25 Febrero 2004 Seguir en 
WASHINGTON.- En un intento por recuperar la iniciativa electoral, el presidente George W. Bush anunció ayer su respaldo a un proyecto de enmienda constitucional que declararía ilegal el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Pero la propuesta probablemente no sea aprobada pronto, si es que llega a aprobarse, dijeron expertos políticos. "Si queremos evitar que el significado del matrimonio cambie para siempre, nuestra nación debe incorporar una enmienda constitucional para protegerlo", dijo.
Bush advirtió que hay jueces activistas y autoridades, como ser las del Ayuntamiento de San Francisco que han autorizado recientemente los matrimonios homosexuales, que quieren redefinir el matrimonio para permitir la unión de personas del mismo sexo. Según observadores, Bush no tenía más opción que tomar esta posición, ya que los conservadores religiosos forman una parte importante de su base política y habían convertido el tema en una prueba importante.
Una ley de 1996 define al matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer. A la vez, permite que los gobiernos estatales nieguen el matrimonio entre homosexuales. Hasta ahora, 37 Estados tomaron esta vía y un creciente movimiento de grupos religiosos reclama una enmienda en contra de este tipo de uniones. No obstante, hay Estados que permiten las uniones civiles. Massachusets, por ejemplo, otorgó a las parejas homosexuales el derecho a contraer matrimonio y no sólo a formar uniones civiles. (Télam-Reuter-Especial)
Pero la propuesta probablemente no sea aprobada pronto, si es que llega a aprobarse, dijeron expertos políticos. "Si queremos evitar que el significado del matrimonio cambie para siempre, nuestra nación debe incorporar una enmienda constitucional para protegerlo", dijo.
Bush advirtió que hay jueces activistas y autoridades, como ser las del Ayuntamiento de San Francisco que han autorizado recientemente los matrimonios homosexuales, que quieren redefinir el matrimonio para permitir la unión de personas del mismo sexo. Según observadores, Bush no tenía más opción que tomar esta posición, ya que los conservadores religiosos forman una parte importante de su base política y habían convertido el tema en una prueba importante.
Una ley de 1996 define al matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer. A la vez, permite que los gobiernos estatales nieguen el matrimonio entre homosexuales. Hasta ahora, 37 Estados tomaron esta vía y un creciente movimiento de grupos religiosos reclama una enmienda en contra de este tipo de uniones. No obstante, hay Estados que permiten las uniones civiles. Massachusets, por ejemplo, otorgó a las parejas homosexuales el derecho a contraer matrimonio y no sólo a formar uniones civiles. (Télam-Reuter-Especial)







