Lula dice que en Brasil no se desatará una crisis política

Se acusó a un funcionario de recolectar fondos, para una campaña, de modo ilegal.

23 Febrero 2004
RIO DE JANEIRO. - El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo hoy que un escándalo de corrupción (que afectó a los mercados financieros) no desatará una crisis política.
El mandatario reafirmó su promesa de una investigación total del escándalo, que surgió de acusaciones de que un funcionario de la Presidencia recolectó fondos de campaña ilegalmente de un operador de juegos en el 2002, antes de que Lula da Silva asumiera el poder.
Los mercados permanecen cerrados el lunes y martes y el miércoles trabajarán media jorndada por el feriado de Carnaval. Los bonos brasileños recuperaron el lunes parte de sus pérdidas de la semana pasada.
"Todas las acusaciones hacia este gobierno serán investigadas", dijo Lula en su programa quincenal de radio "Desayuno con el Presidente".
El presidente dijo que "cumplió su parte" en el caso al despedir al colaborador dos horas después de que se enteró de las acusaciones el 13 de febrero, y prohibió las apuestas del bingo en Brasil el viernes de la semana pasada.
Los inversores temen que una posible investigación del Congreso pueda demorar la aprobación de proyectos de ley clave. El gobierno estuvo tratando de impedir una investigación en el Congreso que reclama la oposición política.
Sin embargo, en relación con la posibilidad de que se instale una comisión investigadora legislativa, el presidente dijo que "el Congreso Nacional tiene madurez" para decidir si hará una pesquisa.
Los mercados fueron golpeados ante la posibilidad de que la imagen transparente del gobierno de centro izquierda pueda socavarse y que el poderoso ministro de la Presidencia, Jose Dirceu, quien designó al funcionario en el centro del escándalo, sea obligado a renunciar.
El asesor, Waldomiro Diniz, aparece en un video recolectando fondos ilegales en el 2002, antes de que Lula asumiera el 1 de enero del 2003. El informe apareció primero en la revista Epoca.Lula reiteró que no había una sola prueba de que Diniz haya cometido ningún acto de inconducta mientras se desempeñó en su gobierno.
Las salas de bingo brasileñas han sido siempre asociadas a actividades ilegales como el lavado de dinero y operaron sobre una base semilegal en el último año. (REUTERS)

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