23 Marzo 2016 Seguir en 
BRASILIA.- El gobierno brasileño de Dilma Rousseff sufrió ayer dos derrotas en la Suprema Corte de Justicia al intentar revertir la suspensión del nombramiento del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva como jefe de Gabinete.
En primer lugar, el juez del Supremo Tribunal Federal Luiz Fux rechazó una petición de la Abogacía General de la República que pedía revertir el fallo de otro magistrado de la Corte Suprema, Gilmar Mendes.
En idéntico sentido se expidió la jueza de la máxima corte de Brasil Rosa Weber, quien ratificó la decisión para prohibir que Lula asuma como ministro de Dilma.
Según informaron medios brasileños, Mendes suspendió la investidura de Lula, realizada el jueves de la semana pasada, por entender que tuvo por objetivo conferirle el privilegio de los fueros propios del cargo. Con esto, la denuncia penal y el pedido de arresto preventivo contra Lula por sus presuntos nexos con los ilícitos en Petrobras, que penden sobre el ex mandatario, saldrán de la órbita de la Justicia ordinaria y pasarán al ámbito de la Corte Suprema.
Según Fux, el recurso que interpuso el Gobierno para levantar la suspensión no es válido en esta situación. El magistrado determinó, además, que la decisión final sobre el veredicto de Mendes sea analizada por el pleno del Supremo, que por ser semana santa se reunirá recién el 30 de marzo.
Mientras tanto, el ex presidente sigue sin la protección de los fueros, ante especulaciones sobre una posible decisión del juez Sérgio Moro, quien coordina los procesos vinculados al caso Petrobras y tiene en sus manos las acciones que penden sobre Lula, de decretar su arresto. (Télam-Reuters)
En primer lugar, el juez del Supremo Tribunal Federal Luiz Fux rechazó una petición de la Abogacía General de la República que pedía revertir el fallo de otro magistrado de la Corte Suprema, Gilmar Mendes.
En idéntico sentido se expidió la jueza de la máxima corte de Brasil Rosa Weber, quien ratificó la decisión para prohibir que Lula asuma como ministro de Dilma.
Según informaron medios brasileños, Mendes suspendió la investidura de Lula, realizada el jueves de la semana pasada, por entender que tuvo por objetivo conferirle el privilegio de los fueros propios del cargo. Con esto, la denuncia penal y el pedido de arresto preventivo contra Lula por sus presuntos nexos con los ilícitos en Petrobras, que penden sobre el ex mandatario, saldrán de la órbita de la Justicia ordinaria y pasarán al ámbito de la Corte Suprema.
Según Fux, el recurso que interpuso el Gobierno para levantar la suspensión no es válido en esta situación. El magistrado determinó, además, que la decisión final sobre el veredicto de Mendes sea analizada por el pleno del Supremo, que por ser semana santa se reunirá recién el 30 de marzo.
Mientras tanto, el ex presidente sigue sin la protección de los fueros, ante especulaciones sobre una posible decisión del juez Sérgio Moro, quien coordina los procesos vinculados al caso Petrobras y tiene en sus manos las acciones que penden sobre Lula, de decretar su arresto. (Télam-Reuters)







