y pidieron disculpas. (Télam-SNI)
Asahara, cuyo nombre verdadero es Chizuo Matsumoto y cumplirá 49 años la próxima semana, se mostró impasible cuando el juez lo condenó a morir ahorcado por crímenes "horribles y crueles", al final de un juicio que duró siete años y 10 meses.
"Se condena a muerte al acusado", sentenció el juez Shoji Ogawa tras hallar a Asahara responsable de organizar el ataque con gas sarín de hace cinco años contra el subterráneo de Tokio, que causó 12 muertos y más de 5.000 heridos.
Asahara también fue hallado culpable de ordenar otros 15 asesinatos -de un abogado que perseguía a su secta, de la familia del letrado y de varios miembros de su propia cofradía-, y los intentos de asesinatos de varias personas más.
Otros once integrantes de la secta Verdad Suprema (Aum Shinrikyo, en japonés) -que llegó a reunir 15.400 miembros en Japón- fueron ya condenados a la pena capital.
Miembros de la secta, fundada en 1984 y rebautizada Aleph, testificaron que los crímenes fueron cometidos por órdenes de Asahara, reconocieron su responsabilidad en los hechos y pidieron disculpas. (Télam-SNI)







