En la última década, el costo de vida se encareció un 50% en Tucumán

En el informe de enero, la Dirección de Estadísticas de la provincia sostuvo que la variación del costo de los productos fue del 0,4%. Los hábitos del consumo.

24 Febrero 2004
En los últimos diez años la vida de los tucumanos se encareció casi un 50% a raíz de los sucesivos aumentos que se produjeron en los precios de los bienes y servicios que necesita una familia para vivir. Esta conclusión surge de la evolución que tuvieron los índices de precios al consumidor que elabora mensualmente la Dirección de Estadísticas.
En enero último el costo de vida de Tucumán subió un 0,4%, en coincidencia con la variación de precios que se registró en Buenos Aires (es el que se toma como referencia a nivel nacional). El rubro indumentaria fue el que más se incrementó (0,8%), y lo siguieron alimentación, muebles y artefactos para el hogar. "Esto no significa que los precios de Tucumán sean más bajos o más altos que los de Buenos Aires, sino que están cambiando al mismo ritmo", aclaró a LA GACETA el director de Estadísticas, Juan Carlos Abril. El costo de vida, que se calcula en base a la variación de los precios de un conjunto de bienes y servicios que consume una familia tipo, es un indicador fundamental para saber las posibilidades que tienen los ciudadanos de consumir, en base a sus ingresos, una canasta básica y de acceder a los servicios mínimos.
Si bien en enero pasado las variaciones en los precios fueron suaves, el panorama no es muy alentador para los meses que se vienen. Abril cree que la suba en las tarifas del gas y la electricidad (anunciada por el Gobierno nacional) terminará impactando en los precios al consumidor. "Buena parte de las empresas absorberá los mayores costos, pero de alguna manera esa suba se irán trasladando a los precios", opinó. El gran riesgo de esta situación es la inflación (suba generalizada de precios).

Leve deflación
Los datos estadísticos también demuestran que en la plaza provincial no hubo una disminución rápida en los precios con la eliminación de los Bonos de Cancelación de Deudas (Bocade). En julio pasado, cuando dejó de circular la cuasimoneda, se registró una leve deflación con una caída del 0,4% en los valores de los bienes y servicios.
Este proceso de reacomodamiento de los precios continuó durante agosto y setiembre, pero se frenó en octubre, cuando la tendencia descendente comenzó a revertirse con la aparición de aumentos muy suaves en los costos. "En ese trimestre hubo una baja acumulada en los precios del 2,5%, la que no llegó a compensar el sobreprecio que se cobraba por los Bocade, que en algunos casos llegó al 20%", señaló el funcionario. En opinión de Abril, después de la salida de los bonos del mercado los tucumanos siguieron inmersos en un proceso de dudas que implicó que se hayan necesitado unos dos meses para adoptar la costumbre de operar solo con dinero en efectivo."En estos momentos hay un reacomodamiento de la economía; los precios no suben más porque los empresarios necesitan vender", observó. Además descartó que el hecho de que haya más gente que esté ingresando al mercado laboral provoque inflación.

Tamaño texto
Comentarios