27 Febrero 2004 Seguir en 
PUERTO PRINCIPE.- Una familia de argentinos que residía en Haití fue evacuada ayer en un operativo relámpago a cargo de personal de la Gendarmería Nacional, mientras se esperaba en la capital la irrupción de los rebeldes que buscan forzar la renuncia del presidente Jean-Bertrand Aristide. El arquitecto Federico Pettiagiani fue rescatado junto con su esposa haitiana y sus dos hijos (un año y medio y 6 años) por efectivos de la fuerza de seguridad que llegaron en avión a la convulsionada capital caribeña y despegaron a los pocos minutos con los pasajeros. El rescate había sido solicitado a principios de esta semana por Pettiagiani a la Embajada argentina en ese país, debido al avance de grupos rebeldes que controlan la mayor parte del territorio haitiano y que amenazan con tomar a sangre y fuego la ciudad capital.
El operativo fue realizado cerca del mediodía en el más estricto secreto, y demandó la participación de un grupo de gendarmes -algunos de los que quedaron en la isla para reforzar la seguridad de la representación diplomática- y la colaboración de la República Dominicana, que prestó las pistas de aterrizaje para el avión Pilatus Porter PC 12. La aeronave que integra la flota de Gendarmería recorrió más de 7.000 kilómetros hasta la isla y deberá recorrer otros tantos para su regreso, que se producirá esta tarde en Buenos Aires, previa escala en Perú.
Un hecho inédito
La operación de rescate fue elogiada por el ministro de Justicia, Gustavo Beliz, y calificada de inédita, ya que el operativo estuvo a cargo de una fuerza de seguridad, cuando lo tradicional es el uso de equipos especializados de las fuerzas armadas. De todos modos, dos aviones Hércules C-130 de la Fuerza Aérea ya fueron alistados para otros posibles operativos. Unos 25 civiles, 30 gendarmes y funcionarios de la embajada se encuentran todavía en la capital. También se ordenó la puesta a disposición de una nave de la Armada para posibles tareas humanitarias.
Del "barrio de los blancos"
Beliz dio los detalles de la operación en la sede del Ministerio de Justicia, donde mantuvo un encuentro con Carlos Alberto Pettiagiani, quien comentó que su hijo vivía con su familia en una zona residencial -en el "barrio de los blancos" de Puerto Príncipe- y que la esposa es una abogada que trabaja para el Banco Interamericano de Desarrollo. En medio del conflicto institucional en el que Aristide perdió apoyo de países clave, la situación social estalló con matanzas y saqueos. Por esta razón, los extranjeros se agolparon en el aeropuerto internacional del país a la espera de un operativo de rescate.
Las dos hijas de Aristide, ambas menores de 10 años, abandonaron Haití en un vuelo comercial que se dirigía hacia EE.UU.. La primera dama haitiana, Mildred Trouillot, permanecía hasta ayer en la capital. (DyN-Télam)
El operativo fue realizado cerca del mediodía en el más estricto secreto, y demandó la participación de un grupo de gendarmes -algunos de los que quedaron en la isla para reforzar la seguridad de la representación diplomática- y la colaboración de la República Dominicana, que prestó las pistas de aterrizaje para el avión Pilatus Porter PC 12. La aeronave que integra la flota de Gendarmería recorrió más de 7.000 kilómetros hasta la isla y deberá recorrer otros tantos para su regreso, que se producirá esta tarde en Buenos Aires, previa escala en Perú.
Un hecho inédito
La operación de rescate fue elogiada por el ministro de Justicia, Gustavo Beliz, y calificada de inédita, ya que el operativo estuvo a cargo de una fuerza de seguridad, cuando lo tradicional es el uso de equipos especializados de las fuerzas armadas. De todos modos, dos aviones Hércules C-130 de la Fuerza Aérea ya fueron alistados para otros posibles operativos. Unos 25 civiles, 30 gendarmes y funcionarios de la embajada se encuentran todavía en la capital. También se ordenó la puesta a disposición de una nave de la Armada para posibles tareas humanitarias.
Del "barrio de los blancos"
Beliz dio los detalles de la operación en la sede del Ministerio de Justicia, donde mantuvo un encuentro con Carlos Alberto Pettiagiani, quien comentó que su hijo vivía con su familia en una zona residencial -en el "barrio de los blancos" de Puerto Príncipe- y que la esposa es una abogada que trabaja para el Banco Interamericano de Desarrollo. En medio del conflicto institucional en el que Aristide perdió apoyo de países clave, la situación social estalló con matanzas y saqueos. Por esta razón, los extranjeros se agolparon en el aeropuerto internacional del país a la espera de un operativo de rescate.
Las dos hijas de Aristide, ambas menores de 10 años, abandonaron Haití en un vuelo comercial que se dirigía hacia EE.UU.. La primera dama haitiana, Mildred Trouillot, permanecía hasta ayer en la capital. (DyN-Télam)







