26 Febrero 2004 Seguir en 
WASHINGTON.- El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Alan Greenspan, dijo que el Congreso debería considerar un recorte a los beneficios de jubilación, mediante un aumento de la edad de retiro y ajustes menos generosos a los pagos futuros. Ante la comisión de Presupuesto de la Cámara de Representantes, Greenspan instó con firmeza a que se limite el gasto del gobierno. También dijo que subir los impuestos lo suficiente como para cumplir los compromisos futuros del sistema jubilatorio y del sistema de salud para los pensionados -Medicare- podría representar una amenaza para la economía en general.
El presidente George W. Bush dijo que se buscaría proteger a quienes están a punto de jubilarse o cerca de la edad de retiro -algo que también sugirió Greenspan- pero no descartó reducir los gastos del gobierno en el futuro.
Según Greenspan, el país enfrenta varias dificultades presupuestarias que comenzarían alrededor de 2008, cuando comiencen a jubilarse millones de personas de una de las generaciones más importantes de la población estadounidense: la de los nacidos después de la II Guerra Mundial, conocidos como "baby boomers". Este cambio demográfico radical pondrá enormes demandas que no podrán cumplirse a menos que se tomen medidas, dijo Greenspan. Para ello, sugirió que se eleve la edad a partir de la cual se otorgan beneficios médicos para pensionados y la de jubilación.
Reacción inmediata
El precandidato demócrata John Kerry, favorito para ganar la nominación presidencial de su partido, dijo ayer que nunca recortaría los beneficios. Kerry triunfó el martes en las internas de Idaho, Utah y Hawai, con lo cual amplió su ventaja sobre John Edwards, su mayor rival en la carrera por la candidatura a las elecciones presidenciales de noviembre. El ganador deberá medirse con Bush, quien busca su reelección. (Reuter-Télam)
El presidente George W. Bush dijo que se buscaría proteger a quienes están a punto de jubilarse o cerca de la edad de retiro -algo que también sugirió Greenspan- pero no descartó reducir los gastos del gobierno en el futuro.
Según Greenspan, el país enfrenta varias dificultades presupuestarias que comenzarían alrededor de 2008, cuando comiencen a jubilarse millones de personas de una de las generaciones más importantes de la población estadounidense: la de los nacidos después de la II Guerra Mundial, conocidos como "baby boomers". Este cambio demográfico radical pondrá enormes demandas que no podrán cumplirse a menos que se tomen medidas, dijo Greenspan. Para ello, sugirió que se eleve la edad a partir de la cual se otorgan beneficios médicos para pensionados y la de jubilación.
Reacción inmediata
El precandidato demócrata John Kerry, favorito para ganar la nominación presidencial de su partido, dijo ayer que nunca recortaría los beneficios. Kerry triunfó el martes en las internas de Idaho, Utah y Hawai, con lo cual amplió su ventaja sobre John Edwards, su mayor rival en la carrera por la candidatura a las elecciones presidenciales de noviembre. El ganador deberá medirse con Bush, quien busca su reelección. (Reuter-Télam)







